viernes, 11 de febrero de 2011

Prensa

PEDIDOS DE VEINTICINCO AÑOS DE PRISION POR AUTOMOTORES ORLETTI
El terror que manejaron los espías
El centro clandestino de detención que operó en 1976 bajo el poder de la SIDE alojó a los secuestrados del Plan Cóndor. Aníbal Gordon, Otto Paladino, Raúl Guglielminetti y el recién fallecido Rubén Visuara fueron los emblemas de esa represión.
Por Alejandra Dandan
Pagina 12


El Tribunal Oral Federal 1 escuchó ayer el primer alegato acusatorio por Orletti.
Imagen: Pablo Dondero.
Comenzaron los alegatos por los crímenes de Automotores Orletti. Y con los alegatos la posibilidad de entender cómo los testimonios contados en cada una de las audiencias del juicio oral reconstruyeron, como un rompecabezas, la arquitectura del centro clandestino operado por la Secretaría Inteligencia del Estado (SIDE). Por ahí pasaron ciudadanos argentinos, como dos de los hermanos del dirigente del PRT Roberto Santucho, pero además uruguayos, cubanos, chilenos y bolivianos, como relató asombrada una de las querellantes. El centro que operó entre los engranajes del Plan Cóndor contó con la mano de obra de personajes siniestros como Otto Paladino, Aníbal Gordon, el recién fallecido Rubén Visuara y el aún sobreviviente y acusado Raúl Guglielminetti. La primera querella particular pidió para él y otros tres acusados condenas de 25 años de prisión. La semana próxima será el turno de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación que, como viene sucediendo en otros juicios, pedirá reclusión perpetua en el marco de genocidio.
La audiencia comenzó con uno de los efectos del criticado retraso de justicia: el Tribunal Oral Federal 1 informó sobre la muerte de Visuara, jefe del departamento de Operaciones Tácticas de la SIDE de la que dependía el centro clandestino. En ese contexto decidieron apartarlo de la causa, una decisión que desplazó además a otro de los represores que insólitamente actuaba como su abogado: se trata de Bernardo Menéndez, con perpetua en la causa Jefes de Area, pero liberado porque la sentencia no está firme, y con el coraje de sentarse entre el público (ver aparte).
Gonzalo Romero abrió el alegato como representante particular de uno de los grupos de prisioneros uruguayos, integrantes de lo que se llamó el Segundo Vuelo. Los dieciséis uruguayos tenían vínculos con el Partido para la Victoria del Pueblo, creado en 1975 para pelear contra la dictadura uruguaya de 1973. Todo el grupo cayó mientras estaba refugiado en Buenos Aires entre el 9 de junio y el 15 de julio de 1976, permaneció en Orletti, y entre el 24 y 25 de julio fue trasladado en un vuelo clandestino de Pluna a Uruguay. Como en ese grupo no hubo muertos, Romero no pudo pedir la reclusión perpetua.
El centro de la SIDE
A partir del golpe de Estado y para seguir las líneas del plan de exterminio –indicó el abogado–, las fuerzas represivas tuvieron los llamados “lugares de reunión de detenidos”, el nombre de los centros clandestinos. “Se ha podido ver que la mayoría de ellos estaban en los ámbitos donde cada fuerza llevaba a cabo su tarea: cuarteles, comisarías, pero como la SIDE no formaba parte de las fuerzas de seguridad, no tenía en su patrimonio un lugar apto para detenidos, por lo cual tuvo que buscar un inmueble.”
Esa situación aparece en el origen de Orletti. El lugar que buscaban debía cumplir algunas características especiales: ser invisible a los ojos del resto de la sociedad, tener acceso de vehículos para el ingreso de encapuchados y de sujetados; salas de alojamiento para interrogatorios y torturas y lugar para los represores que iban a operar en el centro.
Lo encontraron. En el juicio terminaron de completarse los datos. Uno de ellos, la declaración del propietario del edificio: Santiago Cortell. “Recuerdo que dijo –recordó Romano– que era un lugar de tipo industrial, que había sido un taller mecánico, y que para alquilarlo puso un aviso en el diario Clarín. En el marco de ese ofrecimiento, lo contactaron unas personas que dijeron que lo querían para distribuir alimentos.” El contrato se hizo con todas las reglas: los inquilinos presentaron documentos y garantías. Sus nombres eran Felipe Salvador Silva (el alias de Aníbal Gordon); Julio Cartels y los fiadores usaron sus nombres verdaderos: Eduardo Ruffo, ex agente de la SIDE acusado y parte de Orletti y Juan Rodríguez, fallecido.
El edificio estaba en la calle Venancio Flores 3519-21, un barrio de casas bajas de Floresta, frente a las vías del ferrocarril Sarmiento, cuyos ruidos tantas veces fueron narrados en las audiencias. Y daba a una escuela pública. Funcionó entre marzo de 1976 y noviembre de ese año; se desactivó tras la fuga de dos detenidos. Pese a que los represores lo llamaban La Cueva de Flores, El Taller o El Jardín, su nombre, recordó Romano, fue producto de un equívoco: durante la huida uno de los secuestrados leyó mal el nombre de Cortell, escrito en un cartel luminoso de la marquesina, en el que también aparecía la palabra Automotores. Automotores más aquella mala lectura dio como resultado: Automotores Orletti.
Las dos plantas del edificio fueron muchas veces contadas en las audiencias, pero el alegato las sistematizó: la planta baja con el playón y suelos de cemento con olor a grasa, donde arrojaban a los detenidos y la planta alta, con las salas de tortura y la oficina de Aníbal Gordon. Una escalera. Un baño abajo, el espacio del estacionamiento de autos cuyos motores se encendían de pronto para tapar los gritos de la tortura o un playón que servía para depositar objetos robados a las víctimas. Una radio que sonaba a todo volumen. Un tanque de agua en el que asesinaron a Carlos Santucho. La cortina metálica abriéndose cuando un walkie talkie desde afuera decía: “Operación Césamo”.
Entre todo, los métodos especialísimos de la tortura en Orletti: una roldana colgada a una viga que todavía existe, desde donde colgaban a los prisioneros, luego de arrojar sal en el piso y de atarles el cuerpo con cables conectados a una pared. Eso era el “gancho”.
El OT18
El secretario de la SIDE para la época era Otto Paladino, y estaba dividida en tres direcciones: la 1, dedicada a registros internos; 2, Secretaría de Contrainteligencia dedicada a tareas de inteligencia y a cargo del coronel Juan Ramón Nieto Moreno, fallecido. Y 3, el lugar donde se procesaba esa información, a cargo de Carlos A. Mitchell, también fallecido.
De Mitchell dependía el departamento de Operaciones Tácticas que estaba a cargo de Visuara, él recibía la información y la mandaba a ejecutar al OT18, el modo en el que el organigrama mencionaba al centro de detención Automotores Orletti, el espacio a cargo de Eduardo Cabanillas, jefe de los grupos de tareas.
Orletti tenía hombres propios: el caso de Juan Rodríguez (fallecido) y Eduardo Alfredo Ruffo, juzgado en el juicio. Eran hombres orgánicos de la SIDE. Pero además había un grupo de “Inorgánicos”: parte del staff de delincuentes reclutados por Aníbal Gordon, explicó Romano, el caso de Honorio Carlos Martínez Ruiz (Pajarovich). También tenía participación de militares uruguayos, hombres de la SIDE uruguaya y del organismo de coordinación de actividades antisubversivas. Hombres de la Triple A como Guglielminetti. Y de la Policía Federal, prueba de ello es que participaban en los operativos y además algunos de los detenidos pasaban por dependencias de la Federal.
“Lo que demostró el juicio además fue otras particularidades que tenía el centro –dijo Romero–: como faltaba coordinación en una estructura que no era piramidal, el que llegaba hacía lo que quería, todos daban órdenes, torturaban, salían a secuestrar, alternaban los roles.”
Los uruguayos
La caída de los uruguayos había empezado antes, pero el grupo del segundo vuelo comenzó el 9 de junio de 1976 con la del dirigente sindical y jefe del Partido de la Victoria, Gerardo Gatti, y la de Pilar Nores. Las caídas se prolongaron hasta el 15 de julio: en total fueron 33, todos relacionados con el PVP. De esos 33, 12 cayeron el 13 de julio en siete lugares diferentes. Los procedimientos barrieron Capital Federal, provincia de Buenos Aires, casas y bares: “Y eso demuestra –dijo Romano– que no sólo estaba planificado sino que por lo menos operaban más de veinte personas porque en unas horas desplegaron semejante procedimiento”.
A criterio de la querella, esas decisiones partieron de los máximos niveles: de Otto Paladino y de su par uruguayo Amaury Prantl. “Y las órdenes fluían hasta llegar a quienes ejercían la acción contra los blancos operacionales: que no eran otros que los que estaban en el OT18.”
No todos corrieron la misma suerte, dijo. “Mientras algunos fueron liberados y pudieron abandonar el país, otros fueron trasladados ilegalmente a Uruguay y entregados a las fuerzas armadas de su país.” El resto son desaparecidos: entre ellos están Gerardo Gatti y otros dos dirigentes sindicales, León Duarte y Hugo Méndez.
Romano pidió cuatro condenas a prisión por 25 años, por privación ilegal de la libertad agravada y aplicación de tormentos. A Honorio Carlos Martínez Ruiz lo imputó en quince casos como partícipe necesario porque no era un funcionario público. A Eduardo Alfredo Ruffo y Guglielminetti los imputó como coautores materiales en quince casos y en doce. Y a Cabanillas lo imputó como autor mediato por los mismos delitos en dos casos.

