jueves, 12 de diciembre de 2013

Marcha por Sergio Lemos, joven asesinado por las balas policiales en Santa Catalina-Cerro.

Hoy se marchó por el joven Sergio Lemos,  asesinado por las balas policiales en el barrio de Santa Catalina.
Desde el obelisco hasta la universidad en silencio.
¿Quién escuchó el llanto de la madre? ¿Quién sintió el dolor de la ausencia  de Sergio, en el hogar  de la familia Lemos?
Una sociedad que va mutando lentamente y  sin embargo,  son los mismos hechos del pasado cuando mataban a los jóvenes por sus ideas. Esto  no fue producto de una rapiña, ni de un copa miento, fue sencillamente y salvajemente un asesinato en la orilla misma de la pobreza olvidada por décadas.
Tampoco es la primera vez que pasa un hecho de impunidad, los hay diversos y variado en los sectores más pobres de nuestra sociedad. Los estigmas en sus rostros curtidos de soledades y olvidos los marcan como posibles víctimas, por acierto o por error.
El joven asesinado no fue muerto por error, fue parte de un engranaje de impunidad que persiste en las guardias pretorianas del estado.  Un estado que no cuida a sus compatriotas.
Los expulsa, los acorrala y los mata.
Tolerancia cero para ellos…pero para los genocidas que asesinaron, violaron, torturaron y desaparecieron a casi doscientos uruguayos  hay prebendas, hay cárcel cómoda, hay protección del estado uruguayo.

Hoy llegaron rostros nuevos a la avenida principal de Montevideo, marcharon en chancletas, con su pobreza a cuestas,  junto a Madres y Familiares de Detenidos-Desaparecidos que dio su apoyo y acompañó la marcha y el pedido de justicia.