viernes, 17 de diciembre de 2010

Prensa

PUBLICADO EN CARAS&CARETAS DE MONTEVIDEO -17 DE DICIEMBRE DE 2010

HEBER PEDIRÁ QUE ALMAGRO RECLAME A EE.UU. DESCLASIFICACIÓN DE TODO DOCUMENTO SOBRE MUERTE DE SU MADRE



Vinos envenenados:

cuestión de Estado



Los documentos norteamericanos sobre Uruguay divulgados esta semana por Wikileaks reactivan la causa del homicidio de Cecilia Fontana de Heber en 1978. El embajador Baxter “cruzó los dedos” para que Uruguay “enterrara definitivamente” el tema de los vinos envenenados que la mataron. La encargada de negocios, Matthewman, admitió que la CIA no quiso desclasificar su documentación sobre el caso. Para contrarrestar el reclamo, Estados Unidos presionó a Tabaré Vázquez con el tema de la ejecución de Dan Mitrione en 1971 y atacó el nombramiento del ex tupamaro Henry Engler en el Cudim.



ROGER RODRIGUEZ –

rogerrodriguez@adinet.com.uy



El senador Luis Alberto Heber solicitará al ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Luis Almagro, que insista ante el gobierno de Estados Unidos para la desclasificación de todos los archivos secretos norteamericanos sobre el caso de los vinos envenenados que en 1978 provocaron la muerte de su madre, Cecilia Fontana de Heber, cuyo homicidio indaga hoy la justicia penal.

El legislador blanco, tras leer los nuevos documentos secretos divulgados por Wikileaks en el diario El País de Madrid, comentó a Caras&Caretas que la nueva documentación evidencia que existe información no desclasificada por gobierno estadounidense, que sólo entregó 14 documentos censurados sobre el tema, y opinó que el caso debería considerarse una “cuestión de Estado”.

Luis Alberto Heber se mostró sorprendido por el contenido de la correspondencia del Departamento de Estado sobre Uruguay que se hizo pública esta semana, donde se confirma que la Central de Inteligencia Americana (CIA) se negó a desclasificar documentos sobre los vinos envenenados, según admite la encargada de negocios Robin Matthewman.

La nueva documentación hecha pública el martes 14, también demuestra que en 2008 el embajador estadounidense Frank E. Baxter presionó a Tabaré Vázquez al contraponer el caso Mitrione como respuesta a los reclamos sobre los vinos envenenados y orquestar un ataque contra el tupamaro Henry Engler por su designación al frente del Centro de Imagenología Molecular (Cudim).

“Mantenemos los dedos cruzados para que el caso del vino envenenado haya sido definitivamente enterrado. El excelente trabajo en el Consejo de Seguridad Nacional y el Departamento de Estado convenció a nuestros interlocutores de que tomamos en serio la solicitud del presidente Vázquez y su relación con el presidente Bush, aunque sabemos que Vázquez lo pide por razones de política interna. Por último, el Embajador planteó el caso Mitrione como un retroceso en el caso del vino envenenado”, informa el propio Baxter en un documento.

Baxter –según revelan los documentos- ya había protagonizado una campaña contra Engler en 2007 cuando Estados Unidos intentó bloquear una importación de aparatos médicos de la empresa General Eléctric al comprobar que la negociación implicaba al ex tupamaro, a quien sindican como uno de los responsable de la ejecución del agente de la CIA Dan Mitrione en 1971.



“Si es posible, responsablemente”



Robin Matthewman, por su parte, explica en otra comunicación interna que una carta que Vázquez envió en marzo de 2008 al presidente Bush pidiendo que se desclasificara documentación sobre el caso de los vinos envenenados, era similar a la que diputados blancos habían hecho un año antes, con magros resultados, a través de la ley de libertad de información (FOIA)

“El Departamento de Estado desclasificó algunos documentos relacionados con el caso. La CIA no lo hizo, citando preocupaciones sobre el compromiso de las fuentes y métodos. Muchos uruguayos permanecen insatisfechos con la respuesta del gobierno de Estados Unidos y están convencidos de que posee información útil sobre la muerte de la señora de Heber”, admite Matthewman.

