domingo, 11 de septiembre de 2011

CONCENTRACION FRENTE AL MINISTERIO DE DEFENSA MIERCOLES 14 DE SETIEMBRE. HORA 18. 8 DE OCTUBRE Y PTE BERRO.



Ñata memoria.

Las violaciones en Ayití* son parte de una debacle que no acaba, hoy, con la anuencia y jefatura de un ministro Ñato de memoria. “¿Para qué sirve el dolor y la fuerza si crecen dentro de un corazón desmemoriado?”, cantamos muchas tardecitas en las celdas de Punta de Rieles. Esta estrofa ha venido una y otra vez a mi cabeza. Como pregunta, como respuesta a tanto olvido. Y lo peor, la debacle que no se quiere ver, provoca la peor debacle moral para este pueblo. Todo vale por qué lo dicen los ex? ¿Por qué lo amparan los ex?

Oigamos: dicen que una violación no es un delito militar, palabras del General (R) Julio Halty, presidente del Supremo Tribunal Militar. Pide juzgar; él a los violadores, o según otras palabras que han dejado deslizar por ahí: “parece una broma pesada” Halty, seregnista él, en febrero de 1967 ingresó al Instituto Militar de Estudios Superiores. En 1976 fue ascendido a teniente coronel y desempeñó durante nueve años la docencia en el Liceo Militar y Escuela Militar. Un tribunal de honor de la dictadura lo separa de su cargo en 1977. Este gobierno, le devuelve su carrera y ahora oímos como él quiere hacer justicia claro, traer a los violadores, ya en el sobreentendido que no hubo “delito militar”. Sumando su palabra a la del ministro “Nato de memoria”

Y sigamos oyendo, Mujica dice, intentando minimizar el bochorno de la violación en Ayití, las niñas embarazadas y toda la reguera de denuncias, que desde que el mundo es mundo, en toda tropa hay soldadescas, queda más que claro que partió conscientemente que enviaba tropas a Ayití a sabiendas que iban a torturar, violar, matar. Lo que no dijo el presidente es que más que soldadescas son oficialescas. Porque esta invasión a Ayití solo ha sido un atropello imperialista que ejecutaron los “progres” y son oficiales y sistemáticas las violaciones a la soberanía y a todo elemental derecho humano.

Ellos forman, adoctrinan, violan, mandan, torturan y es la institución estado/FFAA. No es un degenerado aislado, es un soldado formado por otros militares formados en la escuela de las Américas.

Y desde que aprendieron no pararon más. Una violación lleva a otra. Violaron el territorio de Ayití. Reprimieron levantamientos por hambruna. Embarazaron a niñas hambrientas, violaron a niños sedientos. Son tropas invasoras y racistas. Son parte de una maquinaria no sin control, sino llena de control, donde el de arriba, el que tiene más cargo se pavonea en su mando y de ahí para abajo todo es posible. Y el último eslabón donde van a parar todos los escupitajos son los “pichis”en las cárceles, o los pueblos donde ellos mandan con tanques y fusiles.

Por supuesto la ONU, primero a través de la Comisión Internacional de Justicia condena a Uruguay por el caso Gelman, por la violación permanente de los DDHH en las cárceles de hoy y por mantener la ley de los impunes, a la semana siguiente nombra a Uruguay como presidente de la misma por considerar que es el país que más respeta los DDHH. ¡Vaya! ¡Vaya! Ahora resulta que los delitos de lesa humanidad cometidos por las Minustah, solo pueden ser laudados en el país de origen de los invasores/represores.

Muy fuerte todo. Los que hemos sostenido que las FFAA son en sí un aparato violador de los DDHH, que son un ejército de ocupación en nuestros países y una jauría invasora por el mundo, no nos asombra esta indignidad, esta barbarie que está simbolizada en el video y en las risas de los torturadores. Los que hemos sostenido que no hay errores ni excesos vemos que una impunidad lleva a la otra. Un país de impunes ¿puede enviar a tropas que no lo sean? La verdad está a la vista. Este parlamento al estar votando año tras año la permanencia de tropas uruguayas en Sinaí, en Ayití, en el Congo esta abalando estas violaciones y las que se ocultan a los ojos del mundo.

La represión siempre forma parte de una escalada, a veces empieza por una emboscada, definida por los estados y sus aparatos represivos. Pueden desaparecer como a Julio López, pueden matar como al estudiante chileno, o pueden disparar contra la gente como en el Filtro. O pueden durante décadas ejercer el terrorismo de estado. Están ahí al acecho de nuestras luchas. Los poderosos cometen siempre abusos, algunos trascienden e impactan. Otros atropellos, los sistemáticos, quedan por ahí y conforman parte de lo que no se dice pero se sabe. Y eso siembra miedo en vez de reacción. Quién no sabe lo que hace la policía en las comisarías? ¿Quién no sabe lo que hizo la dictadura? ¿Acaso la impunidad no es una sola? ¿Acaso no hay relación entre el Pajarito Silveira violando estudiantes de 15 años y la violación de hoy en Haití?

Como pesadilla, me viene una imagen ante el cadáver del Che, y lo sacudo y le grito: “¡vuelve a vivir Ramón**, vuelve a vivir!” Porque nos duele la hambruna haitiana y somalí. Y más, duele el presente de barbarie y el miedo de este pueblo que parece no reaccionar. Hoy alguien dijo que la educación principista lleva a defender los principios y actuar en consecuencia y la educación institucional lleva a aceptar como válido lo institucional, el legalismo de este capitalismo. Si esto funciona así para los pueblos, entonces seamos principistas: ¡vuelve a vivir Ramón! Y con vos, toda la ética que necesitamos.

Hundirns en el presente sin consuelo ninguno, para asumir que no se juzga la realidad por quien la ejecuta sino por lo que se ejecuta.

En verdad creo, que los que compartimos la orgánica del MLN (T) tenemos ganas de enjuiciarlos, condenarlos y que caiga sobre ellos todo el peso del mandato ético e histórico. Que sin perdón se juzgue y condene a los traidores que habilitan las violaciones de hoy, en manos de los que ayer nos violaron. ¿O no? Claro, es políticamente incorrecto. Es peligrosamente inconveniente. Aunque, lo que de verdad molesta es que, esto, hoy quede en las palabras.

Pero ellas vivirán y son poderosas. Seguiremos buscando el atajo para que el ciclo de la memoria y el compromiso se cumpla: juicio y castigo.

Por la liberación de este presente y de Ayití, necesitamos desatar nuestras manos, poner a correr nuestros pies y poner a volar los sueños.

Este viernes amanece con la noticia de que UNASUR resuelve, retiro paulatino de las tropas, el primero en volver a casa es Uruguay, ¿será qué ahora estas tropas, “ya entrenadas” las incorporarán a las razias? ¿O torturarán en las cárceles? Seguro reprimirán adonde vayan. Seguro que su disolución esta lejos pero es IMPRESCINDIBLE.

¡Viva Ayití libre!

*(Haití en creole es Ayití, las organizaciones de la Resistencia en Puerto príncipe quieren nombrar su territorio por su nombre original: Ayití, tierra montañosa, y no en el idioma de sus invasores)

** Uno de los nombres de lucha del Che.