domingo, 13 de noviembre de 2011

Escrache al Batallón


Domingo 13 de Noviembre 11hs
Camino Maldonado km 14

Escrache al Batallón



Sigue la Impunidad: ¿y nosotros cómo seguimos?


Carta abierta de Plenaria Memoria y Justicia / Nov. 2011


La memoria grita una vez más. Siempre gritará por más que ellos busquen silenciarla, silenciarnos. Una vez más hemos encontrado un cuerpo, una vez más la tierra grita todo el horror que guardan sus entrañas. Una y otra vez la memoria volverá a desenterrarlos/las. Y así desenterrando a nuestros compañeros/as, se desentierran los pactos, pero sobre todo se desempolvan los sueños de transformación social.

Para ellos la aparición del cuerpo es una maniobra más, este cuerpo que canjean por beneficios para los pocos milicos presos, como por ejemplo los arrestos domiciliarios del defensor de asesinos Curbelo Tamaro y Rivero, asesino de Chavez Sosa. Ellos saben dónde están, y eligen cuando los hacen aparecer, calibrando así la tensión social, la presión internacional. ¿Cuándo les convendrá excavar en los cementerios? ¿Cuándo será el momento propicio para desenterrar los cuerpos sin nombre? ¿O serán celosamente guardados como nuevas cartas debajo de la manga? Con la aparición de este cuerpo buscan en parte responder a la condena de la Corte Interamericana de Derechos Humanos-como también calmar los reclamos que desde organizaciones de DDHH y desde la sociedad, se levantaban,estupefactos ante el trascurrir de los días y la pasividad del sistema politico, que dejaba entrever así, su real intencion de proteger a los perpetradores de delitos de Lesa Humanidad. Contradictoria sentencia que al mismo tiempo que condena a Uruguay, nombra a un uruguayo presidente-. La importancia de este hallazgo para ellos, es la de mantener un sucio y precario equilibrio que no viole los pactos de clase acordados sobre sangre y olvido; un mensaje a unos y otros: al pueblo y sus organizaciones ,de que este gobierno puede ,si todos nos portamos bien, hacer aparecer como en un gran acto de magia, algo de la tanta verdad que mantienen secuestrada; a las FFAA, la reafirmacion de su absoluta impunidad, para como acaba de decir el reciente nombrado comandante en jefe del ejercito de“ las causas y las eventuales responsabilidades del pasado se “encargaran el “tiempo y la historia”.Esa es la importancia de este hallazgo para ellos, mantener ese precario y sucio equilibrio. No violar los pactos de clase acordados sobre sangre y olvido, pactos que sustentan una impunidad que busca mantener la jerarquía actual de los privilegios, y que instrumentan hoy la re-colonización de nuestros territorios.


Pero la memoria es sabia y tercamente porfiada.


Para nosotros/as la verdad no es eficacia, la memoria no es un golpe mediático o un eslogan electoral. Para nosotros/as esos cuerpos aparecidos hacen parte de la reconstrucción colectiva de la verdad. Esa, nuestra verdad que construye nuestra memoria viva, activa y combativa. No esperamos nada de la mentirosa verdad de los milicos, ni de las transas del gobierno.


Para ellos todo tiene su precio, todo se negocia y se transa: los cuerpos, la ética, la verdad y la justicia. Por eso pueden manosear los DDHH: no anulando la ley de impunidad habiendo tenido la mayoría parlamentaria, con las tímidas y cuestionables leyes de reparación, como cuando se pronunciaron confusa y contradictoriamente frente al voto rosado, como cuando montaron el circo en torno a la ley interpretativa. Y ni que hablar del nombramiento de Fernández-Huidobro como Ministro de Defensa, consolidando así una traición que ya venía anunciándose. También es cuestionable que desde décadas se sepa que el predio donde encontraron los últimos restos, el Batallón 14 de Toledo, los milicos lo llamaban Cementerio de Arlington (denominación yanqui del cementerio donde enterraban a los soldados mercenarios muertos), y no se hayan realizado antes las excavaciones e investigaciones ahí, como en otros lugares de los que también hay datos. También da que sospechar la manipulación política de los ritmos de las excavaciones y los límites de las investigaciones, supeditando el acceso a la información a las razones políticas del gobierno.