jueves, 10 de febrero de 2011

Prensa

Caso "Fusilados de Soca". La excepción había sido promovida por la fiscal Tellechea
Ley de caducidad declarada inconstitucional por tercera vez
La Ley de Caducidad fue declarada nuevamente inconstitucional e inaplicable para el juzgamiento de los crímenes de la dictadura. El fallo permitirá investigar el homicidio en Uruguay de cinco personas, así como casos conexos de tortura y sustracción de menores.
Mauricio Pérez |


SCJ. Fallo permitirá investigar otros delitos conexos con los crímenes. La Suprema Corte de Justicia (SCJ) declaró nuevamente, por el mecanismo de resolución anticipada, la inconstitucionalidad e inaplicabilidad de los artículos 1, 3 y 4 de la Ley Nº 15.848, "Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado", para un nuevo caso en el que se investigan crímenes de la dictadura.

El máximo órgano del Poder Judicial firmó, el pasado 15 de diciembre de 2010, un nuevo fallo promoviendo la inconstitucionalidad de la Ley, por cuanto "por sentencias Nos. 365/2009 y 1525/2010, la Corte hizo lugar a planteos de inconstitucionalidad formulados contra las disposiciones normativas impugnadas en autos, en términos que por su exacta adecuación al caso se tendrán por reproducidos", según el fallo al cual accedió LA REPUBLICA.

En este sentido, la declaración de inconstitucionalidad fue adoptada en la causa caratulada "García Hernández, Amaral y otros", Ficha 173-318/2006, por el cual se indaga el fusilamiento en la localidad de Soca de cinco militantes del MLN-T, trasladados en forma clandestina hacia Uruguay desde la República Argentina, en diciembre de 1974.

El 8 de noviembre de 1974 fueron detenidos en Buenos Aires (Argentina) los militantes del MLN-T Floreal García, Mirtha Hernández, Héctor Daniel Brum, María de los Angeles Corbo y Graciela Estefanell, los que fueron sometidos a incesantes torturas. Posteriormente, los cinco militantes fueron trasladados en forma clandestina hacia Uruguay en el denominado "Vuelo Cero", en el marco de la concertación represiva de los países del Cono Sur, denominado "Plan Cóndor". Los cinco militantes fueron ejecutados en Uruguay y sus cuerpos abandonados en Soca (Canelones).



Caso testigo
La excepción de inconstitucionalidad contra la Ley de Caducidad promovida por la fiscal Ana María Tellechea en la causa "Fusilados de Soca", incluyó además la petición para investigar la desaparición del niño recuperado Amaral García, hijo del matrimonio de Floreal García y Mirtha Hernández, y hoy activo militante por la investigación de los crímenes de la dictadura.

En este sentido, la abogada María del Pilar Elhodoy, patrocinante en la causa penal por los "Fusilados de Soca", destacó la relevancia del fallo de la Corte, por cuanto, permite indagar los delitos perpetrados contra Amaral García, entre ellos, sustracción de menores y cambio de identidad.

"La Corte mantiene un criterio de acción y declara la inconstitucionalidad de la Ley de Caducidad, manifestándose a favor del derecho y la normativa internacional de derechos humanos. Sin embargo, ahora se amplía porque no solo se habilita la investigación sobre personas asesinadas por la dictadura, sino los crímenes contra personas que hoy están vivas", explicó Elhordoy a LA REPUBLICA.

