lunes, 6 de agosto de 2012

Grupo de danza- teatro: Ménades,


Grupo de danza- teatro: Ménades, creado en el año 2005 con integrantes que provenían de distintas experiencias corporales y artísticas. Desde su inicio Ménades ha cumplido una labor ininterrumpida, realizando presentaciones en distintos teatros y espacios de Montevideo, así como asistiendo a festivales y concursos ya sea en calidad de proponente o invitado.

"PRESAS: DOLOR Y LOCURA"




Grupo "Ménades". Danza - Teatro


Dirección Ema H
aberli 

En homenaje a Mirta Macedo 

Sábado 04 de agosto a las 16 horas 

Este espectáculo fue seleccionado en el Llamado a Proyectos Expositivos 2012 del MUME. 

Cómo expresar lo que todavía duele? 
Nuestro pasado es el presente 
La historia nos llama desde las voces de las que no callarán 
El silencio y la angustia ya no cederán a la violencia 
Las mujeres, las presas 
Que lucharon por un nuestro, futuro mejor 
Las que no aparecen en los libros están aquí, están entre nosotros 
Señalando un rumbo cierto 
Increpando la agonía de una brecha sin saldar 
Irradiando en su presencia fuerza de convicción 
Todos somos presas 


"PRESAS: DOLOR Y LOCURA" es una obra de danza-teatro dirigida y creada por la maestra Ema H
aberli, con un estilo expresivo y libre donde se combinan elementos de técnica moderna y contemporánea de danza y teatro, así como del acervo individual, que se propone trasmitir sucesos de nuestro pasado reciente, intentando profundizar en nuestra historia y comprometiéndonos con hechos que consideramos determinantes de lo que hoy somos como individuos y como sociedad. 

"PRESAS: DOLOR Y LOCURA" está basado en las presas políticas de la dictadura uruguaya, con un proceso de creación que implicó la recopilación de testimonios, contando con el relato directo de Mirta Macedo -militante y ex presa política recientemente fallecida; y el estudio de nuestra historia reciente con la investigadora Magdalena Figueredo, especializada en historia reciente, que integra el grupo Ménades. Desde los relatos la obra nos traslada a un Centro Clandestino de Detención, y se plantea un diálogo entre la vivencia real de la tortura, que apremiaba a estas mujeres, y la interpretación creativa. 

Dirección artística y coreografía: Ema H
aberli 
Bailan: Magdalena Figueredo, Lucía Escobar, Cecilia Etchebehere, Belkys Gauto, Gabriela Mirza, Claudia Piretti, Leticia Sarante, Bettina Urraburu. 
Vestuario: Andrea Malmierca 
Edición de Sonido: Leandro Funes 

Palabras de la compañera Mirta Macedo,
fallecida hace muy poco
"Queridas compañeras, quería en primer lugar felicitarlas por el trabajo que realizaron el domingo, pero especialmente por PRESAS: DOLOR Y LOCURA. 
Es difícil expresar lo que sentí yo y otros/as ex presas/os cuando vimos lo que estaban haciendo. Mostraron no solo gran profesionalismo, respeto, sino gran sensibilidad. 
En lo personal cada movimiento que hacían no solo me recordaba el horror pasado sino que me sentía como si estuviera con ustedes, adentro de la danza. Los gestos, los rostros, mostraron dolor y tristeza, incertidumbre, apareció la solidaridad como una expresión que va más allá del miedo y del dolor. Se vieron claramente las formas de tortura, el padecimiento. 
Me sentí muy orgullosa de haber podido colaborar "un poquito" con ustedes, pero el trabajo fue de ustedes y se ganaron buenos aplausos. 
Quería decirles además que este es un momento muy especial en la vida política del país, después de 35 años podemos empezar a contar lo que nos pasó. 
Los juzgados están llenos de denuncias, yo estoy con un grupo de 28 mujeres que denunciamos Violencia Sexual. Hasta el momento habiamos silenciado los vejámenes a que fuimos sometidas como mujeres, por la carga de dolor que llevábamos encima, el temor a la incomprensión, etc. 
Por todo esto tiene más valor el trabajo de ustedes, porque son jóvenes, sensibles y sentimos que nos acompañarán en todo este proceso de des silenciar, de poder decir y encontrar los caminos para la verdad. 

Las quiero mucho y
FELICITACIONES! 

Mirta Macedo"

Una buseca con mucha memoria Por Veronika Engler


Una buseca con mucha memoria
 
Es un sábado húmedo, donde las nubes, a pesar de habernos regalado cuantiosas lluvias todo el viernes, amenazan con seguir mojándonos. Nos dirigimos a CAMBADU, vamos a la comida anual organizada por el grupo solidario Ibiray. Con Jorge coincidimos en que es una de las actividades a la que vale la pena concurrir por las y los compañeros, por los reencuentros, los recuerdos y la comida. Al llegar nos enteramos de que Mau Mau pagó nuestros tickets la noche anterior, para “ganarnos de mano”, esto a raíz de una larga historia que no viene al caso, pero que cada uno de los Jorges contará a su antojo dándole distintas tonalidades jocosas y ambiguo sentido.

Un grupo de personas charlan y se saludan al aire libre, vamos descubriendo rostros conocidos e impregnándonos de reencuentros, con Silvia nos adelantamos, ya que Jorge se detiene a saludar a un sinfín de compañeras y compañeros que ve en el camino, conoce a todos. Con alegría distingo gente que vino desde Paysandú y con grata sorpresa descubro entre ella a Germán y a María Elia. Está Mauricio y el querido “Negro“ Montero que ahora vive aquí. También está Charito que vino desde más lejos, desde las tierras de UTAA, nos faltó Colacho. 

Mientras saludamos y charlamos con unos y otros, la vista se escapa casi sin querer hacia los distintos grupos de personas que se saludan con nostalgioso semblante, intento localizar rostros conocidos y estos surgen continuamente, hay abrazos, besos, comentarios y preguntas. Disfruto los que me tocan y los que veo en otros, porque todos ellos entibian el corazón.

Otra sorpresa, Alejandra está allí, me provoca gran alegría verla, no somos demasiados “hijos de…” los que concurrimos a la buseca, aunque siempre están Brenda, Ileana y Mariana acompañada de sus hijas Martina y Manu, dignas representantes de la juventud. La enorme mayoría de los comensales son tupamaros y tupamaras, o ex, según se mire, se quiera y se pueda sostener en forma de valores y principios. Varios pertenecen a la generación de papá, pocos menores y unos cuantos mayores que él. 

