miércoles, 21 de marzo de 2012

Prensa El Observador excavaciones en predios militares

Observador - 21.03.2012, 06:00 hsTexto:
El equipo de antropología forense encargado de las excavaciones en predios militares tardará más de un mes en determinar si los restos encontrados en el Batallón 14 pertenecen a un detenido desaparecido, afirmó el jefe del grupo, José López Mazz.

Hasta el momento no se quiso arriesgar el sexo del cuerpo encontrado hasta que los análisis de ADN estén prontos. Los restos aparecieron en la trinchera 199 de la zona denominada Campo de Vidiella, en el ala norte a pocos metros de donde se hallaron en octubre de 2011 los restos de Julio Castro. López Mazz confirmó que se trata de un entierro similar al de Castro ya que el cuerpo encontrado también había sido enterrado con cal.

Pero, si bien no se puede determinar a priori a quién corresponden los restos óseos, existe una nómina de posibles detenidos desaparecidos que pudieron ser enterrados en ese predio. Así lo indica el informe presentado por el equipo de antropología forense a Presidencia de la República.

De acuerdo con datos extraídos del Informe de la Comisión para la Paz (2003), y del Informe de las Fuerzas Armadas al Presidente de la República (2005) las personas desaparecidas cuyo destino final habría sido el Batallón Nº 14 serían: Eduardo Pérez Silveira, Luis Eduardo González González, Eduardo Bleier Horovitz, Juan Manuel Brieba, Carlos Pablo Arévalo Arispe, Julio Gerardo Correa Rodríguez, Otermín Montes de Oca Domenech, Elena Quinteros Almeida, Julio Escudero Mattos, María Claudia García Iruretagoyena de Gelman, Luis Eduardo Arigón Castel, Óscar José Baliñas Arias, Óscar Tassino Asteazu, Amelia Sanjurjo Casal, Ricardo Blanco Valiente, Félix Sebastián Ortiz, Antonio Omar Paitta Cardozo y Miguel Ángel Mato Fagian.

Además de esta nómina, se suman los trasladados en el denominado "segundo vuelo" entre Buenos Aires y Montevideo. El 5 de octubre de 1976, la Fuerza Área Uruguaya realizó un traslado clandestino (segundo vuelo) de 23 secuestrados desde Argentina, y los entregó al Ejército Uruguayo. Según diversos testimonios, entre ellos del apropiador de Mariana Zaffaroni, las víctimas de ese segundo vuelo (lo que luego se llamó “el ómnibus”) posiblemente estarían sepultadas en el llamado campo de Vidiella, en el Batallón de Paracaidista Nº 14 de Toledo.

Los 23 secuestrados del citado segundo vuelo son los siguientes: Cruz Bonfiglio, Mario; Bentancourt Garín, Walner; Keim Lledó de Morales, Josefina; Morales Von Pieverling, Juan Miguel; Errandonea, Juan Pablo; Grisonas, Victoria; Tejera Llovet, Raúl; Mechoso Méndez, Alberto; Soba Fernández, Adalberto; Islas Gatti de Zaffaroni, Ma Emilia; Zaffaroni Castilla, Jorge; Cram, Washington; Trias Hernández, Cecilia; Prieto, Rubén; Arnone, Armando; Carretero, Casimira Ma del Rosario; Lezama, Rafael; Moreno Malugani, Miguel Ángel; Rodriguez Mercader, Carlos; Recagano, Juan Pablo; Chegenián Segundo; Da Silveira de Chegenián Graciela; Queiro Uzal, Washington.

Los que aparecieron

En diciembre de 2005 fueron localizados en el predio del Batallón 13 los restos de Fernando Mirando. Los estudios de ADN confirmaron su identidad y desacreditó la información brindada por la Comisión para la Paz en 2003 que indicaba que Miranda murió entre el 1º y 2 de diciembre a causa de un golpe propinado cuando era conducido a un interrogatorio. Los restos fueron inhumados en el Batallón 14, exhumados, incinerados y arrojados al Río de la Plata, en 1984. El Informe de las Fuerzas Armadas presentado en 2005 también mintió. El mismo indicaba que los restos fueron inhumados en el Batallón 14, exhumados, cremados y sus cenizas esparcidas en la zona.

El 21 de octubre se encontraron nuevos restos humanos, ahora en el Batallón 14. Se trataba del maestro Julio Castro, quien fue ejecutado de un disparo en la cabeza, según informó el equipo de antropología forense. Castro desapareció el 1° de agosto de 1977 a los 68 años.
El predio
Este predio perteneció a Federico Vidiella desde fines del siglo XIX, cuando se iniciaron plantaciones de olivos, frutales y viñedos. En 1972 el Ejercito Nacional adquierió el predio mediante la compra a los descendientes del dueño, según indica el informe realizado por el equipo de antropólogos encargado de las excavaciones.

En cuanto al uso actual del predio, se informa que está dividido por la ruta 85 en dos sectores. Hacia el oeste se encuentran las instalaciones del batallón y hacia el este los campos de entrenamiento militar donde tuvo lugar la investigación arqueológica.