Amaral García
fue apropiado y entregado a una familia adoptiva, cuando sus padres Floreal García y Mirtha Hernández fueron secuestrados en Buenos Aires; sus padres adoptivos eran agentes del Servicio de Información del Estado (SIDE), cuya misión era infiltrarse en grupos considerados subversivos.

El joven permaneció 10 años desaparecido hasta ser recuperado en 1985 tras una investigación de las Abuelas de Plaza de Mayo. Su aparición puso al descubierto el traslado clandestino de sus padres hacia Uruguay, donde fueron fusilados. "Amaral es el primer hijo que logra una inconstitucionalidad de la Ley por los delitos contra sus padres y para si mismo", explicó Elhordoy.

Asimismo, la abogada destacó que el nuevo fallo de la Corte permitirá indagar el secuestro, traslado clandestino y torturas contra Julio Abreu, sobreviviente y testigo directo de las circunstancias que rodearon el crimen de Soca. Abreu fue detenido en Buenos Aires junto a los cinco militantes del MLN-T y trasladado hacia Uruguay, donde fue alojado en la casona de Punta Gorda, hasta ser liberado con vida. "La indagatoria por el secuestro de Abreu podría seguir asentando algo que es sabido: la participación de militares y represores uruguayos en las prácticas represivas en la República Argentina. Podría estarse ante la primera sentencia por el traslado ilegal de una persona viva", expresó Elhordoy. Fuente: La Republica, jueves

¡Ni un paso atrás! Solidaridad con Roger Rodríguez

Fecha: miércoles, 9 de febrero de 2011, 14:37

Desde Buenos Aires y como militantes de Derechos Humanos de uruguayos en Argentina repudiamos lo sucedido al compañero Roger Rodríguez y le hacemos llegar nuestra solidaridad y nuestro apoyo a quien es un investigador e historiador fundamental de un capítulo trágico de nuestra historia. Por eso te decimos ¡ Ni un paso atrás!
¡ Por Memoria, Verdad y Justicia!!
¡Nunca más terrorismo de estado!
¡Todos iguales ante la ley!

Marta Suárez Ana María Parnás Alicia Pedemonte

EL TRIBUNAL ORAL CAMBIÓ DE FECHA

El juicio a Menéndez comenzará el 22 de febrero

Publicado el: 09/02/2011 | A pedido del defensor público oficial Ciro Lo Pinto, los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán decidieron cambiar la fecha del inicio del juicio contra los represores Luciano Benjamín Menéndez y Roberto “El Tuerto” Albornoz, por la causa “Romero Niklison”, que debía comenzar el 15 de febrero próximo. Sucede que ambos imputados se quedaron sin sus defensores privados y optaron por ser representados por un defensor público. Por ello, Lo Pinto pidió tiempo para interiorizarse del expediente.

application/pdfResolución completa 70.66 Kb.

Fuente: www.primerafuente.com.ar

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Causa Masacre de Margarita Belén - Día 45

Marie Monique Robin: “Es más fácil torturar que pelear”

La periodista relató la participación de Francia en el terrorismo de Estado argentino. Antes de testimoniar Robin visitó la Casa por la Memoria. El próximo testigo de la causa es el militar Zucconi, pero la fecha se fijará la semana que viene

Marie Monique Robin y Gustavo Piérola

La periodista francesa Marie Monique Robin autora del documental “Escuadrones de la muerte, la escuela francesa” declaró en la causa por la Masacre de Margarita Belén en la jornada cuarenta y cinco de audiencia del juicio, el primero después del receso judicial de verano, cuando a la causa le quedan los días contados y muchos creen en la posibilidad de una sentencia antes del 24 de marzo próximo.

Con una manejo fluido del castellano Robin dio un relato pormenorizado de la “escuela francesa para la guerra antisubversiva”; la capacitación en contrainsurgencia (secuestros, torturas y desaparición forzada de personas) brindada por militares franceses a sus pares argentinos para la diagramación del plan de exterminio del Terrorismo de Estado iniciado a partir del 24 de marzo de 1976. Un plan de exterminio en el que se insertan el fusilamiento del 13 de diciembre y los vejámenes a detenidos políticos perpetrados en la Brigada de Investigaciones y la Alcaidía.

El imputado Horacio Losito siguió los debates por videoconferencia desde el Consejo de la Magistratura en Buenos Aires, donde se recupera de una intervención quirúrgica.

El tribunal informó que recién la semana próxima se fijará la fecha de la audiencia en la que se tomará declaración al militar Zucconi.

LA ESCUELA FRANCESA

Con más de veinte años de trayectoria en periodismo focalizado en derechos humanos, Marie Monique Robin entrevistó en 2003 a encumbrados jerarcas de la dictadura militar como Genaro Diaz Bessone, y Albano Harguindeguy y logró que le revelaran el asesoramiento recibido por parte de militares franceses veteranos de la guerra de Indochina y la ocupación en Argelia desde la década del sesenta hasta incluso los ‘80.

“Todos son muy conscientes de lo que hicieron y están convencidos” los describió.
Parte de estas entrevistas se proyectaron durante la audiencia, momento en el cual los imputados Simoni , Riquelme y Carnero Sabol pidieron permanecer en una sala contigua, por lo que en el banquillo de imputados quedaron Guillermo Reyes, Luis Alberto Patetta (una vez más vistiendo su ya clásica remera colorada) y Alfredo Luis Chas.

En la entrevista Diaz Bessone – Ministro de Planificación de la dictadura y encargado del manejo de la represión en el NEA - reconoce que “ la primer (sic) arma es un buen aparato de inteligencia, y esto fue una de las enseñanzas de los franceses”…

Harguindeguy describe muy suelto de cuerpo como se realizaron las razzias del terrorismo de Estado “Las fuerzas armadas hacían operaciones sin que hubiera comandos especiales, cada área de responsabilidad, cada zona y sub zona tenía gente que entraba a las casas y después llevaba a la gente a centros de detención para el interrogatorio”.

Preguntado acerca de los métodos de tortura incorporados reconoce la influencia, pero señala que ninguno de esos métodos era ajeno a las policías federales.

Sobre las desapariciones Harguindeguy relata que se adoptó el método francés, pero que “hubo un error, los desaparecidos en Argelia eran desparecidos en otra nación, estaban en otro país, cruzando el mar, acá los desaparecidos tenían padres, abuelos hermanos...”