Por un momento nos invade, al igual que una sombra, la tristeza, y brindamos por todos los “tíos y tías” que no están. "Por los buenos", dice Alejandra, quedamos en silencio, es una sensación momentánea, porque esto es la vida, no se puede detener su curso, ellas y ellos viven en el recuerdo y en los que luchan por los valores que sostuvieron intactos hasta el final... hoy es además, un día de alegría compartida.

Algunos disfrutan de un whisky en la “cantina” y muchos están ya en el enorme galpón donde se servirá la comida. A pesar del mal tiempo y los achaques hay muchas y muchos compañeros presentes. Somos tantos que no pude ver a algunos de los que hubiera querido abrazar, saludé por ejemplo a Carlitos y a Alejandro, pero no me encontré con Cecilia ni con Xenia que estaban presentes. 

También hay compañeras y compañeros del exilio político, conozco a los que vivieron en Suecia, en la historia del exilio existe también una importante memoria a rescatar. 

Hay intercambio de ideas, de planes y actividades tales como libros que están siendo gestados llenos de testimonios y memoria; actividades por los desaparecidos; denuncias; charlas a jóvenes que tienen la misma edad que tenían la mayoría de los ex presos cuando fueron salvajemente reprimidos y torturados; proyectos en museos y fuerza para seguir luchando.

Alguien dice que está Semproni, no lo veo, me cuesta creer que este allí, lo recuerdo entre muchas otras posiciones reaccionarias que supo tomar y defender, por su negativa a votar el proyecto interpretativo que tenía por fin dejar sin efecto los artículos 1º, 3º y 4º de la ley de Caducidad. Hay gente que además de carecer de valores hace alarde de una absoluta falta de vergüenza y respeto por las y los que luchan por verdad, justicia y por rescatar la memoria, motor que impulsa a las y los compañeros a reunirse todos los años bajo el mismo techo en apretados abrazos llenos de recuerdos e historia.

Por suerte están también las valientes mujeres que hicieron las denuncias por violaciones en manos de los militares. Mujeres que despiertan el más hondo respeto y profunda admiración por su coraje. Desde que comenzaron con las denuncias han muerto dos de ellas, que pena e impotencia provoca eso.

Pienso en toda la historia que hay allí reunida, en todo lo que eso implica, en las vidas y en las muertes, pienso en la generación que nacimos de esa historia y vuelvo a concluir en que también nos pertenece, nos formó, somos protagonistas en el dolor, pero sobre todo en el afecto. Pienso en el inmenso valor del trabajo de quienes desde Ibiray están junto a las y los compañeros que lo necesitan. Pienso en el significado de estos encuentros anuales que exigen muchísimo esfuerzo de parte de algunos pocos y que tanto aportan a nuestras vidas.

Martha, Roby y otros, documentan con sus incansables cámaras parte de esos abrazos, de ese cariño, para hacerlo llegar a través del ciber espacio hasta nuestros hogares, para seguir en la construcción de la memoria. Porque esos encuentros son sin lugar a duda parte de la memoria que rescatará en el futuro nuestra historia. Ojalá que siga existiendo la buseca anual de Ibiray y ojalá que todos queramos y podamos aportar algo para que así sea, a veces no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos, que en este caso no suceda eso.

Gracias a las y los compañeros de Ibiray, a todos y cada uno de los que organiza y lleva a cabo esta actividad en sus diferentes etapas, por todo el esfuerzo que implica, por la exquisita buseca, por hacernos sentir bien, pero sobre todo por darnos la chance de seguir atesorando memoria en este continuo rescate de integridades.



 

Veronika Engler

Jornada del grupo Ibiray- buseca 2012


Lograda la meta que se impuso el grupo solidario Ibiray, llegamos a los 825 comensales!!!
Sigue siendo un punto de encuentro para los afectos, abrazos y sobretodo el poder contribuir con la inmensa tarea humana que los compañeros del grupo Ibiray;
Llevan adelante.
Para los que no conocen también se realiza en Sydney (Australia) un misma buseca con los compatriotas que desde allá no se olvidaron del compromiso asumido en aquellos años.
Porque tuvimos pasado, habrá futuro rezaba, una tarjeta dándonos a todos la bienvenida!





Van algunas imágenes del encuentro. Abrazo!!!

miércoles, 1 de agosto de 2012

Homenaje a Julio Castro

Amigas, amigos:
Adjunto encontrarán una invitación para participar en el homenaje que el Movimiento de Educadores por la Paz y la Asociación de la Prensa Uruguaya realizarán a la memoria de Julio Castro el próximo viernes 3 de agosto, fecha de su asesinato por la dictadura. Se agradece la difusión que puedan dar a esta invitación,
Cordialmente,
Miguel Soler .Roca

Líber Arce


Miercoles 1 de Agosto, 2012
Testimonio. Héctor Lescano estuvo presente el día del asesinato de su compañero

Los estudiantes recuerdan a sus mártires y muerte de Líber Arce


Jueves 14 de agosto de 2008 | 4:37

Hoy se cumplen 40 años del fallecimiento del estudiante de odontología Líber Arce. A las 12:30 se realizará un acto en memoria de los estudiantes caídos y a las 19:30 se concretará una marcha por 18 de Julio desde la Explanada de la Universidad.


Sepelio. Una multitud despidió los restos del joven estudiante asesinado.
La despedida de Maggiolo, el silencio de 18 de Julio, y la tristeza en el Cementerio del Buceo no opacaban la conmoción del momento.
Líber Arce, un estudiante de Odontología que manifestaba junto con sus compañeros de militancia gremial en el movimiento estudiantil, había muerto. El 14 de agosto de 1968 la violencia se apoderó de las calles y en una manifestación estudiantil, un joven estudiante de Odontología caía en la calle que hoy lleva su nombre: Líber Arce. Fueron testigos los portones de la Facultad de Veterinaria, que a pocos metros estaba saturada de estudiantes, corridas, policías y pancartas que reclamaban presupuesto. El parte de la Policía indicó que el estudiante murió víctima de un disparo en un miembro inferior que se le cercenó la artería femoral. Líber Arce fue trasladado al Hospital de Clínicas por su propios compañeros. Después, los hechos de violencia se incrementaron en el lugar, resultando cuatro estudiantes heridos pero sin gravedad. Ya en el Hospital de Clínicas, Arce fue operado en dos oportunidades pero murió poco después.

