miércoles, 20 de julio de 2011

Prensa:Chile y Uruguay


UN EQUIPO DE PERITOS DETERMINO QUE EL EX PRESIDENTE CHILENO SE SUICIDO EN 1973

Confirman que Salvador Allende se mató

Luego de dos meses de pericias, los equipos multidisciplinarios conformados por expertos locales y extranjeros que trabajan en el caso confirmaron que Salvador Allende se suicidó en el interior del palacio de gobierno chileno.

La senadora Isabel Allende, hija del ex presidente, ayer junto a los peritos.

Por Christian Palma

Desde Santiago

La certeza con que hablaba la senadora socialista Isabel Allende acerca de las causas de la muerte de su padre, el ex presidente de Chile, Salvador Allende, casi no daban espacio a la duda. Casi, porque, más allá de lo que pensara la familia y los más cercanos –basándose en declaraciones de quienes estuvieron en La Moneda el 11 de septiembre de 1973–, siempre hubo sectores que negaron la tesis del suicidio, atribuyéndoles la responsabilidad a terceros, incluso a un colaborador que le habría dado un tiro de gracia, luego de que el propio presidente fallara en un primer intento por acabar con su vida.

Eso hasta ayer. Luego de dos meses de pericias, los equipos multidisciplinarios conformados por expertos del Servicio Médico Legal (SML) y de científicos extranjeros que trabajan en el caso confirmaron que Salvador Allende se suicidó en el interior del palacio de gobierno chileno. Las dudas al fin se disiparon y permiten saber la “verdad jurídica” tal como lo esperaba la familia Allende, que accedió a reabrir viejas heridas para terminar para siempre con las especulaciones.

En ese sentido, la hija de Allende criticó a la Televisión Nacional de Chile (TVN) por emitir hace unos meses un programa que cuestionaba la versión oficial sobre la muerte del mandatario y exigió que ahora se publique la versión completa de los hechos.

Lo cierto es que el ex presidente se quitó la vida de un disparo en el mentón, tal como lo señaló el médico español Fernando Etcheverría, quien encabezó los exámenes tanatológicos tras la exhumación de los restos de Allende realizada en mayo pasado.

“Estamos en condiciones de poder asegurar que se trata de una muerte violenta de explicación médico-legal suicida y para ello no tenemos absolutamente ninguna duda. No encontramos ninguna evidencia de esa versión (asesinato) y por lo tanto no la compartimos. Había sólo una herida”, sostuvo el profesional.

Isabel Allende, junto al facultativo, entregó al ministro que lleva adelante el caso, Mario Carroza, un informe oficial con todos los peritajes que se le realizaron a los restos del mandatario socialista.

Como se señaló, este informe de más de 500 páginas fue elaborado por un equipo multidisciplinario internacional que estuvo encabezado por el doctor Patricio Bustos, director del SML, y que tuvo a la Cruz Roja Internacional como testigo de las pericias.

Bustos precisó que la investigación estableció la identidad de Allende mediante peritajes odontológicos y genéricos y que la causa de la muerte fue por herida de proyectil. Si bien el cráneo de Allende tiene una sola herida, bien pudieron ser dos balas, debido a que el arma que usó (el famoso fusil AK-47 que le regaló Fidel Castro) estaba en modo de disparo automático, lo que puede originar hasta 10 proyectiles por segundo.

Desde su muerte, el cuerpo de Allende fue sometido a varias diligencias, pero ninguna tan acuciosa como esta. En septiembre de 1973 se le efectuó una necropsia y luego sus restos fueron trasladados a Viña del Mar, donde fue enterrado casi en el anonimato total. En 1990, cuando regresó la democracia, el cadáver fue exhumado y trasladado de nuevo a Santiago, al mausoleo que la familia tiene en el Cementerio General. En esa ocasión se le realizó una segunda autopsia.

La verdad histórica llega justo cuando otro caso busca identificar los nombres de los pilotos que bombardearon La Moneda y que la Fuerza Aérea de Chile (FACH) no ha revelado.

El juez Mario Carroza ha intentado llegar a los autores por medios oficiales; sin embargo, tanto la FACH como el gobierno aseguran que esa información no existe.

El abogado querellante Roberto Avila ha dicho a la prensa que los pilotos serían Mario López Tobar, Fernando Rojas Vender, Enrique Montealegre Julliá, Gustavo Leigh Yates y Eitel von Müllenbrock, todos ellos oficiales de la FACH.

De hecho, Leigh Yates era hijo del general Gustavo Leigh, miembro de la Junta Militar que encabezó Augusto Pinochet una vez derrocado Allende.