“Las entrevistas se pasaron por Telefé en 2003, con gran repercusión, era la primera vez que militares argentinos reconocían que el Terrorismo de Estado fue un sistema planificado, que no hubo excesos” manifestó la testigo.

LA GUERRA ANTISUBVERSIVA

Todo comenzó con un documental sobre el Plan Cóndor. “Realizándolo me dí cuenta de que había un cuadro ideológico que no venía de Estados Unidos, sino de Francia” relató.

Durante su investigación Robin comprobó que los franceses enseñaron lo que en esos años de guerra fría y movimientos de liberación nacional era un nuevo concepto de la guerra; “la guerra antisubversiva”, una guerra sin frente de operaciones definido, con mayor protagonismo de la retaguardia, es decir la población en desmedro de las tropas regulares.

Este nuevo tipo de guerra se sostuvo en tres ejes:
1- Zonificación del territorio y el absoluto control por parte de las fuerzas militares.

2- Las detenciones masivas y la concentración de los detenidos de manera clandestina.

3- La tortura como la piedra angular de las operaciones militares, encubierta con el eufemismo de “tareas de inteligencia” y la posterior desaparición del secuestrado a manos de “escuadrones de la muerte” que arrojaban al Mediterráneo desde helicópteros a los argelinos sospechosos de pertenecer al Frente Nacional de Liberación, (el antecedente de los vuelos de la muerte sobre el Río de la Plata).

“En Argelia hubo más de 25 mil personas detenidas en muy poco tiempo, cualquiera podía ser sospechoso de cualquier cosa” acotó y explicó que la justificación de la tortura venía de la mano de argumentaciones de grupos católicos de ultraderechas que se basaban en textos bíblicos tomados de la Inquisición.

Sobre las “tareas de inteligencia” Robin fue categórica: “Es más fácil torturar que pelear, al punto que cuando tuvieron que pelear una guerra de verdad, en Malvinas, se entregaron, como Astiz, para quién era más fácil torturar monjas que enfrentar a un enemigo”.

Desde el banquillo Guillermo Reyes criticó los dichos de la periodista y en la pantalla del televisor trasmitiendo desde el Consejo de la Magistratura un ofuscado Losito negó con la cabeza. La jueza Yunnes, con inusual aspereza, le recriminó a la testigo que se atenga comentar sobre su investigación sin agregar nada más. Fue ese el único momento álgido de una audiencia bastante tranquila.

Al momento de las preguntas de la defensa, el doctor Carlos Pujol primero preguntó por la suerte corrida por los militares franceses que actuaron en Argelia. Robin respondió que no fueron juzgados, porque hubo una amnistía. “Solo se juzgó a los de la OAS (Organisation de l'Armée Secrète), que formaron comandos Delta”.

La OAS se nutrió de militares y colonos franceses de extrema derecha en Argelia que no aceptaron la retirada de Francia y realizaron atentados, incluso intentaron asesinar al presidente De Gaulle. “Casi nadie cumplió condena – continuó Robin - , y a muchos les concedieron tierras en Formosa, otros se sumaron a la Triple A”.

Pujol prosiguió la consulta, esta vez sobre el origen de la guerrilla. Robin respondió que comenzó con la Resistencia francesa a la ocupación nazi. Pero Pujol no pudo con su genio y le retrucó: “¿Sabía que el general Güemes usó guerrillas en el norte? lo que originó un pedido de pedido por parte de la jueza Yunnes de que las preguntas sean sobre el objeto de la causa…

Una vez concluida la audiencia, al salir del Tof, Gustavo Pierola, hermano Fernando, asesinado y desaparecido en la Masacre del 13 diciembre, se acercó y le agradeció a Robin, (llegada desde Francia previo paso por Mendoza donde declaró en otra causa sobre terrorismo de Estado) por su investigación y por su testimonio, cuando ya queda muy poco para la ansiada sentencia.

La visita a la Casa por la Memoria

Antes
de testimoniar en la causa por la Masacre de Margarita Belén Marie Monique Robin visitó la Casa por la Memoria y recorrió las instalaciones del centro clandestino de la Brigada junto con integrantes de la Comisión Provincial por la Memoria.

Camila Barúa, del área de guías del Museo de la Casa por la Memoria relató el funcionamiento del centro clandestino, cómo se realizó la represión ilegal de la última dictadura en la región. La periodista se interesó por las historias de vida de los asesinados en la Masacre de Margarita Belén y se llevó consigo material de difusión de la Comisión Provincial por la Memoria sobre los juicios y los informes del Registro Único por la Verdad.

Minutos después se realizó una conferencia de prensa en el primer piso de Casa de Gobierno. Flanqueada por el subsecretario de Derechos Humanos José Luis Valenzuela un grupo de ex detenidos políticos, el abogado querellante Mario Bosch y las psicólogas del Programa de Asistencia a las víctimas del terrorismo de Estado la periodista francesa relató los pormenores de la investigación que resultó en el libro y documental “Escuadrones de la Muerte, la escuela Francesa”.


Informe: Marcos Salomón

Marie-Monique Robin, periodista francesa

“Los procesos contra militares en Argentina son ejemplo para el mundo”

Previo a atestiguar en el juicio por la Masacre de Margarita Belén, la documentalista aseguró que los juicios contra los genocidas son un ejemplo mundial. Recorrió la ex Brigada de Investigaciones, hoy Museo por la Memoria

Marie-Monique Robin (en el centro) durante la recorrida por el Museo de la Memoria.

La periodista francesa y testigo en el juicio por la Masacre de Margarita Belén, Marie-Monique Robin, aseguró que los juicios contra los responsables de la última dictadura militar son “un ejemplo para el mundo”. La autora del documental “Escuadrones de la Muerte: la escuela Francesa” recorrió la Brigada de Investigaciones (donde funcionó un Centro Clandestino de Detención) y se interiorizó sobre la represión ilegal en el Chaco.

En su visita a la provincia, la documentalista inició su recorrida en el epicentro del Terrorismo de Estado provincial. Acompañada de una mujer que tomaba notas en francés, Robin llegó pasadas las 10 al Museo de la Memoria. Allí una joven le explicó a grandes rasgos cómo actuó la dictadura en la provincia, en dónde se ubicaron las salas de tortura y quienes fueron los responsables materiales e intelectuales de lo ocurrido.

Media hora después, ya con un séquito de periodistas locales y ex presos políticos que la secundaban, Robin llegó hasta el primer piso de Casa de Gobierno donde finalmente habló con los medios. En la conferencia estuvo acompañada del subsecretario de Derechos Humanos, José Luís Valenzuela, el abogado de DDHH, Mario Bosch, ex presos políticos y miembros del equipo de Asistencia Integral a las Víctimas del Terrorismo de Estado.