Pesar en la Universidad

El Consejo Directivo Central de la Universidad de la República al enterarse del fallecimiento de Arce emitió un mensaje que fue leído por el rector Oscar Maggiolo el día de su velatorio en la Facultad de Derecho. Maggiolo encabezó en silencio la marcha del féretro, hacía el Cementerio del Buceo mientras la indignación de la sociedad se hacía sentir desde allí hasta el Parque Batlle, donde llegaba la presencia de los asistentes, relatan testimonios de prensa y testigos tales como el por entonces estudiante de la FEUU, el actual ministro de Turismo Héctor Lescano (ver nota aparte). El por entonces rector universitario Oscar Maggiolo, en su discurso de despedida, dijo que si bien no había conocido al estudiante caído, mencionó a Arce como un “noble compañero caído en la lucha por la autonomía universitaria, por la libertad y por la soberanía en nuestro país”.

Marcha estudiantil

El acto central de homenaje a Líber Arce se realizará hoy a las 12:30 horas en la Facultad de Odontología. Se dará lectura a una carta de adhesión del presidente de la República Tabaré Vázquez, por parte del rector de la Universidad Rodrigo Arocena. El primer mandatario envió una carta de adhesión al recuerdo de los estudiantes caídos. En la misma Vázquez dice: “Como estudiante contemporáneo de Líber, como integrante de la comunidad universitaria, como Presidente de la República, pero sobre todo como ciudadano uruguayo, adhiero a este homenaje que es memoria y compromiso a la vez”.
Agregó en la misiva que la memoria se refleja en “las circunstancias y episodios que nunca más queremos vivir y compromiso con la libertad, la democracia y la dignidad humana por las que Líber Arce entregó su vida”. Destaca que Líber Arce “no fue el único pero fue el primero. Y más allá de la muerte, el nombre y la vida de Líber Arce laten en nuestros corazones y golpean nuestras conciencias”. Por la tarde, a las 19:30 horas iniciará una marcha desde la Explanada de la Udelar, que transcurrirá por 18 de Julio pasando por el Ministerio de Economía hasta llegar al Palacio Legislativo. Allí se leerá una proclama en reclamo de más presupuesto para la educación pública, así como autonomía para toda la enseñanza.

“MARCHA  PACIFICA”

El 14 de agosto de 1968, en la mañana cuando murió Líber Arce estaba Héctor Lescano, por entonces estudiante de Veterinaria. El hoy ministro de Turismo recordó que “la marcha era pacífica y nadie se podía imaginar que iban a disparar”. Según narró Lescano “Daniel Rovusky, estudiante de Veterinaria, en un gesto de valentía de su parte atacó al policía que disparó quitándole el gorro”. Este gorro luego fue “colgado como un trofeo en el emblemático mástil central de la Facultad de Veterinaria”. Lo que más llamaba la atención era la gente en las veredas tirando flores al paso del féretro y recordó la figura de Oscar Maggiolo al frente de la marcha.

domingo, 29 de julio de 2012

Homenaje a Álvaro Balbi


Difundirlo es sembrar Memoria.

Difundirlo es sembrar Memoria.

En la zona de Lezica, se encuentra la plazoleta en homenaje a Álvaro Balbi.
militancia y organizaciones de DDHH. Para recordarlo.
Para seguir Álvaro fue militante de la juventud comunista del regional 3.
Este joven luchador como tantos otros que lucharon contra el imperialismo y la Libertad, fue asesinado durante el terrorismo de estado en Uruguay.
En el año 1975 fue secuestrado y torturado brutalmente, hasta asesinarlo.
Hoy domingo 29 de julio del año 2012, en las horas templadas y soleadas de este mediodía,  nos congregamos en la plaza que lleva su nombre;  amigos, compañeros de manteniendo vigente su lucha y compromiso.
Por Verdad y Justicia!







Alvaro Balbi: 35 años de un crimen


Alvaro Balbi: 35 años de un crimen

Escrito por: Por Dari Mendiondo Bidart  Edil de Montevideo por el FA
Domingo 15 de agosto de 2010 | 4:00


En una reunión clandestina del Regional 3 del Partido Comunista, en 1975, en la que se encontraban entre otros que recuerdo Raúl Viñas, Raúl Rezzano (secretario), “el canario” Juan Alonso, Javier Tassino, Alicia Carazus, Elena Rolandez, el “petiso” Ribeiro y Alvaro Balbi, el más joven, integraba la UJC del Regional, ocurrió un allanamiento, fue un allanamiento dirigido, no fue casual, ¿hubo seguimiento o fue entregado? posteriormente, a lo largo de varias caídas, la dirección departamental de Montevideo empezó a asociar ciertos arrestos de compañeros con un hombre que había sido conserje en la Casa Central de Sierra y que provenía de la Seccional 20 del Regional 3, muy popular el susodicho, era conocido como el “gallego” Vázquez; de gallego no tenía nada y sí mucho de traidor, pues fue una pieza clave para detectar y entregar militantes. Se pagaba el precio, es bueno decirlo, de lo que Arismendi había catalogado como “las ilusiones demócratas” una fuerza política, tantos años en legalidad, a diferencia de aguerridos partidos como el Portugués, con una vasta experiencia en la labor clandestina, de sus rigurosas reglas imprescindibles para blindarse de mínimos errores, con los cuales siempre especulan y medran las operaciones de inteligencia de las dictaduras. El PC del Uruguay pagó un duro precio (por ser un partido de una larga tradición de funcionamiento en la legalidad, por lo demás proclive también a la infiltración) al pasar al trabajo clandestino, donde la carencia de infraestructura se sintió, y además sus dirigentes éramos muy conocidos; a ello hay que agregar que la línea principal “impedir que se consolide la dictadura”, exigía la presencia de nosotros, los dirigentes, así como movilidad, y participación en reuniones en todas las escalas: Agrupación, Seccional, Regional, Departamental y el propio Comité Central, que es bueno decirlo, siempre funcionó en la ilegalidad, por lo demás los instrumentos de acción de la organización política eran tres: los de masas, particularmente el movimiento sindical y universitario, que exigía presencia, atención y sobre todo orientación; la política de alianzas con sectores tradicionales y el tercero, la propia organización que hay que atender, porque hay que informar, distribuir la “carta”, volantes, pintadas, etc; además hay que seguir funcionando, y eso exigía dinero, vínculo con los afiliados y amigos, y finanzas, además relación con el Centro en el exterior, y todo lo que es la sociedad civil, estudiantes, cooperativas, etc., y también la solidaridad con los presos, sus familias, etc.
Una labor clandestina exige una enorme dedicación en la cual siempre estás expuesto y nunca, nunca, te sentís seguro. El desgaste psíquico es de tal magnitud, es tan grande el peso de la responsabilidad que, cuando caés todo se simplifica, la cuestión es encerrarte en tu propia estructura, necesariamente de hormigón, para entonces ahí preservar lo más preciado de tu existencia, los compañeros, las casas, la organización. Es cuando la vida personal pasa a un segundo plano.
En esa se vio Alvarito, soportando la brutalidad y fiereza de la tortura a mansalva, exigiendo nombres y contactos, y sobre todo lo que los desesperaba: Carta, como se distribuía, quiénes y dónde se imprimía.
El golpe al Regional 3 fue uno de los primeros golpes a la organización en Montevideo, costó una joven vida pletórica, llena de esperanza y frescura. El velorio al cual (pese a todo el operativo montado por la represión, para intimidar y aterrorizar) no me amedrentó y ahí estuve dándole el último adiós, abrazando a Lile, y demostrando que la dirección estaba y que la valiente Carta a Bordaberry de su padre Selmar Balbi no era una sombra en el desierto, era un acto de protesta, de hidalguía, de valentía democrática, de un padre que no se resignaba ante el terror de sentir la muerte de un hijo querido.
Sí, Alvaro sigue entre nosotros, fue y sigue siendo imagen de una actitud ante la tortura, la barbarie y la esquizofrenia fascista.
De sus huesos hechos polvo por el tiempo siempre recibimos el mensaje de la voz alegre, del joven músico que amaba la vida, a su familia y la lucha

