jueves, 10 de marzo de 2011

¿Hasta cuando tolerar?


Difundirlo es sembrar Memoria.


El reverendo Martín Niemoller, que había dado la bienvenida

a los nazis cuando ocuparon el poder en 1933, fue arrestado

el 1 de julio de 1937, puesto en libertad el 2 de marzo de

1938 por un tribunal especial, siendo en el acto detenido por

La GESTAPO y confinado en el campo de concentración de Dachau.

De allí fue liberado en 1945, al terminar la guerra, por las fuerzas aliadas

Y dijo lo siguiente:

“Cuando ejercía mis funciones religiosas

veía que los nazis se llevaban presos a comunistas y a socialistas,

pero no siendo yo comunista ni socialista, nada tenía que decir;

después ví que llevaban a los sindicalistas y adopté la misma actitud;

más tarde empezó la razzia contra los judíos, pero yo no era judío;

después le tocó el turno a los católicos y también poco opiné

puesto que yo no era católico. Cuando vinieron a buscarme a mí

ya no había quien pudiera protestar”.

Estos párrafos de Niemoller, vienen al presente a mi antojo.

Nuevamente los nostálgicos vuelven a aparecer en escena.

Esta vez en formato video, dónde aparecen tres encapuchados con uniformes militares

de combate amenazando a jueces y fiscales “que participaron” dicen ellos;

en los procesamientos a sus camaradas de armas, y que por lo tanto anuncian

que los liberarán.

El nombre que se adjudican es: Ejército Libertador- .

¿Qué hacemos señores gobernantes con esta escalada de amenazas?

¿Nos dirán nuevamente que no hay que alarmarse?

¿Qué es mejor no contestarles, porque es darles importancia? Y esto lo repiten como loros varios de los llamados progresistas de izquierda.

Lean los párrafos de Niemoller, porque cuando comiencen, y de esto ya la sociedad tiene sobradas pruebas escritas con sangre, será tarde para todos.

Pero también sabemos de ese pasado que no termina de pasar, que algunos sí se salvarán, a cuestas de otros que enfrentan con dignidad y coraje los oprobios.

El 8 de marzo todos celebraron el día internacional de la mujer, olvidándose que ese día histórico fue trágico, para las mujeres trabajadoras.

Acá en nuestro territorio tenemos mujeres trabajadoras y corajudas que no se venden y que sí ejercen la justicia tal cual lo mandata la constitución y el derecho.

Y ellas son las fieles representantes del pueblo en su ejercicio.

Estas amenazas señores gobernantes también son dirigidas hacia ellas, tienen nombre y apellido por si no lo saben.

Comiencen a repetirse y recordar, quienes son esas mujeres que hoy están en las miras de estos delincuentes.

Mirta Guianze, Mariana Mota, Ana Telechea, ellas han recibido ataques sucesivos por estos temas al solicitar la inconstitucionalidad por varias causas relacionadas a delitos por derechos humanos. Ellas solo aplican la ley 18026 firmada por Uruguay.

Señores legisladores y representantes votados por el pueblo,

Tengan el valor de investigar, sancionar y erradicar esta escoria encapuchada y vestida de combate militar, que infectan nuestra sociedad.

Por Verdad y Justicia.