Previo a su testimonio en el juicio donde se ventila lo sucedido el 13 de diciembre de 1976 donde al menos 22 presos políticos fueron fusilados, la periodista habló de su documental en el cual logró lo que nadie en el periodismo argentino: que jerarcas de la dictadura reconocieran los métodos de la guerra sucia durante los setentas, entre los que se incluye la tortura y la desaparición de personas.

“Los procesos que se están llevando a cabo en Argentina son un ejemplo para el resto del mundo. En Francia nunca se cumplió este proceso porque fueron todos amnistiados. La impunidad no puede ser, la justicia tiene que actuar para construir futuro. En mi país no se cumplió con eso”, destacó Robin durante la rueda de prensa.

La periodista destacó en este sentido que a pesar de los vaivenes que tuvo este tema en el país (juicio a las Juntas, Punto Final, Obediencia Debida, Indulto y la posterior inconstitucionalidad de estas medidas) “este proceso fue increíble”. Para Robin, el hecho que los genocidas estén hoy siendo juzgados tienen mucho que ver con el empuje de las organizaciones de Derechos Humanos, la sociedad civil y el empuje político del fallecido ex presidente, Néstor Kirchner.

DOS AÑOS
La periodista contó que su investigación (considerada por Horacio Verbitsky como una “proeza periodística) le llevó dos años de trabajo enfocados fundamentalmente a confirmar cómo los países de Latinoamérica aplicaron los métodos de la guerra sucia que el Ejército francés realizó en las guerras coloniales ocurridos en Argelia e Indochina. “Esos métodos después se conocieron como los de la Escuela Francesa, que era una nueva concepción de la guerra”, explicó Robin.

“Lo llamaban la Guerra Antisubversiva. El modelo era que esta guerra antisubversiva estaba dirigida contra un enemigo interno, que no es un enemigo del otro lado de la frontera y que puede ser cualquiera porque en esta concepción cualquiera puede ser sospechoso”, relató la periodista. “Por eso se hacen detenciones rápidas y los llevan a centro de detención ocultos y se los torturaba, porque en esta guerra, donde cualquiera puede ser sospechoso, la información es el arma principal. Por eso la tortura era la principal arma antisubversiva. Entonces, a los que se torturaba, no se los podía soltar a la calle entonces se los desaparecía. La desaparición forzada también fue exportado por mi país”, sostuvo.

PROTAGONISTAS
Vale recordar que la investigación de Robin comienza con la guerra de Indochina, hasta la derrota del Ejército colonial francés en Dien Bien Phu: prosigue con la batalla de Argel; incluye los cursos de formación en aquellas experiencias, impartidos por profesores franceses a militares de todo el mundo, y revisa la forma en que esas enseñanzas fueron aplicadas por los militares de la Argentina, Brasil, Chile y Estados Unidos.

Como lo sostuvo Verbitsky (también amigo de Robin) en la nota en Página/12 que presentó el documental de su colega, “a los recursos del historiador, la compulsa de documentos y bibliografía, la periodista les suma los de la investigación periodística, con apasionantes entrevistas a los protagonistas aún con vida, entre ellos un general chileno, dos norteamericanos, varios franceses y los argentinos Alcides López Aufranc, Albano Harguindeguy, Ramón Díaz Bessone y Reynaldo Benito Bignone”.

Los tres últimos confiesan los crímenes cometidos con la tranquilidad que sienten ante una mujer, y además francesa, que les demuestra sus conocimientos sobre las tácticas militares de su país y no les adelanta su opinión sobre ellas”, reseñó Verbitsky. “También intentan justificarlos. “¿Cómo puede sacar información (a un detenido) si usted no lo aprieta, si usted no tortura?”, le preguntó Díaz Bessone. El ex alto jefe de la dictadura admitió que los detenidos-desaparecidos (cuyo número discutió) fueron asesinados en la clandestinidad, cosa que nunca había hecho antes en público ningún integrante de la cúpula castrense de entonces. “¿Usted cree que hubiéramos podido fusilar 7000? Al fusilar tres nomás, mire el lío que el Papa le armó a Franco con tres. Se nos viene el mundo encima. Usted no puede fusilar 7000 personas.”

En el juicio a las juntas militares de 1985 Jacobo Timerman también testimonió que el temor a la condena del Papa fue el argumento que altos jefes militares del golpe de 1976 le habían dado para explicar la opción por la clandestinidad. Aun cuando no perciban el abismo moral en el que cayeron, estos generales alcanzan a advertir las diferencias con las guerras coloniales de Francia. “Argelia llegó a su independencia. Los que combatieron quedaron separados, unos en Argelia y otros en Francia. Con el tiempo es más fácil llegar a un acuerdo, a una amistad, a olvidar lo que pasó”, dice Díaz Bessone. “Mientras los argelinos hoy constituyen un país separado, acá los revolucionarios eran argentinos y siguen siendo argentinos y nos cruzamos en la calle todos los días.”

Fuente: Chaco Día por Dia

miércoles, 9 de febrero de 2011

Fusilados de Soca un caso ganado a la maldita ley ..


Fusilados de Soca. Año 1974 en Uruguay.

Con gran alegría y esperanza nuevamente la Suprema Corte de Justicia dictaminó hoy, la excepción de inconstitucionalidad al caso Fusilados de Soca.

De esta forma se investigará el secuestro en Argentina y posterior homicidio en Uruguay de cinco militantes del MLN-T: Floreal García, Mirtha Hernández, Héctor Daniel Brum, María de los Angeles Corbo y Graciela Estefanell. El expediente también se encuentra anexo al expediente madre de "Atentado a la Constitución", contra el ex dictador Juan Maria Bordaberry.

Los cinco integrantes del MLN-T fueron "fusilados" el 20 de diciembre de 1974 en la localidad de Soca, tras permanecer 40 días "desaparecidos". Se ha podido probar que fueron detenidos en Buenos Aires, el 8 de noviembre de 1974 y, tras ser sometidos a terribles torturas, fueron trasladados clandestinamente al Uruguay.

Dentro del denominado Plan Cóndor.

Participación conjunta de los regímenes militares del cono sur, secuestrando opositores y llevados de un país a otro.

Sobrevivientes

En esta operación masacre del año 1974, una de las víctimas que fue secuestrada y posteriormente dado en adopción fue el hijo del matrimonio Amaral García por más de diez años. Luego fue recuperado mediante la búsqueda y restitución de su identidad.

