viernes, 22 de junio de 2012

Rebelión


Golpe de estado técnico contra Lugo en Paraguay




Al igual que pasó con el golpe de estado hondureño contra Zelaya, un golpe de estado parlamentario, perpetrado por políticos corruptos inicia un “juicio político” contra Lugo en Paraguay. La extrema derecha paraguaya intenta echar al presidente Lugo mediante fraudulento golpe de estado parlamentario.
No lo digo yo, sino que así consta en el comunicado que este jueves acaba de hacer la Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas que acaban de convocar una “masiva y pacífica” movilización.
Mucho me temo que en Paraguay se inicie una nueva revuelta popular, al estilo de la célebre “marzo paraguayo” si intentan eliminar a un buen presidente elegido democráticamente por el pueblo soberano. Porque en muchos países latinoamericanos ya se han manifestado varios presidentes en el sentido de que no reconocerán a otro presidente que no sea Lugo. La confusión va en aumento y por parte del pueblo, empieza a cundir el pánico porque recuerdan hechos no tan lejanos de dramáticas consecuencias, y en los que murieron muchos jóvenes. Tanto entonces como ahora, todo el mundo sabe que aquello fue una farsa y hasta los mismos participantes reconocieron haber sido utilizados.
Probablemente es lo mismo que ha ocurrido hace una semana con la matanza de CURUQUATY, donde parece que el partido colorado (ultraderecha) y los latifundistas que siempre controlaron el poder, armaron esta escaramuza para cambiar el gobierno y poner a su derecha. Lo que pretenden es acabar con la reforma agraria implantada por el presidente Lugo (que no olvidemos colgó los hábitos para servir a su pueblo) y “condenar definitivamente al país” acelerando a su vez el crecimiento de la pobreza. Así denuncian ahora las organizaciones campesinas: “Es una maniobra de los partidos tradicionales dentro de las líneas oportunistas y de chantaje”, quienes reconocieron que “todo estos planes están orquestados dentro de un proyecto de interrupción del proceso democrático construido por nuestro pueblo”.
De lo que se trata pues es de que la oligarquía conservadora recupere por la fuerza, la extorsión o el engaño, esos ansiados puestos de poder para poder “robar y enriquecerse impunemente” y continuar con el anterior modelo marcado por la corrupción.