Es dentro de esta ambigüedad que entendemos esta nueva maniobra: la aprobación express de esta ley de no prescripción de los crímenes de lesa humanidad. Esta resolución no anula la ley de impunidad, lo que hace es actuar sobre uno de sus efectos. Traslada la responsabilidad política al poder judicial, abriendo debates en torno a la constitucionalidad y la retroactividad, dejando vigente la ley de Caducidad. Ante la presión de la memoria y las organizaciones populares y de DDHH, y frente a la resolución de la CIDH este gobierno buscó un atajo que le lavara la imagen a la impunidad, pero no anula la ley. ¿Por qué? De la misma forma que en una semana se obtuvo la mayoría necesaria para aprobar esta última ley, ¿por qué no se obtuvieron los votos para anular la ley de impunidad, que es el reclamo histórico de esta lucha?


Esta maniobra, disfrazada de aparente triunfo del gobierno, confunde y profundiza una vez más el reflujo de la fuerza del movimiento popular en su lucha contra la impunidad. La estrategia de plebiscitar los DDHH, para luego institucionalizar el debate en el parlamento y el ejecutivo es coherente con el discurso hegemónico del gobierno progresista, que instala y legitima el camino de la impunidad y de la reconciliación. Con esta ley ellos se lavan las manos condicionando los reclamos de juicio y castigo a los pactos.


Y si estos crímenes de lesa humanidad, “a partir de ahora y por ley”, no prescriben, ¿por qué no van presos los torturadores y asesinos?

Si estos crímenes de lesa humanidad no prescriben, juicio oral y público para todos!

Si estos crímenes de lesa humanidad no prescriben, juicio y castigo!

Si estos crímenes de lesa humanidad no prescriben, juicio a la dictadura!

Si estos crímenes de lesa humanidad no prescriben, y el presidente promueve la domiciliaria para los mayores de 70 años, ¿No habría que subir la edad de imputabilidad entonces para todos ellos?

Si estos crímenes de lesa humanidad no prescriben, ¡que las cárceles se llenen de torturadores y no de pobres!

En este país, hasta ahora, después de 38 años, ningún milico está procesado por crímenes de lesa humanidad.


La imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad es un logro de quienes siempre hemos luchado contra la impunidad sin transar ni claudicar, es un logro del millón de memorias que no acatan impunidad, de los trabajadores, estudiantes y del pueblo todo que se movilizó exigiendo la nulidad. Siempre afirmamos con claridad que los crímenes cometidos por el terrorismo de Estado no prescriben jamás, porque la memoria, nuestra memoria, no prescribe. La lucha por quebrar la impunidad sigue más vigente que nunca, el camino aún es largo.

Saludamos las cientos de denuncias hechas en los últimos meses (las denuncias colectivas por cuarteles, en comisarías, en juzgados), los/as cientos de presos/as rompiendo el silencio, como un paso más en la construcción colectiva de la justicia. Hoy muchos de los 400 milicos sueltos están en manos de fiscales y jueces, hoy el pueblo no tiene miedo de denunciar, aunque ellos sigan utilizando sus métodos de amedrentamiento (atentados fascistas, cartas como la del Coronel Araujo, amenazas, escarmientos y descuartizamientos, etc.). Para nosotras/os la importancia de la aparición del cuerpo en el Batallón 14 y de la aprobación de esta última ley es el paso dado en la construcción colectiva de la verdad y la justicia. La nuestra es lucha, no maniobra.


Desde nuestra lucha cotidiana, queremos hacernos parte genuina de los sueños de emancipación que no tienen precio, que no transamos. Nuestra memoria llena de lucha y nuestra lucha llena de memoria, no solo exigen verdad, también exigen juicio y castigo a todos los torturadores, basta de impunidad de ayer y hoy! Seguiremos buscando y encontrando a nuestros/as compañeros/as. Seguiremos buscando y encontrando a los torturadores y asesinos que viven impunes, los seguiremos desenmascarando y sacando de las sombras. Que no quede nadie sin conocer sus crímenes, que paguen por lo que hicieron. DEL ESCRACHE NO SE VAN A ESCAPAR. Porque no va a haber pacto que los ampare. Nuestra memoria no negocia, no entrega, no pacta.


Un solo juicio a la dictadura: ¡Todo un pueblo que los condene!