miércoles, 25 de julio de 2012

Hasta siempre compañera Mirta Macedo


En “De la prisión a la libertad”, Mirta Macedo construye un explícito ensayo en torno a las graves secuelas padecidas por los presos políticos que permanecieron confinados durante los años más oscuros.
La autora, que nació en 1939 en Treinta y Tres, es licenciada en trabajo social y ha desempeñado una sólida militancia por los derechos humanos, que abrevó de su propia experiencia de presa de conciencia. En efecto, permaneció recluida entre 1975 y 1981, en el penal de Punta de Rieles.
Su trabajo de reconstrucción de la memoria se ha plasmado en numerosos artículos especializados y tres libros referentes, que han marcado un rumbo concreto a su lucha por verdad y justicia.
En 1999, Mirta Macedo publicó “Un día, una noche, todos los días”, donde, mediante breves relatos, narra el horror de la tortura en las cárceles de la dictadura.
Su segundo libro, que apareció en 2002, es “Tiempos de ida, tiempos de vuelta”, donde narra su propia odisea, desde su detención hasta el momento en el cual recuperó la libertad.
En esta obra, la autora analiza cómo el terrorismo de Estado vulneró los derechos y las identidades de los detenidos.
Finalmente, en “Atando los tiempos” (2005), la investigadora aborda concretamente las estrategias de supervivencia que se construyeron en la prisión.
Este nuevo trabajo, que se inscribe en una serie testimonial destinada a realimentar el debate sobre nuestro pasado reciente, alude concretamente a los efectos de la represión sobre la sociedad y particularmente sobre las familias de los presos políticos.
Desde la perspectiva que otorga el tiempo, Macedo construye un alegato sólido y explícito, destinado a realimentar la movilización ciudadana por verdad y justicia que sigue inspirando al pueblo uruguayo.
Su trabajo, que obviamente no tiene un perfil historiográfico, no se limita la mera descripción o recreación de los horrores perpetrados por el gobierno autoritario.
Asumiendo la necesidad de debatir un tema que está lejos de ser saldado, la investigadora imbrica el pasado con el presente y las ulteriores consecuencias del peor tiempo de represión que registra el imaginario colectivo.
Este ejercicio de reconstrucción de la memoria la conduce inexorablemente a través de senderos particularmente tortuosos, que marcan el rumbo de la recuperación de la verdad histórica.
Sin aludir expresamente a los falsarios de siempre que aún pretenden justificar lo injustificable y exorcizar culpas propias y ajenas, Mirta Macedo elabora una denuncia tan potente como explícita.
Nutriendo su libro de testimonios de víctimas directas de la represión o de familiares, la militante analiza los efectos a largo plazo de la prisión, el impacto de la libertad recuperada y la posterior experiencia del reencuentro.
La autora trabaja sobre varias líneas de reflexión, mediante las cuales aborda diversas facetas de la actividad desplegada por el terrorismo de Estado, que transformó a nuestro país en un inmenso campo de concentración.
Tras una breve introducción que pretende situar al lector en el tema, la investigadora aborda diversas generalidades de los efectos y las consecuencias de la feroz represión que se abatió sobre nuestro país durante la segunda mitad del siglo pasado.
En ese contexto, la escritora alude concretamente a la impostergable y siempre necesaria tarea de reconstrucción de la memoria, que ha estado a cargo de organizaciones militantes y de los autores de literatura testimonial.
Este capítulo impregna a su trabajo de la necesaria impronta del compromiso, tendiente a mantener en el tapete el tema de los derechos humanos, en momentos que crece la movilización y el clamor popular por la anulación de la inmoral Ley de Caducidad.
La autora evoca a Nibia Sabalsagaray y Silvina Saldaña, dos compañeras de lucha y figuras referentes de la resistencia, que fueron asesinadas por el gobierno autoritario.
El conmovedor recuerdo de estas dos mujeres que ofrendaron sus vidas por la libertad y la democracia, comporta un enérgico alegato contra la barbarie y la prepotencia.
Se trata, naturalmente, de dos personajes paradigmáticos que, al igual que otras uruguayas y uruguayos, soñaron con la construcción de una sociedad más justa y solidaria.
La invocación de estas dos emblemáticas militantes opera como un adecuado pretexto para incursionar en los temas más despiadados de nuestro pasado reciente: la prisión y la tortura.
Nutriéndose permanentemente de sensaciones propias y testimonios ajenos pero no menos entrañables por afinidades y cercanías, Macedo reconstruye los demonios del pasado y los fantasmas del presente.
Sin embargo, el planteo de la autora difiere de otros trabajos de análogo tenor, en la medida que no se limita el mero abordaje de la problemática de las víctimas directas de la dictadura.
En efecto, la investigadora explora otras facetas y connotaciones de un tiempo de odio irracional, al aludir al impacto social que provocó la instalación de un régimen que violó groseramente los derechos humanos de la población.
Mirta Macedo se adentra en las psicologías y las conductas humanas de aquella época, cuando el terror condicionó y se apropió de nuestras rutinas.
La analista sugiere que la dictadura pretendió modificar la realidad, mediante diversas técnicas de manipulación colectiva, atropello y prepotencia. Obviamente, casi nadie quedó exento de las graves consecuencias derivadas de estas prácticas de aberrante y salvaje brutalidad.
En lo relativo a los presos políticos, la autora explicita las diversas modalidades de tortura, aislamiento y violencia irracional, cuyo propósito era demoler la resistencia y anular la identidad de las víctimas.
Obviamente, los casos más terribles fueron los de desaparición forzada, que pretendieron borrar todo vestigio de la persona y camuflar la impunidad de los crímenes perpetrados.
Las recientes actuaciones judiciales que han permitido el procesamiento de varios notorios represores, reinstalaron el lacerante tema en el horizonte del presente.
La obra aporta también otros ángulos a la reflexión del debate colectivo, como las consecuencias padecidas por las familias de los presos de conciencia: el temor, la fractura, la incertidumbre y la sensación de angustia y vacío existencial ante la ausencia del ser querido.
Este razonamiento conduce inexorablemente al abordaje de otra materia no menos trascendente para el análisis global del tema: la recuperación de la libertad y el encuentro con los afectos.
Sumando su propia experiencia a los valiosos testimonios incluidos en este libro, Mirta Macedo expone minuciosamente las graves dificultades de readaptación y reinserción social y familiar que padecieron los ex reclusos.
El reencuentro fue una mixtura entre la alegría y la angustia, al advertir los radicales cambios de la realidad y el implacable peso de la ausencia de compañeros exiliados, muertos o desaparecidos.
“De la prisión a la libertad” es un testimonio de acento realmente contundente, que denuncia explícitamente las más perversas rémoras de la represión autoritaria.
El trabajo, que tiene ciertamente mucho de autobiográfico, apunta a iluminar los conos de sombra de un pasado terrible de prepotencia y autoritarismo y a reivindicar a los héroes que protagonizaron la resistencia y lograron emerger del infierno.
(Edición de Orbe Libros)