A sus padres la última vez que los vio con vida fue, cuando se encontraban secuestrados y torturados en Buenos Aires.

Otro de los sobrevivientes es Julio Abreu, que gracias a su testimonio se pudo saber buena parte de la historia de estos luchadores antes de ser asesinados.

La trama siniestra: Caso Ramón Trabal.

Al coronel Ramón Trabal Lo asesinan el 19 de diciembre de 1974 en Francia.

Era el Jefe de la inteligencia militar, en Uruguay.

Trabal debió trasladarse a Londres y París como agregado militar después de que sus camaradas de armas bloquearon su ascenso a general a fines de 1973.
Descendía de una familia militar, según informes de la época partidario de la fidelidad de las Fuerzas Armadas a la Constitución. Había sido uno de los impulsores de los comunicados 4-y 7 en febrero del año 1973, meses antes del golpe de Estado en el país.

En su breve actuación previa al golpe, -“sustrae el servicio a su cargo del control de los correspondientes servicios yanquis”

Un periodista londinense investigando.
Richard Gott en The Guardian londinense dijo: que todas las investigaciones que había llevado a cabo en Paris, daba como resultado que las sospechas del asesinato de Ramón Trabal- “recaían en el gobierno uruguayo o la CÏA”-.
Este periodista mantenía seguidas conversaciones con Trabal previo a su muerte. En ellas le trasmitía el gran entusiasmo que tenía por el proceso en Portugal de la Revolución de los claveles, llevada adelante por los capitanes de ese país, que habían logrado mejoras económicas y sociales.
A su la vuelta.
Ramón Trabal estaba a término de su pasaje por Francia y el regreso a Uruguay era cosa de poco tiempo.
En Uruguay le esperaba el ascenso que lo convertiría en general y por tanto tendría injerencia en el curso de la política oficial emprendida el 27 de junio de 1973.
Con mando de tropa y oficialidad a su vuelta, era un peligro para los intereses golpistas y para los intereses yanquis.
A fines del año 1979, se filtraron algunas noticias de un documento secreto de la comisión de asuntos extranjeros del Senado de los EEUU, donde se dice que el asesinato del coronel Ramón Trabal en París, en 1974, pesa sobre la conciencia del Cóndor”-
El vuelo del Cóndor de Francia - Argentina- Uruguay.

El 20 de diciembre, (al día siguiente del asesinato de Ramón Trabal en Francia), aparecen en Canelones, localidad de Soca los 5 luchadores fusilados.

En aquel entonces se pretendió hacer creer a la población de Uruguay, que el asesinato de Ramón Trabal fue urdido desde las filas de la izquierda opositora al régimen.

Ahora a 37 años se podrá demostrar la verdad de los hechos.

¡Habrá Justicia para todos ellos!

martes, 8 de febrero de 2011

Amenazas


Hace poco rato comenzó a circular vía correo, un informe sobre la amenaza publicada en un foro militar, (en las redes de Internet Facebook) al periodista Roger Rodríguez.

Este hecho, como otros tantos, y me refiero a –amenazas- no son novedades actuales. Desde hace un buen tiempo, varios han sido los que recibieron distintas amenazas: telefónicas, cuerpo a cuerpo otras, robos de computadoras a la fiscal Guianze con información valiosa, amenazas a abogados/as, a testigos de hechos del pasado, etc.

Son a militantes, o personas vinculadas al tema DDHH y también a informantes.

Pocas han sido denunciadas a la opinión pública.

Algunos han opinado que no “hay que darles importancia”, a las amenazas. Otras han tomado estado público por la relevancia de los hechos o por la relevancia de la actividad de la persona.

Son los mismos métodos que siempre utilizaron los nostálgicos militares y policías que aún intentan amedrentarnos.

Este año 2011 es un año crucial, para las causas sobre materia de Derechos Humanos. Por la razón que; permaneciendo el engendro de la ley de caducidad,

Los delitos cometidos en el pasado terrorismo de Estado, quedarían prescriptos.

Este mes comenzó la actividad judicial.

Varios implicados en los delitos de Lesa Humanidad, están siendo citados al juzgado de la calle Misiones.

Se los ve molestos a la salida del juzgado. Muchos de ellos evitando a la prensa, que aguarda largas horas para entrevistarlos.

Así que; ni a sorprendernos ni a banalizar las amenazas.

Ellos siguen en su impunidad porque aún se mantienen las -parcelas de poder- que los protege

Una de ellas es la ley de caducidad, que aún se mantiene con diversas posturas, en el espacio político creando diversos y confusos debates, que solo alargan el tiempo hasta llegar al filo de la prescripción de los delitos.

Ponerle el freno con firmeza, en forma masiva, puede que sea un antídoto necesario para restablecer la confianza de que no estamos en un democracia tutelada.

lunes, 7 de febrero de 2011

Militares indagados al juzgado.

Hoy comenzó la comparecencia de militares implicado en delitos de Lesa Humanidad, al juzgado de la calle Misiones. El caso del día de hoy, fue por el asesinato en torturas (en el año 1976), del militante y edil en aquel momento del Partido Comunista Horacio Gelós Bonilla, Oriundo del Departamento de Maldonado y dirigente sindical del gremio del Sunca.
Este testimonio de prensa realizado por el periodista Carlos Peláez, desarrolla el horror de su asesinato.
Verdad y Justicia.

DOCUMENTO
ASÍ TORTURABAN LOS MILITARES URUGUAYOS

Carlos Peláez, en "Surmedia"

Horacio Gelós Bonilla, ex edil del Frente Amplio, militante sindical e integrante del Partido Comunista, fue castrado y muerto -presumiblemente el 5 de enero de 1976- en el batallón de Ingenieros número 4 de Laguna del Sauce. Pero recién la semana pasada la familia recibió la información oficial sobre su muerte, aunque sus restos no han sido encontrados. La Comisión para la Paz difundió el jueves los nombres de ocho compatriotas que fueron asesinados en Uruguay mediante torturas entre los años 1973 y 1984. Entre ellos se encuentra Horacio Gelós Bonilla, asesinado en 1976 en el batallón de Ingenieros de Combate número 4 de Laguna del Sauce, departamento de Maldonado.

