domingo, 17 de junio de 2012

Difundirlo es sembrar Memoria.



Difundirlo es sembrar Memoria.



Reflexionemos con profundidad sobre los hechos surgidos del día 13 de este mes, en la sede judicial de la calle Misiones.

Ese día estuvieron citados los militares responsables del asesinato de Aldo Perrini cometido en el año 1974, en la ciudad de Carmelo.

Aldo fue detenido en su casa el 26 de febrero de 1974 por militares. El 4 de marzo falleció. Según la versión de los partes militares, de la época “el hombre llegó herido al batallón militar y murió a causa de un edema pulmonar”.

Sin embargo, luego de varios careos ante la Justicia se constató que Perrini falleció a causa de las torturas recibidas. Varios ex- presos declararon durante la investigación que los militares se ensañaron con él porque intentó defender a una de las presas que estaba siendo abusada sexualmente en el Batallón.





Esta causa había entrado en el turno de la jueza Mariana Motta y la fiscal Ana María Telechea el año 2011.

Luego de un largo proceso de investigación, y procuración de documentos de la época donde justamente estos indagados habían firmados de puño y letra la muerte de Aldo Perrini, los involucra directamente en el crimen político.

Una de las tantas causas donde se comprueba el delito con firmeza documental.





El día miércoles, llegaron al juzgado los indagados; José Puigvert, José Baudean y Washington Perdomo. Todos estos entraron por la puerta principal, no así el general retirado Pedro Barneix, que esquivó a la prensa apostada en la entrada principal.

Luego de unas pocas horas, este general se retira por la puerta lateral y es allí; que ante la impotencia del hijo de Perrini que entendió que quedaba en libertad, se sucede el hecho que todos vimos en los informativos.

Lo que había pasado en la sede judicial es que el abogado del general retirado Pedro Barniex había presentado su renuncia. Esto en lo jurídico se le llama –chicana-. Para alargar los plazos de procesamiento.

El día jueves nos enteramos por Oscar lopez Goldaracena abogado de la familia Perrini, que el día anterior luego de su salida de la sede, Barniex se fue al hospital militar a internarse por una dolencia cardiaca.

Hasta acá lo sabido…. Luego vino el peligroso desenlace por el cual debemos pensar y estar alertas.





El abogado del general retirado el ex juez Rubén Eguiluz, corrió presuroso a la Suprema Corte de Justicia el mismo día de su renuncia como abogado del general retirado Barneix.

En una rápida decisión entre gallos y medianoches, o sospechosa de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) le reclamó el expediente a la jueza Mariana Motta, por la muerte de Aldo Perrini,

Esto es una clara ingerencia de la corte. Aunque algunos piense que no. Nos cabe preguntarnos entonces cuales son los límites de la suprema corte de justicia? o quien controla a ese organismo? Qué pasa con el poder político ante estos hechos tan peligrosos para el estado de derecho en nuestro país? Con este antecedente queda claro que, ciertos integrantes del poder judicial no tienen libertad de ejercer justicia, de hacer su trabajo. Está amordazada sin ninguna duda.

No tenemos garantías, así de claro!

Claro que vendrán otras/os jueces en el peor de los desenlaces…pero y ahora qué?

Ya sacaron del medio a Percivale que había logrado procesar a dos del Escuadrón de la Muerte. Unir cabezas y corazones no hay otra!