domingo, 22 de julio de 2012


Página 12.
El país|Domingo, 22 de julio de 2012
Revelaciones de Videla sobre la complicidad de la Iglesia Católica

Buenos Oficios

Videla habló con una revista de Córdoba sobre la complicidad de la Iglesia Católica con la dictadura militar. El rol de Laghi y Primatesta y el testimonio de un ex sacerdote. No sólo asesoraron a la Junta sobre cómo manejar la cuestión de los detenidos-desaparecidos. También le ofrecieron sus “buenos oficios” para informar a algunas familias del asesinato de sus hijos garantizando que no lo hicieran público. Se comprende por qué hasta hoy la Iglesia no ha excomulgado a Videla.

Por Horacio Verbitsky

El ex dictador Jorge Videla dijo que el ex nuncio apostólico Pío Laghi, el ex presidente de la Iglesia Católica de la Argentina Raúl Primatesta, y otros obispos de la Conferencia Episcopal asesoraron a su gobierno sobre la forma de manejar la situación de las personas detenidas-desaparecidas. Según Videla la Iglesia “ofreció sus buenos oficios” para que el gobierno de facto informara de la muerte de sus hijos a familias que no lo hicieran público, de modo que cesaran la búsqueda. Esto confirma el conocimiento de primera mano que esa institución tenía sobre los crímenes de la dictadura militar, como consta en los documentos secretos cuya autenticidad el Episcopado reconoció ante la justicia hace dos meses. Pero además muestra un involucramiento episcopal activo para que esa información no trascendiera tampoco por comentarios de los familiares de las víctimas, de cuyo silencio la Iglesia era garante.

