viernes, 22 de julio de 2011

Dos coroneles procesados por crimen en 1981

CASO RAMOS. HOMICIDIO Y ENCUBRIMIENTO

Dos coroneles procesados por crimen en 1981

La justicia halló culpables del asesinato del militante tupamaro Horacio Ramos, ocurrido hace treinta años, a dos ex coroneles. Fueron a prisión por homicidio y encubrimiento.


Penal de Libertad. La muerte ocurrió en 1981.

El juez Penal de 3er. Turno, Ruben Saravia, dispuso el procesamiento con prisión del coronel (r) Walter Gula, como coautor del "homicidio muy especialmente agravado" del militante del MLN-T, Horacio Ramos.

Asimismo, el coronel (r) Enrique Ribero fue procesado por "encubrimiento", por intentar entorpecer la indagatoria judicial.

Ramos apareció muerto en junio de 1981, en las entrañas del Establecimiento Militar de Reclusión Nº1 (EMR1), conocido como "Penal de Libertad". Su muerte generó una profunda conmoción en el establecimiento. Los mandos del EMR1 notificaron su deceso como "suicidio", pero dicha versión nunca fue avalada por sus compañeros ni su familia. La muerte de Ramos fue certificada por un médico del EMR1 a la 1.35 horas del 30 de junio de 1981, mientras se encontraba alojado en "La Isla". Empero, su cuerpo "no ingresó a la morgue judicial para autopsia, ni intervino ningún médico forense judicial", según expresa el fallo del juez Saravia, al cual accedió LA REPÚBLICA.

El desarrollo de diversas pericias (autopsia histórica y autopsia psicológica) incorporadas en la causa, descartaron la tesis oficial de la dictadura.

"La Isla" era "una sala de disciplina donde se intensificaban los castigos físicos, torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes, prolongados en el tiempo, y de manera sistemática (no ya como mero abuso o exceso), utilizándolos como instrumento o mecanismo de terror para obtener información" sobre acciones de los movimientos de izquierda política, explica el fallo.

En este sentido, el ex director del EMR1 en 1981, coronel (r) Walter Gula, fue enjuiciado por cuanto "conocía el mecanismo que se utilizaba al respecto, por haber ejercido la Subdirección del Establecimiento desde el año 1978, y al asumir la Dirección no impidió que continuarán con dicha política (...), sino por el contrario se comprometió a encubrir los referidos excesos de sus subordinados". La muerte de Ramos se produjo "por motivos fútiles, frívolos e irracionales", agrega.

En tanto, Ribero fue enjuiciado por "encubrimiento" por intentar "entorpecer" la investigación judicial. El oficial, procesado por la muerte de Ubagesner Cháves Sosa, se presentó voluntariamente ante la Sede aduciendo tener información sobre la causa.

Empero, "estorbó las investigaciones que se realizaban al respecto, simulando pruebas con la finalidad de ocultar el delito de homicidio y favorecer a los eventuales responsables del mismo a sustraerse de la persecución de la Justicia o a eludir su castigo". Ribero efectuó declaraciones "a sabiendas de su falsedad", estimó el magistrado.

En este sentido, la hija del ex militante tupamaro expresó que el fallo judicial significa "un alivio porque se ha hecho justicia". "La verdad en la Justicia es un proceso sanador para la sociedad entera y por eso se necesita avanzar en ese camino. Me siento en paz", dijo Patricia Ramos a LA REPÚBLICA. El caso fue patrocinado por el abogado Oscar López Goldaracena, con respaldo de Serpaj.

Gula fue detenido en Colonia por efectivos de Interpol y derivado al local de la Guardia de Coraceros.