Gelós fue detenido entre las 19.30 y las 20 horas, el 2 de enero de 1976 en la esquina de Florida y Sarandí, pleno centro de Maldonado frente a la plaza de San Fernando. Tenía 33 años, era soltero, obrero de la construcción y militante del SUNCA y miembro del Partido Comunista. Un grupo de personas de civil lo introdujo a golpes dentro de una camioneta Indio color celeste, en presencia de un tío llamado Ramón Gelós. Varios testigos indicaron que ese vehículo era visto habitualmente en el ex cuartelillo de Maldonado, ubicado en 25 de Mayo y Sarandí dónde funcionaba el OCOA 4 y hoy se ubica el Paseo de San Fernando, a una cuadra del secuestro.

José Pedro Correa Sosa, fue testigo del secuestro y siguió a la camioneta en su moto hasta cerca de la Laguna del Sauce. Varios meses después fue detenido. Según consigna el libro "Nunca Más" editado por el Servicio Paz y Justicia del Uruguay, Correa relató que cuando lo estaban torturando en el 4º de Ingenieros a fines de octubre o principios de noviembre de 1976, le preguntaron por Gelós Bonilla y dijeron "ese no jode más". El testigo sostiene que "en otro interrogatorio le volvieron a preguntar y contestó...' ustedes saben bien dónde está'... Eso fue lo último que pude decir, después no me acuerdo de nada. Estuve varios días tirado".

La mencionada unidad militar fue un centro de torturas. Por allí pasaron centenares de militantes de izquierda del departamento e incluso quienes eran trasladados desde otros lugares del país. Por ejemplo: Raúl Sendic cuando era un rehén de la dictadura. Efectivos de esa unidad torturaron en el Cuartelillo de Maldonado al general (r) Líber Seregni y también asesinaron con torturas a Eduardo Móndelo, un joven frenteamplista de Pirlápolis.

Quienes fueron los torturadores

En el año 1985 se creó la Comisión Departamental de Derechos Humanos que integraron el abogado Alejo Fernández Chávez; el artista plástico Manolo Lima; el escribano Gonzalo Álvarez y el médico Carlos Laborde. El organismo se abocó enseguida a investigar el caso Gelós y obtuvo testimonios de Amado Viera; Omar Varona; un hombre de apellido Romero, conocido como "cara de goma"; y Carlos Julio Barrios. Todos estuvieron detenidos junto a Gelós.

A partir de las declaraciones y testimonios obtenidos se pudo reconstruir la nómina parcial de los oficiales que participaban de las sesiones de tortura. Entre ellos estaban: el capitán Stocco, el teniente Dardo Barrios, actual jerarca municipal de Maldonado, el oficial Cristi y el sargento Amorín. En tanto los médicos militares eran Francisco Pons, José Luis Braga y Julio César D'Albora. Pons y Braga fueron denunciados ante la Comisión de Ética Médica de la FEMI, la que según su presidente, Gregorio Martirena, "si bien tuvo la convicción de la participación de estos profesionales en hechos éticamente reprobables, nunca logró los testimonios para condenarlos". Con toda la información a la vista, la Comisión de DDHH de Maldonado radicó una denuncia penal el 22 de mayo de 1985. Pero la aprobación de la Ley de Caducidad generó impunidad para los asesinos.

Testimonios del horror

Los testigos que se presentaron voluntariamente ante la comisión departamental, relataron detalladamente el horror que se vivía en aquél tiempo. Pero, sin dudas, el proporcionado por el ex edil y dirigente comunista Carlos Julio Barrios, quién tenía entonces algo más de 50 años, fue determinante para saber cómo murió Gelós. Según la copia del testimonio prestado por Barrios el 26 de setiembre de 1986 ante los integrantes de la Comisión de DDHH, fue detenido el 2 de enero de 1976 a las 4 de la mañana en su chacra ubicada en cercanías de Cerro Pelado.

"Venía uno uniformado, que me puso la ametralladora en las costillas, y los otros de particular. Revolvieron toda la casa y dijeron que era un secuestro, que se trataba de un comando independiente" - dijo el testigo. "Yo no sé a donde me llevaron, supongo que sería cerca de la Laguna del Sauce. Ahí fueron indescriptibles las torturas. Me colgaron de las manos y del cuello, me pegaban fuerte por todos lados; en el estómago, en los testículos. También me daban picana y eso duró horas". Barrios recordó que luego lo sacaron en una camioneta y lo llevaron a un lugar donde había una pared.

"Yo estaba desnudo y encapuchado. Me colgaron y contra la entrepierna había una especie de caballete que me impedía siquiera ponerme en punta de pie. También estaba una pareja, aparentemente joven por las voces. Era claro que violaban alternativamente a la muchacha y al muchacho, haciendo que uno viera al otro cuando era violado. A ellos los interrogaban sobre la presunta tenencia de armas". El 5 de enero de tardecita, lo cargaron en una camioneta y lo trasladaron a Maldonado donde subieron a Romero y los llevaron a un lugar cerca de la Laguna del Sauce. "Ahí me hicieron lavar en un lugar que presumo era la propia laguna y después nos llevaron a un lugar lleno de barro".

Barrios reconoció las voces de algunos de sus compañeros: Viera, José Medina y Horacio Gelós. "Me sentaron en el suelo y me interrogaron sobre una lista secreta de contribuyentes al Partido Comunista. De repente vino uno que le dijo al que me interrogaba... 'déjelo a ese viejo traidor, que ahora vamos a hacerle una operación a su querido camaradita Bonillita y después se la hacemos a él'... Ahí me levantan la capucha y traen a Gelós Bonilla, maneado con las rodillas junto a la cabeza. Lo traían a rastras. Ahí vi que lo castraban y salía sangre a borbotones. Yo sólo veía parcialmente el cuerpo de Gelós, se quejaba espantosamente. Los quejidos se fueron apagando y a mí me ponen una venda en los ojos y la capucha y me llevan a unos 20 metros del lugar con un soldado al lado. Ahí se produce un gran revuelo entre los torturadores y siento que no muy lejos de mí se preguntan si largaban a Viera. Varias veces les había oído decir que o hablábamos o nos mataban y tiraban al medio de la laguna".

Después de eso Barrios aseguró que "los cargaron a todos en un vehículo y me tiraron en Rincón y Francisco Maldonado. Me dijeron que no me sacara la capucha hasta que no pasaran cinco minutos. Era la madrugada del 6 de enero de 1976". Pero tres días después vuelven a detenerlo. Lo suben encapuchado en VW negro matriculado en Argentina. Pocas cuadras después lo cambian de auto y lo llevan a un lugar que supone el Cuartelillo de Maldonado "porque oía las campanadas de la Catedral".