Diálogos en la cárcel

El reportaje con la revista cordobesa El Sur, que edita en Río Cuarto Hernán Vaca Narvaja, se realizó antes de los concedidos al periodista español Ricardo Angoso y al argentino Ceferino Reato, pero sólo se divulgó esta semana. Fue realizado en tres partes por el periodista Adolfo Ruiz, en la cárcel de alta seguridad de Bouwer, donde el ex jefe de la Junta Militar estuvo detenido entre el 26 de junio y el 23 de diciembre de 2010, mientras se extendieron las audiencias del juicio por los crímenes de lesa humanidad cometidos en la cárcel de Córdoba conocida como UP1. Videla fue condenado en ese proceso a prisión perpetua por los asesinatos de 31 prisioneros dentro de la cárcel o mediante fraguados intentos de rescate en ocasión de traslados. Videla recibió a Ruiz el 6 y el 13 de agosto y el 18 de octubre de 2010 en el locutorio de la cárcel de Bouwer, cuyos dos mil internos superan el número de pobladores de esa pequeña ciudad, que hasta hace dos años fue el depósito de los residuos domiciliarios de Córdoba. Antes de comenzar puso como condición que sus palabras recién se difundieran cuando dejara la provincia, como consta en la carta manuscrita que se reproduce aquí.
Como en aquellas otras entrevistas y en sus alegatos judiciales, Videla justificó el plan que aplicó la Junta Militar por los “decretos de aniquilación” firmados por el ex presidente interino Italo Luder, que constituyeron “una licencia para matar concedida por un gobierno democrático”. Cuando el periodista le inquirió si esa licencia incluía las torturas, el robo de bebés y el saqueo de los bienes de las víctimas, dijo que esas “bajezas humanas” se debieron al gran “poder y libertad de acción otorgados al Ejército”, situación en la cual “es inevitable que muchos utilicen esas libertades en beneficio propio”. Agregó que con los juicios él y sus camaradas pagan el costo de “no haber blanqueado” los métodos dispuestos entonces. Videla sostiene que “hacia el final de mi mandato, entre el ’80 y el ’81, se llegó a evaluar la posibilidad de publicar la lista, blanquear los desaparecidos”. Explica que “no era tan fácil, porque además íbamos a estar expuestos a la contra pregunta. Si a una madre le decíamos que su hijo estaba en la lista, nadie le impediría que preguntara ¿dónde está enterrado, para llevarle una flor? ¿quiénes lo mataron? ¿por qué? ¿cómo lo mataron? No había respuestas para cada una de esas preguntas, y creímos que era embochinchar más esa realidad, y que sólo lograríamos afectar la credibilidad. Entonces en ese momento no se quiso correr ese riesgo”. El razonamiento es idéntico al que Videla suministró a la Comisión Ejecutiva del Episcopado, cuando los obispos le transmitieron que el método de la desaparición de personas produciría a la larga “malos efectos”, dada “la amargura que deja en muchas familias”. Pero la fecha es muy anterior a la que menciona el dictador. Ese diálogo tuvo lugar el 10 de abril de 1978 durante un almuerzo de Videla con la Comisión Ejecutiva del Episcopado, que presidía el arzobispo de Córdoba Primatesta y que también integraban los arzobispos de Santa Fe y de la Capital Federal, Vicente Zazpe y Juan Aramburu, como vicepresidentes.
Primatesta hizo referencia a las desapariciones producidas durante la Pascua de 1978, “en un procedimiento muy similar al utilizado cuando secuestraron a las dos religiosas francesas”. Videla respondió que “sería lo más obvio decir que éstos ya están muertos, se trataría de pasar una línea divisoria y éstos han desaparecido y no están. Pero aunque eso parezca lo más claro sin embargo da pie a una serie de preguntas sobre dónde están sepultados: ¿en una fosa común? En ese caso, ¿quién los puso en esa fosa? Una serie de preguntas que la autoridad del gobierno no puede responder sinceramente por las consecuencias sobre personas”, es decir para proteger a los secuestradores y asesinos. El detalle de este diálogo consta en una minuta que los tres arzobispos redactaron en la sede del Episcopado en cuanto concluyó el almuerzo para enviarla al Vaticano. La autenticidad de ese texto fue reconocida por la Conferencia Episcopal, que hoy preside el arzobispo de Santa Fe, José Arancedo, ante una consulta de la jueza federal de San Martín, Martina Forns, luego de su publicación aquí. Pero en el reportaje con El Sur, Videla describe un grado de complicidad de la Iglesia Católica con los crímenes de su gobierno superior a lo que se conocía y con un carácter institucional que comprende tanto al Episcopado local como a la sede central en Roma. No se trata sólo de callar lo que sabían para no “hacer daño al gobierno”, como dijo Primatesta aquel día de 1978, sino incluso de asesorar a la Junta Militar y garantizar que tampoco los familiares de las víctimas contaran lo que había ocurrido con sus hijos. Lo que sigue es la transcripción textual del tramo de la entrevista sobre el tema:
–No deja de llamar la atención la forma en que se refiere a la situación de los desaparecidos. Hace sentir que para usted es un tema pendiente.
–La desaparición de personas fue una cosa lamentable en esta guerra. Hasta el día de hoy la seguimos discutiendo. En mi vida lo he hablado con muchas personas. Con Primatesta, muchas veces. Con la Conferencia Episcopal Argentina, no a pleno, sino con algunos obispos. Con ellos hemos tenido muchas charlas. Con el nuncio apostólico Pío Laghi. Se lo planteó como una situación muy dolorosa y nos asesoraron sobre la forma de manejarla. En algunos casos, la Iglesia ofreció sus buenos oficios, y frente a familiares que se tenía la certeza de que no harían un uso político de la información, se les dijo que no busquen más a su hijo porque estaba muerto.
–No parece suficiente.
–Es que la repregunta es un derecho que todas las familias tienen. Eso lo comprendió bien la Iglesia y también asumió los riesgos.
Hasta la expresión impersonal escogida por Videla (“se lo planteó”, “se les dijo”) trasluce la identidad entre Iglesia y Dictadura.

El rol de Laghi

La minuta para el Vaticano también muestra el conocimiento de la Iglesia sobre el secuestro de las religiosas francesas Alice Domon y Léonie Duquet. Sin embargo, cuando la superiora de las monjas en la Argentina, Evelyn Lamartine, y la religiosa Montserrat Bertrán recurrieron a Laghi, el nuncio las miró “como si fuéramos bichos asquerosos, y nos dijo: ‘Nosotros no sabemos nada, por algo habrá sido’. Montse se arrodilló y le rogó que hiciera algo. El se la sacó de encima, instintivamente, describe Evelyn, que entonces pensó: ‘Dios no se olvida de lo que dijiste’”. Su testimonio fue recogido por María Arce, Andrea Basconi y Florencia Bianco, cuya investigación fue publicada por Clarín en 2007. Un obispo y una madre superiora llegaron desde Francia para interesarse por Alice y Léonie, pero Primatesta ordenó desmentirlo y explicar que sólo venían a pasar Navidad. En 1995, bajo la conmoción de las revelaciones del ex capitán Adolfo Scilingo sobre el asesinato de prisioneros arrojados al mar, la esposa del secuestrado periodista Julián Delgado, María Ignacia Cercós, contó que el Comandante en Jefe de la Armada Armando Lambruschini consultó con Laghi acerca del destino de 40 detenidos-desaparecidos en la ESMA, que su antecesor, Emilio Massera, le había entregado al retirarse. Lambruschini no quería matarlos pero temía que si los dejaba en libertad contaran lo padecido en la ESMA, tal como ocurrió, y le preguntó a Laghi qué hacer. Según Cercós, el concimiento de Laghi sobre lo que sucedía en aquel campo de concentración llegaba hasta la nómina de los prisioneros que aún quedaban con vida. Ante el pedido de María Ignacia, Laghi consultó esa lista y “me dijo que Julián no estaba entre ellos. Quiere decir que tenía pleno acceso a la información”. En aquel momento, el propio Massera defendió a Laghi de tales “noticias calumniosas” y dijo que se preocupó en forma permanente por la suerte de “los llamados desaparecidos”. El problema es que Laghi había elegido la estrategia opuesta: negar que hubiera conocido la índole y la extensión de las violaciones a los derechos humanos. Dijo que “no tenía ni micrófonos ni espías que fuesen a los cuarteles a ver lo que los militares hacían”. Sus amigos Oscar Justo Laguna (quien al morir este año estaba procesado por la justicia federal de San Nicolás, por haber mentido en su testimonio sobre el asesinato de su colega Carlos Horacio Ponce de León), Alcides Jorge Pedro Casaretto, Carlos Galán, Domingo Castagna y Emilio Bianchi di Carcano sostuvieron que declaraciones como la de María Ignacia Cercós podrían “reinstalar entre nosotros no ya la violencia de las armas sino la de la venganza”. La esposa de Julián Delgado dijo entonces que durante años estuvo agradecida a Laghi por sus gestiones. “Pero ahora sé que no puedo perdonarle su silencio cómplice. Me siento un monstruo por haber escuchado esas cosas sin reaccionar.” El propio jefe máximo de aquella Junta Militar, sin el menor asomo de crítica, confirma tres décadas después el asesoramiento de Laghi sobre el secreto más horrendo y peor guardado de la dictadura.