El contragolpe esperado.....

Militares retirados preparan ocho denuncias contra 14 exguerrilleros

Casos. Sucedieron antes del golpe de Estado; investigan otros crímenes

VIVIANA RUGGIERO

Militares retirados y familiares de víctimas asesinadas por guerrilleros antes del golpe de Estado preparan las primeras ocho denuncias que presentarán a la Justicia. Ninguna de las 14 personas que implicarán es hoy una figura pública.

El Plenario de Centros Militares tiene registrados 61 asesinatos: 41 con "responsables identificados" y 20 sin identificar. En estos hechos que van de 1952 a 1973 murieron 23 civiles, 27 policías y 11 militares, según documentos manejados por ex- militares a los que accedió El País. Incluyen la muerte de dos civiles a manos de militantes comunistas en 1952.

Los militares retirados pretenden ahora denunciar algunos de los casos que tienen "responsables identificados" y que nunca fueron condenados por el hecho, así como también a exguerrilleros que dieron órdenes o estuvieron vinculados a distintos asesinatos, y tampoco fueron procesados.

La idea no es solamente denunciar casos que nunca se investigaron, sino también hechos por los cuales en su momento fueron procesados los autores materiales, pero no la cúpula del MLN, la que dio la orden de ejecutar la acción, como por ejemplo en el caso del peón rural Pascasio Báez", explicó a El País el asesor del Círculo Militar, Andrés Merino Pacheco.

También comenzaron una investigación para intentar aclarar algunos de los homicidios cuyos responsables no están identificados.

Fuentes militares comentaron a El País que son ocho los casos que presentarán en una primera instancia a la Justicia, aunque todavía no está definido cuándo. Se los atribuyen a 14 exguerrilleros: ninguno fue procesado por los hechos ni es hoy una figura pública.

Afirmaron que además continuarán "juntando elementos para presentar unos cuantos más". "No es fácil porque tenemos que reunir toda la documentación, reunirnos con la familia de la víctima, que son los que presentarán la denuncia, y remover cosas que habían quedado atrás para cumplir con la promesa de mirar para adelante", dijo una fuente castrense.

La decisión de presentar denuncias ante la Justicia, surgió ante la aprobación en las cámara de Senadores y Diputados del proyecto de ley que declara la imprescriptibilidad de los delitos cometidos durante la dictadura, y la promulgación del mismo por el presidente de la República, José Mujica. En ese entonces el Plenario de Centros Militares anunció que denunciaría unos 34 delitos presuntamente cometidos por tupamaros que no fueron procesados. El presidente del Centro Militar, Guillermo Cedrez, dijo que la decisión no los ponía "felices" pero que fue tomada porque "no se cumple con la palabra".

CASOS. Uno de los primeros asesinatos que se pondrá a consideración de la Justicia es el de Rafael Guidet Piotti, un coleccionista de armas asesinado en septiembre de 1969 al resistir una rapiña en su casa. Dos ex- guerrilleros son señalados por este crimen y nunca fueron procesados por él.

"Los dos viajaron a Chile años después y cuando comenzó la dictadura allá aparecieron entre la nómina de ciudadanos uruguayos que abandonaron el país. Uno de ellos sé que después estuvo en Panamá. Ahora están los dos acá", informó la fuente.

El asesinato del agente policial Carlos Rubén Zembrano Rivero y de los coraceros Ariel Soto Romero y Nelson Lima Gutiérrez son otros de los casos que presentarán los exmilitares. Zembrano Rivero fue baleado en Centenario y Carrara en noviembre de 1969, y se vincula al crimen a dos exguerrilleros: uno de ellos está en el exterior del país.

Los coraceros, en tanto, fueron asesinados en el Hospital Pedro Visca, actualmente centro Izcali (dedicado al tratamiento y rehabilitación de personas consumidoras de droga).

Soto Romero y Lima Gutiérrez fueron "baleados a quemarropa por dos hombres y una mujer" que simularon ser personal del centro asistencial (vestían guardapolvos) en septiembre de 1971.

Según la documentación manejada por los militares, la mujer está identificada. Se refugió también en Chile y posteriormente en Suecia. Actualmente está vinculada al Departamento de Laboratorios de Salud Pública, dependiente del Ministerio de Salud Pública.