“El Gobierno de Uruguay está bajo presión política para tener en cuenta todos los abusos de derechos humanos cometidos durante la “guerra sucia”. Creemos que, en este caso particular, los parientes de Heber entienden que el gobierno de Estados Unidos no tienen ninguna información sobre el autor del crimen de hace treinta años. Sin embargo, en esta incipiente temporada de campaña (electoral) los actores políticos están encontrando en las reiteradas solicitudes de información al USG (Gobierno de Estados Unidos) una manera conveniente de ejercer presión política sobre el gobierno del Frente Amplio por cualquier razón. Esta es, probablemente, la fuerza que impulsó al presidente Vázquez a enviar la carta al presidente Bush”, opina.

El análisis de la encargada de “negocios” Matthewman agrega que “grupos de extrema izquierda de Uruguay regularmente recurren a los derechos humanos como un grito de guerra anti-Estados Unidos. Incluso la cobertura de la gran prensa aquí tiende a reforzar la afirmación de que los izquierdistas son los únicos “verdaderos” defensores de los derechos humanos”.

“Mientras tanto –continúa la “diplomática”- documentos desclasificados de Estados Unidos en torno a la época de la dictadura uruguaya se han utilizado para alimentar el fuego. Por ejemplo, Telesur de Venezuela continuamente emite acusaciones de que los Estados Unidos patrocinó el “Plan Cóndor”, mientras parpadea fragmentos de los documentos desclasificados como prueba. La Embajada cree que es de interés de Estados Unidos responder rápidamente y, si es posible, responsablemente, a la carta de Vázquez como una manera de contrarrestar algunas de estas acusaciones”, concluye.



Vinos: la implicancia de la CIA



Una investigación periodística publicada por este cronista en enero de 2007 en el diario La República, confirmó la hipótesis de que la embajada de Estados Unidos y colaboradores de la CIA estuvieron implicados en el atentado con vinos envenenados realizado en agosto de 1978 contra los dirigentes blancos Mario Heber, Carlos Julio Pereyra y Luis Alberto Lacalle, que derivó en la muerte de Cecilia Fontana de Heber el 5 de setiembre de ese año.

Expedientes judiciales, policiales y parlamentarios de la época dejaron muchos “cabos sueltos” en la investigación que paradójicamente quedó en manos del entonces director de Narcóticos, comisario Hugo Campos Hermida, conectado a la embajada norteamericana y considerado hoy el principal sospechoso en la planificación de atentado desde la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) de la policía.

Fuentes que integraron los “servicios” policiales en aquellos años de la dictadura, admitieron al periodista que el atentado de los vinos envenenados fue un “pedido” de la “Embajada” para desarticular las negociaciones por una apertura que se realizaban con el nuevo comandante en jefe del Ejército, general Gregorio Álvarez, quien aceptaba destituir al presidente Aparicio Méndez, y nombrar provisoriamente a un triunvirato para la transición.

Los informantes indicaron que la Embajada solicitó primero ayuda al general Amaury Prantl, director del Servicio de Información y Defensa (SID), quien ordenó al teniente coronel José Nino Gavazzo ejecutar un operativo contra el “Goyo” a través de la publicación interna “El Talero” donde se le acusaba de traición. El intento falló, por lo que Prantl y Gavazzo pidieron pase a retiro.

Frustrado el intento de derribar a Álvarez, la embajada habría pedido entonces un “favor” a sus viejos amigos de la DNII (a quienes mensualmente entregaba un “combo” de dinero) para que “neutralizaran” a la dirigencia del Partido Nacional, pero el equipo de “colaboradores” de la CIA encabezado por Campos Hermida ideó el envío de los vinos envenenados.