La Eucaristía

Recuerdos coincidentes tienen muchos sacerdotes que en aquellos años frecuentaron a Laghi. Uno de ellos, Hugo Collosa, de Rafaela, le narró al periodista Carlos del Frade que Laghi visitó esa ciudad santafesina luego de la muerte de su obispo, Antonio Alfredo Brasca, incendiado por un cáncer en 1976. La enfermedad se adelantó a las Fuerzas Armadas, que lo tenían en su lista corta de aversiones. En el Obispado se reunían las agrupaciones laicas que militaban en los barrios más humildes y las del peronismo revolucionario, que tenían algunos miembros en común, entre ellos un sacerdote. Brasca se había manifestado en apoyo del movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo junto con los obispos Enrique Angelelli, Ponce de León y Alberto Devoto. “Laghi vino a maltratarnos”, dice Collosa, quien ya no es sacerdote. “No tenía ninguna intención de discutir el perfil del nuevo obispo ni mucho menos que se siguiera la línea de Brasca. Lo llevamos a almorzar en un comedor para chicos de la ciudad y allí, a varios sacerdotes, nos contó de los vuelos de la muerte, de los secuestros, las desapariciones y las torturas. Es decir que ellos ya sabían lo que estaba pasando con lujo de detalles desde mucho antes que 1978. Y hablaba con fundamento de lo que hacía cada una de las tres armas. Nosotros ya habíamos sufrido el secuestro del padre Raúl Troncoso que militaba en barrio Fátima, y estábamos muy preocupados. Después lo mandaron a Cassaretto que hizo una pastoral totalmente distinta a la de Brasca y bien cercana a los sectores dominantes de la ciudad”. La primera entrevista de Videla con el periodista cordobés se interrumpió cuando lo trasladaron al Hospital Militar para tratarse de una incipiente bronquitis. Formaba parte de la comitiva que buscó a Videla “un hombre canoso que venía, cáliz y alba en mano, a darle la Eucaristía”. Es decir que pese a las sucesivas condenas por los más graves delitos, la Iglesia Católica no consideró necesario excomulgarlo, pena eclesiástica que impide la recepción de los sacramentos y se aplica a los pecados graves. El no considerar como tales los delitos de Videla certifica la prolongación en el tiempo de la complicidad eclesiástica con ellos.

sábado, 21 de julio de 2012

Agencia de Noticias Aratiri - A.N.A.


Asunción, 19/7/2012 ( Agencia de Noticias Aratiri - A.N.A. ) A continuación reproducimos, con ruego de difusión, el comunicado del Colectivo de Mujeres Ex Detenidas Polìticas del Paraguay Carmen Soler.