Rojas Vender, en tanto, llegó años después a la jefatura máxima de la aviación militar.

El caso volvió a tomar color luego de que un reportaje de la revista chilena Qué Pasa revelara que el general retirado Fernando Matthei, que sucedió a Leigh en la jefatura de FACH, insinuó que en la institución hubo una especie de “pacto de silencio” para mantener los nombres en secreto.

En ese escenario, el ministro de Defensa, Andrés Allamand, ha asegurado que los antecedentes que solicita el tribunal sobre el bombardeo de La Moneda no están disponibles en la Fuerza Aérea de Chile (FACh).

“Como todo el mundo entiende, estos son hechos que ocurrieron exactamente hace 38 años y la Fuerza Aérea ha sido particularmente clara en colaborar con la investigación y hacer ver al tribunal que los antecedentes que solicita no están disponibles en la Fuerza Aérea”, sostuvo el secretario de Estado, hace unas semanas, a Radio Cooperativa.

“Y más aún, ha puesto a disposición sus instalaciones, la documentación”, sentenció el ministro.

Fuente: Pagina 112, miercoles

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SIN SENTENCIA FIRME

Clausura de todas las causas

Bordaberry en la Justicia.
Bordaberry en la Justicia.

Juan María Bordaberry falleció sin que el Poder Judicial haya pronunciado sentencia firme por su responsabilidad en las violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura cívico-militar (1973-1985).

Bordaberry fue condenado, en febrero de 2010, en primera instancia, por once crímenes perpetrados durante los tres años que encabezó la dictadura. La jueza penal de 7º Turno, Mariana Mota, enjuició al ex dictador como "coautor" de nueve delitos de "desaparición forzada" y dos delitos de "homicidio político".

Sin embargo, el fallo devino histórico por cuanto significó la condena de Bordaberry por el delito de "Atentado a la Constitución". "Invocando defender la Constitución, modificó la misma sin aceptar ni considerar otras posibles alternativas (...) La Constitución en modo alguno le habilitaba a tomar la medida que tomó y ello determina de por sí un grave atentado a la Carta Magna por cuanto se atribuyó una competencia que no le había sido concedida en su cargo de presidente", expresó la jueza. El ex dictador fue enjuiciado a la pena máxima de 30 años de penitenciaría. El caso estaba bajo revisión de un Tribunal de Apelaciones.

En tanto, el juez penal de 11º Turno, Roberto Timbal, tenía a estudio el pedido de condena del ex dictador por los crímenes de Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo y William Whitelaw, en 1976. La fiscal Mirtha Guianze solicitó la condena de Bordaberry a 30 años de penitenciaría como coautor de un delito "complejo de homicidio muy especialmente agravado".

Sin embargo, la muerte de Bordaberry implicará la inmediata "clausura" del expediente en su contra, en atención de lo dispuesto en el artículo 122 de la Ley Nº 16.893, "Código del Proceso Penal". El juez Timbal, por tanto, solo podrá dictar sentencia para el caso del ex canciller Juan Carlos Blanco. Lo mismo sucederá con otra veintena de casos tramitados a nivel judicial por la presunta responsabilidad del ex dictador en crímenes de la dictadura.

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UN PARO CARDIORRESPIRATORIO. FUE LA CAUSA DEL DECESO OCURRIDO AYER A LAS 5.20 DE LA MAÑANA

A los 83 años, falleció Juan María Bordaberry

A consecuencia de un paro cardiorrespiratorio falleció ayer domingo a las 5.20 horas de la madrugada el dictador Juan María Bordaberry. Reacciones en el sistema político. Varios dirigentes prefirieron guardar respetuoso silencio frente al deceso.

Calle Potosí. Desde temprano, decenas de personas comenzaron a visitar su morada, que fue también su prisión.
Calle Potosí. Desde temprano, decenas de personas comenzaron a visitar su morada, que fue también su prisión.

Bordaberry dejó de existir a los 83 años de edad y en la casa de uno de sus hijos, lugar donde permanecía bajo arresto domiciliario desde principios del año 2007.

Cumplía una pena de 30 años de prisión por crímenes de lesa humanidad, desaparición forzada de personas, por los crímenes de los legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz y de los militantes Rosario Barredo y William Whitelaw, y por atentar contra la Constitución en grado de reiteración real. Sobre esta última causa, Bordaberry fue el único dictador en el mundo que fue procesado por el atentado a la Carta Magna de una nación. La familia del ex dictador resolvió no realizar un servicio velatorio y sus restos permanecieron en el domicilio de su hijo, el senador Pedro Bordaberry, en Carrasco. Por la tarde fue sepultado en el Parque Martinelli. Juan María Bordaberry padecía serios problemas respiratorios desde hacía por lo menos 2 años, y en los últimos meses su salud había empeorado. Precisamente esa fue una de las causas que determinaron su pasaje de Cárcel Central a cumplir su arresto en un domicilio.