Barrios dijo que "ahí había mucha gente detenida. Ponen música de Gardel y Roberto Carlos. Me torturan horriblemente. El 12 de enero me cargaron en una camioneta, era de medianoche. Uno de los torturadores le dijo a otro: a éste enterralo en la arena. Y pusieron una pala a mi lado. Anduvieron mucho rato diciendo... acá no, acá nos ven... y arrancaban otra vez. Así estuvieron como dos horas. Por último pararon y dijeron... bueno, acá sí. entonces me tiraron en una cuneta diciendo que no me moviera y se fueron. Me saqué la venda y vi que estaba en la ruta 39 frente a la planta de supergas de Tortorella ".

Barrios se fue caminando a su casa y apenas aclaró le pidió a un familiar que le sacara pasaje en una compañía de ómnibus para irse a Porto Alegre. Era el 13 de enero de 1976. Después los militares volvieron a buscarlo, pero como no lo encontraron terminaron torturando a su nieto de 11 años para que dijera donde estaba. El niño sufrió trastornos sicológicos. Barrios falleció a mediados de los ´90 sin saber la verdad.

Por su parte Amado Viera, también relató como oyó morir a Gelós Bonilla. "Le preguntaban por unos campos comprados por el SUNCA para poner una Colonia de Vacaciones. Estábamos en un grupo de ranchos ubicados a orillas de la Laguna. Yo sentía que Horacio estaba como estaqueado y las cosas que le hacían eran muy graves porque en determinado momento dijo que prefería que lo mataran. Su respiración era muy fuerte hasta que dejó de oírse; después lo arrastraron y no oímos más hasta que enseguida nos sacaron a nosotros".

sábado, 5 de febrero de 2011

Candombe fiesta popular en Uruguay







Desfile de "Llamadas" en Uruguay con 100.000 espectadores

El tradicional desfile de "Llamadas" de Montevideo, culminó ayer.

Cita ineludible de los amantes del candombe.

Participaron 43 comparsas, con 6.000 integrantes y 3.000 tambores para el disfrute de más de 100.000 espectadores

Las Llamadas fueron declaradas Patrimonio cultural e inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

'Año Internacional de los Afrodescendientes', anunciado por la ONU.

El origen de las "Llamadas" no está vinculado al carnaval (aunque se acopló a esa fiesta en 1890), sino a los antiguos esclavos negros y a su sincretismo con la cultura criolla de ascendencia europea.

La sociedad montevideana del siglo XIX permitió a sus esclavos encuentros en los que practicaban sus danzas al son de instrumentos -tamboril, mazacallas, mates, cítara africana- y, como expresaba una resolución del Cabildo, "se podían practicar extramuros" en la costa "los días de fiesta hasta la puesta del Sol

Las Llamadas comienzan en el año 1956 y a partir de ese momento se convierten en un clásico de la ciudad de Montevideo. Se trata de un desfile en el que participan hombres, mujeres y niños de todas las edades y que, al ritmo del candombe y de los tambores, recorre miles de metros en compañía de un publico vivaz que se mueve al ritmo de los protagonistas.

Al frente de las comparsas aparecen los estandartes de cada agrupación, emblema que las distingue del resto.

Luego llegan las banderas y detrás un conjunto de artilugios de fantasía compuesto por lunas, estrellas y medialunas.

Estos íconos hacen referencia al islam, la religión que tenía la mayoría de los esclavos africanos antes de ser traídos al Río de la Plata.

Las Llamadas derivan del llamado que hacían los negros cuando comenzaban a reunirse, ya sea para actividades festivas como para tratar determinados temas sociales.

Era costumbre que un par de tambores de cada agrupación saliera a recorrer las calles tocando candombe y así se comenzara a armar el grupo para ir juntos a festejar el Carnaval.

El 3 de diciembre de 2010 quedó establecido mundialmente como el día del candombe uruguayo.

Los barrios Sur y Palermo fueron como siempre el punto de partida.

Acá van algunas fotografías de mi autoría.

Argentina



Sent: Friday, February 04, 2011 6:50 PM




4 de febrero de 2011

El CELS exige una respuesta política luego
de la brutal represión en José León Suárez

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) expresa su más enérgico repudio ante la represión que tuvo lugar el jueves por la noche en José León Suárez, durante la cual se produjeron los asesinatos de Mauricio Ramos, de 17 años, y Franco Raúl Almirón, de 16. Un tercer adolescente, Joaquín Romero, sufrió heridas gravísimas y se encuentra internado. Los efectivos de la Policía Bonaerense acudieron al lugar para reprimir el saqueo de un tren descarrilado y actuaron sin ningún tipo de límite en el uso de la fuerza.

Ante estos hechos, el CELS expresa su solidaridad con los familiares y compañeros de las víctimas, reitera su reclamo de justicia y exige medidas urgentes para retomar el gobierno civil de la Policía Bonaerense. La represión de José León Suárez pone de manifiesto, una vez más, la ausencia absoluta de control por parte del Ejecutivo provincial sobre la policía. La gestión del gobernador Daniel Scioli ha desmantelado los mecanismos que posibilitaban el gobierno civil de la institución. En su lugar, cedió el manejo a los propios jefes policiales y ratificó así su opción por las respuestas represivas.

La unificación de los Ministerios de Seguridad y Justicia bajo la dirección del titular de esta última cartera, Ricardo Casal, no hizo más que profundizar el proceso al reducir las capacidades institucionales del área. A eso se sumó la confirmación en el cargo del Jefe de la Policía Bonaerense, Juan Carlos Paggi, en quien Casal delegó las tareas de seguridad del Ministerio. Estas medidas redujeron al mínimo la capacidad de conducción política y fortalecieron el modelo de autonomía policial.

Las distintas formas de autogestión de las policías han demostrado su fracaso como políticas de seguridad y tuvieron como consecuencia graves violaciones de derechos humanos. A lo largo de 2010, hechos como el asesinato de tres personas en el conflicto por la ocupación del Parque Indoamericano en Villa Soldati; las cuatro ejecuciones de jóvenes por parte de la policía rionegrina; el asesinato de un indígena toba en Formosa; y el crimen de Mariano Ferreyra a manos de una patota sindical ante la inacción de la Policía Federal, marcaron la necesidad de abandonar ese modelo y buscar respuestas democráticas. Sin embargo, la provincia de Buenos Aires insiste en mantener sus políticas autoritarias que sólo incrementan la violencia y provocan más muertes.


Centro de Estudios Legales y Sociales
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