miércoles, 27 de octubre de 2010

A mi compañera argentina de lucha

Mirta Clara, querida hermana de lucha cruzando fronteras.
La historia pasada nos hermanó en las horas más dramáticas, donde apenas nuestra juventud de aquel momento nos puso a prueba ante la opresión y el despotismo reinante en ambos países.

Tú junto a los tuyos, yo junto a los míos.
Luego vendrían otro tiempos, ustedes signados de hondo dolor ante la intentona levantisca de los carapintadas que intentaron torcer el rumbo de una salida hacia un estado democrático.
Y nuevamente desde acá vivimos esos hechos como muy cercanos y amenazantes.
Luego se dijo: “La casa está en orden” y seguidamente se fue deslizando un nuevo sendero de reconstrucción, con falencias como acá, pero con cierta libertada apreciada y nuevos desafíos en el horizonte.
Y el tiempo siguió su camino.
La historia de ustedes quizás más convulsionada que la nuestra, de allí la idiosincrasia de nuestros pueblos.
Pero estas breves líneas, vienen a cuento con la nueva realidad del presente; querida hermana.
Tú sabes de mi gusto por trazar algunas líneas, no ya sobre el papel como antaño, esta vez por este medio que nos brindan las nuevas tecnologías.
Hoy amanecieron con la triste noticia de la muerte de Néstor Kirchner, su ex - Presidente.
Y desde acá los informativos se hacían eco de la infausta noticia.
En lo personal me llega en plena actividad, y como ya te anuncié lo primero que pensé, fue las consecuencias políticas de tal ausencia en el espectro político de tu país.
Tú sabes bien de mis concepciones ideológicas, pero la mirada estratégica no me impide ver que hubo hechos de total relevancia en su gobierno.
“Kirchner recondujo las negociaciones sobre la deuda; suspendió en septiembre de 2004 el acuerdo con el FMI; reformó la Corte Suprema de Justicia y las Fuerzas Armadas; defendió los derechos humanos y el esclarecimiento de crímenes de la dictadura; dio rango constitucional a la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y Lesa Humanidad y logró que se reabrieran esas causas”-
Este solo hecho me da la garantía de que de alguna manera estaba asegurada la Verdad y la Justicia.
Es un paso no digo que todo, pero no es poca cosa.
Así que me quedo con ese punto de relevancia, y qué seguramente su esposa la presidenta de ustedes no cejará en seguir su camino.
¡Te acompaño como a todos los argentinos, de tan importante pérdida compañera del alma!
¡Por Verdad y Justicia! ¡Nunca más! ¡Castigo a los culpables!
Abrazo fraterno desde Uruguay!