Reacciones

Tras su fallecimiento, Max Sapolinsky, dirigente y secretario de Vamos Uruguay, el sector político liderado por Pedro Bordaberry, comentó que "era el padre de un amigo y en estos momentos estoy acompañando a mi amigo".

El ex presidente Jorge Batlle comentó a LA REPÚBLICA que prefería hacer un "absoluto silencio, porque no puedo hacer ningún comentario sobre una persona que no me va a poder responder por la razón que está muerta".

El diputado del Partido Nacional Hernán Bonilla escribió en Twitter que "el dictador Bordaberry no merece ningún homenaje y la muerte no lo redime pero respetemos el dolor de su familia".

El senador de Asamblea Uruguay Carlos Baráibar envió sus condolencias al senador Pedro Bordaberry y afirmó en radio Carve que en momentos como estos "el vínculo filial está por encima de cualquier otra consideración".

La abogada Hebe Martínez Burlé, iniciadora de algunas de las causas por las que Bordaberry fue procesado, comentó a este diario que "así como (Juan María Bordaberry) sembró terror, también sembró amor a su familia. Hoy, sus hijos sufren lo mismo que sentí yo cuando falleció mi padre. Por eso, no quiero para otros lo que tampoco quiero para mí", señaló.

El senador y presidente del directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Heber, dijo a radio Carve que con la muerte de Bordaberry se termina "una generación que generó enfrentamientos y radicalización de ideas en Uruguay".

LA REPÚBLICA realizó un sondeo entre varios dirigentes políticos y en su mayoría optaron por mantener un respetuoso silencio al respecto.

PANCARTAS

Unas veinticinco personas esperaban a la puerta del cementerio privado el arribo de la caravana fúnebre que trasladaría los restos de Juan María Bordaberry. A la llegada del cortejo, los manifestantes profirieron algunos insultos y exhibieron las pancartas en las que se leía: "Como no hay justicia, hay escrache popular".

FUERON EXCLUIDOS POR UN PROYECTO DE LEY EN 2006

No hubo honores de Estado

Ingreso al cementerio.
Ingreso al cementerio.

No hubo servicio oficial de honores de Estado para el ex presidente de facto Bordaberry que fuera electo democráticamente en 1971 pero que tras su golpe de Estado del 27 de junio de 1973 ejerció el mando en forma dictatorial hasta 1976 cuando fue derrocado por los militares. En 2006, el Parlamento aprobó por unanimidad un proyecto en el que se excluían de los honores de Estado a aquellos que ejercieron los cargos de presidente o vicepresidente durante la dictadura; entre el 27 de junio de 1973 y el 1º de marzo de 1985. La intención de los legisladores fue modificar un decreto ley 14-458 de 1975 en el que se dictaminaba que el Poder Ejecutivo "deberá decretar honras fúnebres cuando fallecieren el presidente de la República, el vicepresidente de la República o cualquiera de los ciudadanos que hayan ocupado dichos cargos".

La intención de los legisladores era no repetir las honras fúnebres que sí se aplicaron al ex presidente de facto entre 1976 y 1981 Aparicio Méndez, fallecido en 1987.

JUAN MARIA BORDABERRY. FUE PRESIDENTE (1972-1973) Y DICTADOR (1973-1976)

Primer caso de un ex presidente en Uruguay fallecido en prisión

Hacía 56 meses que Juan María Bordaberry estaba preso por impulsar un golpe de Estado y por la muerte de opositores. Encabezó la tercera dictadura instaurada en Uruguay en todo el siglo XX.

LUIS CASAL BECK

La era militar. Había llegado al gobierno en 1972 con el apoyo del presidente colorado Jorge Pacheco Areco.
La era militar. Había llegado al gobierno en 1972 con el apoyo del presidente colorado Jorge Pacheco Areco.

Es la primera vez que un uruguayo, que ocupó sucesivamente la presidencia del país (1972-1973) y fue dictador (1973-1976), muere estando en prisión domiciliaria, por decisión de la justicia que lo consideró responsable de haber roto el orden democrático, y de la muerte de 14 militantes políticos contrarios a su régimen. Juan María Bordaberry Arocena, privado de su libertad desde el 16 de noviembre de 2006, tenía 83 años.

