lunes, 1 de julio de 2013

Montevideo jalonada de movilizaciones.

Montevideo jalonada de movilizaciones.

Durante esta última semana de junio del 2013,  se recordó los 40 años del golpe cívico-militar  instaurado durante casi doce años en el país. Diversos fueron, los  preparativos que se organizaron para la fecha del 27 de junio;  mesas redondas donde se abordarían los temas que desembocaron en el golpe de estado en el país de 1973 a 1985, además de los golpes de estado en el Cono Sur. Esas jornadas, fueron propuestas a instancias de  la academia, apoyada por  la Intendencia de Montevideo y por diferentes organizaciones de derechos humanos y la central obrera. La invitación a personalidades de países limítrofes, relacionados a la investigación de los hechos sobre los golpes de estado en Chile, Argentina y Brasil,  panelistas, historiadores, víctimas del terrorismo de estado, etc., concentró un número mayor  que el público que concurrió al evento.  

Un despliegue de recursos y logística importante, para ser ofrecido a un público muy ínfimo, en horarios de trabajo, y  cantidad de temas que bien, se podían haber abordado en dos o tres mesas con dos o tres panelistas.

Pasó sin pena ni gloria una actividad que se podría haber diagramado fuera del ámbito y forma,  de donde se la realizó para beneficio de todos.

¿Por dónde camina la memoria?

Pero allí no culminaron las actividades para la recordación del golpe.  La semana estuvo atravesada por una serie de movilizaciones, donde uno de los temas centrales era  el presupuesto destinado desde el gobierno,  a los trabajadores de la enseñanza pública.

Una primera movilización de los docentes y maestros frente a la casa de gobierno  en la calle Suárez y Reyes,   fue acompañada, por otros trabajadores en apoyo a su reclamo de más salario y presupuesto  a la enseñanza. El miércoles 26 de junio,  seccionaba el consejo de ministros para culminar el cierre del presupuesto.  A pesar de las vallas de metal y un fuerte dispositivo policial impuesto desde el gobierno como límite a la movilización, se llevó de igual forma adelante la protesta con oratoria,  de los dirigentes de las gremiales de la   enseñanza, culminando con la quema de una olla simbólica con la inscripción del 6% solicitado,  y que solo  fue otorgado el 3% desde el gobierno  considerándolo insuficiente.  Mientras se desarrollaba esta actividad en las puertas de la casa residencial, varios centros  enseñanza se mantenían ocupados.

El mismo día 27 de junio, se daría fin a las mesas redondas en la IMM.  Además  se programó, que en diversos puntos de la ciudad se proyectaran varios cortos documentales referentes al golpe de estado, y a esto se le sumó una concentración y marcha hacia el costado del  Teatro Solís convocada por el PIT-CNT y  FEUU. Dirigentes de la central obrera dieron una oratoria, reafirmando la lucha del pueblo, que con escasa concurrencia, culminó dispersándose.  Al mismo tiempo, otra marcha  partía de la misma Plaza Independencia convocada por la Plenaria Memoria y Justicia, pasando por varios puntos neurálgicos relacionados con los  intereses económicos fomentadores del golpe y círculo militar,  finalizando en la suprema corte de justicia fuertemente vallada y con dispositivo policial.  Todas las actividades estuvieron convocadas a las 19 horas, en casi todos los puntos cercanos al centro de Montevideo.  

Juventud, túnicas  y consignas.

Al filo de la semana y al filo del cierre de la rendición de cuentas por parte del gobierno, los esfuerzos de los distintos gremios de la enseñanza en intensas asambleas y  con los ánimos crispados  enfrentados en distintas posiciones sobre el tema; resuelven una nueva movilización, esta vez en la Avenida 18 de Julio para el viernes 28 a las 17 horas, con la intención de revertir lo otorgado.   

La Asociación de  maestros (ADEMU), partió desde el Obelisco, a las 17 horas formando una cadena de manos en fila y de túnicas blancas, por 18 de Julio, acompañadas de escolares.

Al llegar a la Universidad, los docentes y funcionarios que esperaban el arribo de los maestros, se encolumnaron y se plegaron a la marcha que siguió rumbo a la Plaza Independencia. Pancartas, color, juventud y  consignas fue la tónica activa de la gran marcha que jalonó como pocas movilizaciones en los últimos tiempos.

La llegada a la Plaza Independencia fue otro capítulo relevante, allí convergió la otra marcha de los trabajadores del taxi que partió desde la calle Libertador esquina Nicaragua, donde está el IPA (Instituto de profesores Artigas), El Sindicato de los taxistas se movilizó en apoyo a la lucha de los docentes de la  enseñanza pública “por una rendición de cuentas al servicio del Pueblo Trabajador”, lucía su consigna.

Un multitud abrumadora con cánticos y consignas “primero educación para el hijo del trabajador, después educación para el hijo del burgués”, "Diputado, diputado, que contento se te ve, vos ganas 100 palos, yo no llego a fin de mes","; "a ver, a ver, señor presidente, si usted puede vivir con un sueldo de docente", etc.
El desacato de las masas.

Estaba previsto que la marcha culminara frente a la Torre Ejecutiva, pero al llegar a la entrada de la Plaza Independencia, se encontraron con  un camioncito que allí lucía,  algo desvencijado,  en el cual se treparon primero los medios gráficos y de televisión,  para obtener imágenes con una vista privilegiada, para poder captar la inmensidad de la marcha. Desde ese mismo lugar los dirigentes de la central obrera darían  una oratoria para finalizar el evento  y frenar de esa forma el avance de los manifestantes, a la torre ejecutiva. Dicen que problemas en el audio, no permitieron que se completara la oratoria, aunque los que estuvimos atentos vimos que un grupo importante se desprendió de la marcha por un costado y siguió su caminata rumbo a las puertas de la torre ejecutiva, con gritos de protesta y  fastidiados por el manejo del control de la central de impedir el avance  al lugar concertado por los gremios de la enseñanza, que en pocos minutos avanzó hacia el otro lugar, llenando el espacio de calle,  plaza y alrededores.  Todo se desarrolló con total normalidad, allí otros organizadores de los llamados grupos combativos, tenían todo listo con audio incluido, pudiendo hablar cada dirigente de los gremios en conflictos, con fuertes criticas al gobierno. Bombos y redoblantes sonaron con fuerza, al son de pequeños giros de las maestras y jóvenes que danzaron en ronda en algunos momentos de algarabía. No faltó algún petardo estruendoso que le dio un toque de susto a más de uno. Sobretodo a los integrantes del gobierno. Así finalizó el mes de junio, a 40 años del golpe de estado.

                                                                 Editorial Martha Passeggi reportera-gráfica.