Uno de los hombres que participó en ese asesinato también está identificado. Según las fuentes militares, fue procesado pero por "atentado a la Constitución" y no por el homicidio de los coraceros. En 1976, además, viajó a España, afirmaron las fuentes.

Al crimen de un agente policial que se desempeñaba en una comisaría ubicada en la localidad de Constancio (Pay-sandú) se relaciona a un tupamaro que el 13 de febrero de 1972 habría participado también en la toma de la ciudad de Soca, acción que se hizo, entre otros motivos, para robar armas de la comisaría local. Allí fallecieron el oficial ayudante Juan Manuel Sánchez, el agente de 2ª clase Segundo Fernández y también resultó herido el agente José González Trías.

También tendrían responsabilidad en la toma otros dos tupamaros. Ninguno de los tres fue procesado por estos delitos, pero estuvieron presos en el penal de Punta Carretas. De hecho, fugaron de allí en la operación Abuso.

Los asesinatos del soldado Eusebio Godoy, del teniente de 2ª Ricardo Braida y del coronel Artigas Álvarez tampoco tuvieron a sus autores procesados, y completan las primeras ocho denuncias que serían presentadas.

En el caso de Godoy, uno de los tupamaros señalados por este hecho falleció y el otro acusado habría vuelto al país después de haber vivido varios años en Cuba y Francia. El soldado murió durante una operación del MLN en el puente sobre el Arroyo Ñaquiña, Ruta 3 (Artigas).

El teniente Fernández, por su parte, fue asesinado en agosto de 1972 y, según los militares, su matador viajó un año después a Chile, posteriormente a Cuba y en 1977 a Europa.

Al homicidio del coronel, ocurrido en la puerta de su casa mientras sacaba su coche del garaje, se vincula a dos hombres y una mujer. Sin embargo el exguerrillero José Luis Rodríguez reconoció, en una entrevista que le realizaron en un programa de Televisión Nacional en el año 2007, haber sido el autor material.

Álvarez era jefe de la Defensa Civil, un cargo sin mayor relevancia, pero era hermano del general Gregorio Álvarez y "un blanco mucho más fácil".

SIN PISTAS. De los casos cuyos responsables no están identificados y que exmilitares comenzaron a investigar, se destaca el asesinato de Hilaria Ibarra Benítez, quien falleció en una explosión en el Carrasco Bowling Club. Se está investigando también quienes fueron los responsables del homicidio al comerciante Diego Rómulo Terra Olivera, que habría sido asesinado por ser confundido con un oficial de las Fuerzas Armadas que vivía al lado de su domicilio. (Producción: Pablo Meléndrez)

Última denuncia al MLN fue archivada

La última denuncia presentada contra exguerrilleros fue en 2008 por el caso de la muerte de Roque Arteche, un preso del penal de Punta Carretas que habría sido reclutado por el MLN. En el marco de esta investigación, declararon una decena de ex dirigentes tupamaros, entre ellos, el presidente de la República José Mujica, el ministro de Defensa Eleuterio Fernández Huidobro así como Julio Marenales, Mauricio Rosencof y David Cámpora. Jorge Zabalza y Henry Engler no comparecieron por encontrarse en el exterior del país.

En esa instancia todos aseguraron ante el juez penal Luis Charles que no existió una orden del Ejecutivo del MLN para asesinar a Arteche, quien se había incorporado a la organización, pero según los denunciantes, fue ejecutado luego de mantener serias diferencias con el grupo armado. Los extupamaros presentaron como prueba en ese entonces el acta de defunción de Arteche, uno de los elementos en los que se basó el fiscal Fernández Dovat para pedir el archivo del expediente.

Fernández Dovat entendió que el delito denunciado no se adecúa al hecho, que debería ser tipificado como homicidio porque se constató que Arteche murió. En relación al "homicidio", el fiscal señaló que ese delito ya prescribió, y por tanto no puede ser investigado. Además, determinó que a lo largo de la instrucción del caso, no fue posible atribuir responsabilidades concretas hacia ningún exintegrante del MLN. El cadáver de Roque Arteche fue encontrado en abril de 1971 con un disparo en la cabeza en un terreno baldío ubicado en la zona Flor de Maroñas.