Encabezó en su primer tramo la más totalitaria y represiva de las tres dictaduras que tuvo el Uruguay a lo largo del pasado siglo XX, en la que las Fuerzas Armadas (FFAA) ocuparon un rol central.

En marzo de 1933, Gabriel Terra impulsó un golpe de Estado, pero de inmediato convocó a una Constituyente, que reformó la carta magna, y consiguió un nuevo mandato de cuatro años (1934-1938).

Lo sucedió en elecciones abiertas, Alfredo Baldomir (1938-1943), que en febrero de 1942, cerró las cámaras, y respaldado por los sectores excluidos por el terrismo, modificó la Constitución, la sometió a consulta popular y abrió una instancia electoral con amplias garantías, resultando electo presidente Juan José de Amézaga (1943 y 1947).

Terra falleció en setiembre de 1942 a los 69 años y llegó a ocupar ­tras el ciclo dictatorial, y durante breve tiempo, por problemas de salud­ la presidencia del Banco República. Baldomir dejó el gobierno en marzo de 1943, lideró una fracción colorada y murió en el verano de 1948.

La situación de Bordaberry es muy distinta: no solo por la ferocidad represiva del régimen que condujo sino porque fueron las propias FFAA las que lo sacaron de la Casa de Gobierno en junio de 1976, ante su rechazo a toda salida a la situación de hecho, que implicara una consulta al pueblo, con la existencia de partidos y la elección de órganos de gobierno representativos de la voluntad general.

Para Bordaberry, como lo explicó muchos años después a Miguel Angel Campodónico en sus memorias, ("Antes del silencio", julio de 2003), la democracia había perdido todo valor, y solo importaba la "soberanía de Dios" sobre los hombres. "Lo que yo agredí (con la propuesta de nueva institucionalidad), fue el principio de que la soberanía está en el pueblo", señaló.

Había llegado al gobierno en marzo de 1972, respaldado por el presidente colorado Jorge Pacheco Areco ­surgido de una fracción conservadora del batllismo­, que cuatro meses antes fracasó en su intento de conseguir la reelección, a través de una reforma constitucional simultánea con las elecciones.

Bordaberry era desde 1969 miembro de su gabinete (ministro de Ganadería y Agricultura), y despertaba en el entonces mandatario mucho aprecio, por su estilo medido, y por encabezar una familia numerosa (nueve hijos), según coinciden en señalar quienes han estudiado ese período de nuestro pasado. Su vida cambió a partir de 2005, cuando los tribunales dieron curso a denuncias que culminaron con su condena a 30 años de penitenciaria.

LIBERALES, MASONES

El origen último de los problemas del mundo se afinca "en la rebelión del hombre contra Dios" , ha dicho Bordaberry, centrando sus críticas en lo ocurrido a partir del desarrollo de las revoluciones liberales, como la norteamericana y la francesa, y la acción de la masonería universal a la que acusó de estar detrás de todos estos procesos.

"Hay militares masones, hay políticos masones, que se movían para el retorno a la democracia, en contra de mi manera de pensar", señaló al periodista Alfonso Lessa, al recordar su caída en 1976, en el ensayo "Estado de Guerra. "La revolución iniciada en Francia en 1789 (...) es la rebelión contra la ley natural, es la rebelión contra Dios", subrayó.

Senador blanco y ministro

Nacido en Montevideo un 17 de junio de 1928, Juan María Bordaberry Arocena, con estancias en Durazno, presidió la Liga Federal de Acción Ruralista, liderada por Benito Nardone, a quien conoció su padre (Domingo Bordaberry, 1889-1952, político colorado y dirigente ruralista) e impulso a la acción pública. Como ruralista, integró el Senado (1963-1964)dentro de la bancada blanca que conducía Martín R. Echegoyen. Entre 1969 y 1971 formó parte del gobierno del colorado Jorge Pacheco Areco, quien promovió su nombre, para encabezar la fórmula presidencial de su sector en los comicios de 1971 por el régimen constitucional vigente. Pacheco buscaba su reelección, pero no logro los votos esperados. No obstante ello, su sector fue el mas votado en el partido que triunfó. De esta forma, Bordaberry Arocena llegó al gobierno en marzo de 1971. En 1973 impulso un golpe de Estado. En 1976 los militares lo sacaron del poder. Casado en 1953 con Sofía Herrán, tuvo nueve hijos. Estudio abogacía pero se consagro a los negocios rurales. Ferviente católico, tras su caída, mantuvo vínculos con el régimen chileno de Augusto Pinochet y se relacionó al carlismo, una corriente medievalista española. Falleció en la madrugada de ayer en Montevideo, en una residencia familiar donde cumplía prisión domiciliaria.

Fuente: La Republica, lunes