Las fuentes agregaron que la esquela que acompañaba los vinos Riesling fue escrita por la agente Rosita Lecuone y que las botellas fueron llevadas al domicilio de Lacalle por el agente Hernán Fregueiro. A la vez, el ex agente Mario Barreiro Neira, preso en una cárcel de Porto Alegre, reveló que el veneno fue colocado por el médico forense Carlos Milies.

En estos días, el fiscal Juan Gómez ha solicitado a la jueza actuante, Gabriela Merialdo, la realización de nuevas pruebas caligráficas sobre Lecuone en España, ante las contradicciones evidenciadas por los técnicos uruguayos que discreparon en sus conclusiones sobre el examen de la letra de la ex agente María Lemos, a quien otras fuentes señalaban como autora de la esquela.





La censura de la CIA



Sólo catorce documentos que hacen referencia al homicidio de Cecilia Fontana de Heber fueron desclasificados hasta ahora por el Departamento de Estado luego de los reclamos que desde 2007 realiza el abogado Javier Barrios Bove y tras una carta personal que el presidente Tabaré Vázquez envío a su colega George Bush en 2008.

Los catorce documentos se dieron con múltiples párrafos censurados por el gobierno estadounidense, según admitió el coordinador del FOIA (ley de libre información), Scott Koch, quien explicó que se hizo “una exhaustiva búsqueda de registros y hemos ubicado material que entendemos debe ser considerado como secreto y por lo tanto denegada la liberación de la totalidad del mismo”

Koch explicó que la censura estaba encuadrada en dos exenciones de la ley de libre información: el artículo “b 1” que “se aplica a material que debe considerarse como clasificado por disposición ejecutiva, en interés de la defensa nacional y política exterior” y el “b 3”, que “se aplica a información cuyas fuentes y métodos de Inteligencia deben ser preservados de divulgación por parte de la Dirección de la CIA, así como la organización, funciones, nombres, títulos oficiales, sueldos o cantidad de personal empleado por la Agencia, de acuerdo a la Ley de Seguridad Nacional de 1947 y/o la Ley de la CIA de 1949”.

Es decir, que las partes censuradas de los documentos sobre la muerte de Cecilia Fontana de Heber, afectaban “la defensa nacional y política exterior” norteamericana, o revelaban “fuentes”, “métodos”, “organización”, “funciones”, “nombres”, “títulos oficiales”, “sueldos” o “cantidad de personal empleado” por la CIA en Uruguay en 1978.





WilkiLeaks



WikiLeaks es una organización mediática sin fines de lucro creada por el australiano Julian Assange en diciembre de 2006 que a través de su web publica informes anónimos o documentos confidenciales filtrados que se consideren de interés público.

Desde julio de 2007 ha difundido 1,2 millones de documentos y archivos, que en la mayoría de los casos revelan casos de corrupción o comportamiento poco ético de dirigentes políticos, empresarios, líderes religiosos o gobiernos.

En 2010 divulgó las imágenes del ataque contra civiles de un helicóptero Apache en Irak, provocando la muerte de un reportero de Reuters. También hizo públicos 92 mil documentos sobre la guerra en Afganistan y más de 300 mil sobre la guerra en Irak.

El pasado 28 de noviembre, pese a presiones y amenazas que incluyeron la clausura de varios sitios proveedores de Internet, ataques cibernéticos y el retiro de Visa y MasterCard para efectivizar sus colaboraciones, reveló 250 mil cables y comunicaciones del Departamento de Estado norteamericano.

Esta información -en la que se encuentran los documentos sobre Uruguay- fue entregada a los diarios The Guardian (Londres), The New York Times, Le Monde (París) , El País (Madrid) y el semanario alemán Der Spiegel, los cuales han ido traduciendo y difundiendo la documentación.

Julian Assange, fue denunciado de acoso sexual y violación en Suecia, cuyo sistema judicial requirió su captura internacional a Inglaterra donde fue detenido el pasado 7 de diciembre y liberado bajo fianza por decisión de una Corte británica.