Asunción, julio de 2012 
A un mes del golpe
El 22 de julio, se cumple un mes desde el golpe que sufriera Paraguay. Frente a esto, el pueblo rechaza masivamente a Federico Franco y al resto de los golpistas. Los jefes de estado democráticos de la región, señalan que estamos frente a una jugada delincuencial. A punto tal que, el señor presidente de la República del Uruguay, Jose Mujica, responsabilizó por la grave situación al “narcocoloradismo. “ Vimos con estupor, como montaron la provocación de Curuguaty. Utilizaron el viejo, pero no envejecido, sistema de impunidad para alcanzar su objetivo. Lanzaron la GEO y la FOPE de la Policía Nacional contra los luchadores populares, esto fue posible con la garantía política de no juzgamiento de los crímenes de estado y la absolución del Consejo Episcopal de Paraguay. Así, arrinconaron al presidente Lugo, quien fue cediendo terreno inútilmente a los responsables políticos de los asesinatos de Curuguaty. No bastaron las condolencias del presidente a los familiares de los policías muertos, en abierta discriminación contra las víctimas campesinas. Implacablemente, los golpistas arrancaron el cargo de jefe de la Policía Nacional para entregárselo a Arnaldo Sanabria, quien dirigiera personalmente la operación policial en Curuguaty, y el cargo de Ministro de Interior para entregárselo a un viejo conocido de las víctimas de la dictadura, el tenebroso Candia Amarilla ( miembro de los Grupos de Acción Anticomunista, ) para quien, los campesinos “de día son agricultores y de noche guerrilleros.“ Lugo no detendría su marcha, ... en retroceso, hasta tal punto, que el 22 de junio pasado, en horas de la tarde se encontraría fuera del Palacio de los López.
Los nombramientos ministeriales y el descabezamiento de las cúpulas policiales relegaron a su aliado, el Partido Liberal Radical Auténtico, en consecuencia, este partido se sumó al “narcocoloradismo,” para “juntos” destituir al presidente en el Parlamento. Lugo, atemorizado, desmovilizó inicialmente la resistencia popular convirtiéndose en el aliado inesperado para los golpistas “narcocolorados.” Así, estos no se vieron obligados a continuar, en la plaza del Congreso, el violento ataque contra el pueblo iniciado en Curuguaty. El “stronismo sin stroessner” se libró de la amenaza de la política exterior favorable al MERCOSUR, UNASUR y CELAC y al interior, se libró de las acciones campesinas contra el latifundio y el agronegocio. Asimismo se libró de las exigencias cada vez más fuertes al Parlamento que presentaba la ciudadanía movilizada en la plaza y en las calles. La posición de los golpistas estaba seriamente comprometida por el voto de los paraguayos en el exterior ( 20 % del padrón, ) el desbloqueo de listas sábanas ( suponía el fin del control cupular de los partidos políticos ) y el veto a la asignación presupuestaria a 20.000 planilleros ( sistema clientelar de punteros políticos.)
Finalmente el 19 / 7 se despejó una de las amenazas. Franco pospuso el tratamiento del desbloqueo de las listas sábana hasta el 2015.  A pesar del visto bueno del jefe del Comando Sur, Douglas Fraser a sus pares paraguayos, el aislamiento del gobierno se torna desesperante para los golpistas. Por eso, los golpistas no trepidan en amenazar la estabilidad del sistema energético de aquellos paises vecinos que se nieguen a reconocer su legitimidad. El objetivo político es usurpar la energía del complejo hidroeléctrico más importante del planeta, en favor del área sud americana con predominio del Plan Colombia,  en detrimento de la zona de los bloques regionales del MERCOSUR, UNASUR y CELAC. El instrumento económico que utilizan, es un reconocido agente de intereses económicos imperialistas de EEUU. Estos usurpan la energía de la región mediante la procesadora de aluminio Río Tinto Alcan, que como se sabe es un viejo socio de EEUU en el genocidio en Papua – Nueva Guinea-.  Con todo, los golpistas van más allá, retaceando la entrega de energía destinada al MERCOSUR, con reclamos patrioteros de precio “de mercado” de los bienes naturales.
Mientras,el boca a boca, difunde el alerta: “han vuelto los garroteros.”
Aún así, el pueblo no ceja en el hostigamiento contra los golpistas, las dos líneas competitivas de la ANR, Zacarías Irun – Cartes, Miguel Carrizosa referente principal del partido Patria Querida y, el 17 / 7, frente a la municipalidad de Caaguazú, una pueblada repudió la presencia del mismo Franco.
Denunciamos la toma de los medios de comunicación, con el objetivo censurar aquellas voces que desmienten la existencia del escenario de “paz  y progreso.” Los golpistas atacaron el sistema público de información con los despidos de Carlos Troya, titular de la agencia de noticias pública IP Paraguay, Fátima Rodríguez, Angie Agüero, Roque González (Sicom),  Rafael Urzúa (Fotografía de la Presidencia de la República.) Centenares de trabajadores públicos, de la binacional ITAIPU, fueron despedidos también por no aceptar al golpe. El campesinado, lejos de retroceder en la actividad gremial de la recuperación de tierras usurpadas por el latifundio, han agregado el claro pronunciamiento político impugnador del golpe. Desde los organismos de DDHH, concluimos que Curuguaty  hubiese sido un ataque típico del aparato fiscal - policiales – militares, como muchos otros ocurridos en los últimos años, incluidos los años de la presidencia de Lugo. Sin embargo, esta vez, la cantidad de muertes provocó un salto cualitativo hacia el escenario político nacional. Sostenemos que estamos frente a una dinámica que va de la impunidad de los asesinatos “por goteo” hacia una mecanica represora que produjo “la masacre de Curuguaty.”  Ahora se puede ver con más claridad el sentido político de nuestra campaña internacional contra la impunidad. Mientras que la impunidad de los asesinatos de referentes campesinos encontraba eco solo en nuestro Colectivos y otras organizaciones, observamos que el asesinato de campesinos en Curuguaty, al ser caracterizado como “masacre” por los medios posibilitó el golpe de estado. Denunciamos la persecución a los periodistas y los actos intimidatorios a las radios comunitarias que no suscriban a la línea golpista de ABC COLOR, Ultima Hora, La Nación, los canales de TV y demás medios afines al golpe.  Estos utilizaron la “masacre de Curuguaty, “ para promover en sus cargos a la banda del Seprinte ( Pastore, Altemburguer, Sapriza, Gamarra y compañía, ) todos encargados de los montajes judiciales contra los luchadores populares y jerarcas, además, del aparato fiscal -militar – policial. El fiscal Rogelio Ortuzar, acusado por el asesinato de vendedores ambulantes en 2007 y que fuera escrachado por nosotras en los pasillos del “Palacio” de Justicia, anticipó una reedición de las leyes 294 y 209 de la dictadura: “la lucha de clases, asume, según Marx, abolir el Estado, eso es DELITO, Arts. 269 y sgtes Código Penal.” Ortuzar, consecuente neo stronista , consiguió la aberrante condena de 25 años y más 10 años de medidas de seguridad contra los presos políticos, condenados injustamente por el secuestro y posterior asesinato de la hija del ex-presidente Cubas. Observamos la mano de EEUU y el monitoreo de sus militares y los de Colombia en el despliegue de la militarización desde el Departamento de Concepción, hacia los departamentos de la zona occidental. El “parlamentaduro” de PUNACE, protagonista descollante de la destitución de Lugo, Lopez Chavez, solicitó la instalación de bases militares a EEUU, en la frontera con Bolivia. A pesar de las amenazas de Imas, viceministro del interior, 54 campesinos sobrevivientes del ataque de la GEO – FOPE instruidos por colombianos y yanquis, siguen en la clandestinidad, como manera de eludir la segura tortura que les espera en las comisarías departamentales o en las cárceles nacionales. La suspensión de Paraguay en la UNASUR, MERCOSUR y ALADI, y el retiro de embajadores de los paises más consecuentes con la defensa de la democracia, favoreció el hecho de que hasta el 17 de julio, sólo 4 paises han reconocido el gobierno de facto. Sin embargo, es dable esperar que haya “cambios de posición” porque ya comenzaron las presiones de Sandra Jacobson, sub-secretaria de estado de EE.UU, de la UE, a través de los “eurodiputados,” la OEA y demás voceros del capitalismo en etapa terminal.
Denunciamos a la embajada de EE.UU. en Paraguay, el complejo militar – industrial, a los agronegociantes y latifundistas en Paraguay, la burguesía en San Pablo ( usuaria de la energía de Itaipú ) y a la burguesía porteña ( explotadora de los desplazados forzosos de nuestras zonas rurales )  por su responsabilidad en el golpe de estado ocurrido en nuestro país. Hacemos responsable a las autoridades nacionales y departamentales del poder de facto, judicial, ejecutivo y parlamentario por la seguridad y la vida de los presos políticos acusados injustamente de crímenes comunes y de aquellos que permanecen ocultos  de la justicia partidaria luego de los asesinatos perpetrados por la Policía Nacional en Curuguaty.
Llamamos a solidarizarse con los familiares de las víctimas de la represión.
No al Golpe ! Fuera Franco y sus secuaces ! Fuera Río Tinto Alcan ! Expulsión ya de James Thessin de la Patria ! Fuera narcocolorados y parlamentaduros ! Libertad a los presos políticos ! Basta de persecución política ! Basta de torturas y montajes judiciales contra los luchadores populares !
Colectivo de Ex Detenidas Políticas de Paraguay “Carmen Soler.”
Campaña internacional “Querellar a los genocidas stronistas es frenar la represión al pueblo campesino. “
Agencia de Noticias Aratiri.