El País Digital

sábado, 12 de noviembre de 2011

Análisis de ADN


Un laboratorio de Buenos Aires analiza restos hallados en el Batallón Nº 14

Los restos hallados en el Batallón Nº 14 están en un laboratorio científico en Buenos Aires y la información de ADN y antropomórfica que se está procesando "es muy vasta y compleja", dijo Alberto Breccia, secretario de la Presidencia, a LA REPÚBLICA.

Escrito por: Editorial

Sábado 12 de noviembre de 2011 | 3:04

El esqueleto hallado semanas atrás en un predio perteneciente al Batallón Nº 14, en Toledo, pertenece a un hombre.
Batallón Nº 14. Primeros estudios confirmaron que se trataba de los restos de un hombre.

El secretario de la presidencia, Alberto Breccia, señaló anoche a LA REPÚBLICA que los restos fueron enviados hace algunos días a la República Argentina y están bajo la égida de un laboratorio especializado en análisis de ADN y de estudios antropomórficos.

Informó que tras la confirmación de que el esqueleto corresponde a una persona de sexo masculino “me comuniqué con Macarena (Gelman) para señalarle que estábamos descartando la posibilidad de que esos restos correspondieran a su madre”; María Claudia García de Gelman, desaparecida en 1976.

Breccia señaló que la tarea que vienen desarrollando en el laboratorio de Buenos Aires “es muy compleja” y que por ello se obligó a postergar una conferencia de prensa en la que se iban a detallar los informes correspondientes.

“La riqueza de datos que emanan de los restos determina la complejidad en el cotejo de la información, porque es muy vasta la verificación con el banco genético y las pruebas antropométricas que se vienen aplicando”, aclaró Breccia.

Acotó que si se hubieran hallado pocos restos la pericia forense hubiera sido más ágil; “pero con un esqueleto prácticamente completo la verificación de ADN y antropomórfica es muchísimo más exhaustiva porque puede ocurrir que una sección ósea arroje un dato determinado pero otra parte certifique información diferente”.

Breccia aseguró que la información que provenga desde Argentina “la manejaremos con estricto cuidado y recelo, como corresponde”. Además, el Poder Ejecutivo tramitará ante el Poder Judicial la autorización que corresponde para dar a conocer la información públicamente, “luego que nos pongamos en contacto con Familiares”.

Agregó que la información que llegue al gobierno una vez terminada la labor científica en el laboratorio bonaerense “será la única que vamos a brindar en forma pública” y que para ello “esperaremos que culmine la verificación tanto a nivel genético como antropomórfica para tramitar el permiso ante la Justicia”.

El secretario de la Presidencia de la República dijo que hasta el momento del envío de los restos hallados en el Batallón Nº 14 a la fecha no se tuvo contacto con los técnicos. “Entiendo que la tarea es muy compleja por la vastedad de la información que los restos pueden llegar a dar”, concluyó Breccia.

Lucha contra la impunidad

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Victoria Julien Grisonas declaró en la causa por el plan sistemático de robo de bebés


“No sabía qué sentir, qué pensar”

Ella y su hermano fueron los primeros nietos localizados por Abuelas. Estuvieron en el centro Orletti y fueron dejados en Chile. Se enteró de su historia a los nueve años. “Cosas que no tenían sentido empezaban a tener explicación”, aseguró.

Por Alejandra Dandan
/fotos/20111109/notas/na14fo01.jpg
Victoria Julien Grisonas (Claudia Victoria Larrabeiti Yañez) declaró ayer por videoconferencia.

No entendía por qué tenía tantas abuelas. O por qué se callaban o dejaban de hablar cuando ella entraba de pronto a algún lugar. A los nueve años, viajó por primera vez a Uruguay. O, más bien, volvía al espacio donde había estado secuestrada de muy niña. Quienes suponía como sus padres intentaron explicarle algo de ese viaje antes de salir: “Con mucho cuidado y muy amorosamente me cuentan que vengo de otra familia, que tuve otros papás, que me querían muchísimo, que por eso venía una abuelita a verme con otro acento. Que por problemas políticos ellos se habían muerto”.

“En ese mismo viaje me acerqué un día a mi tía y le dije que me diga qué pasaba porque había cosas que no entendía: y me empiezan a contar, me muestran fotos, escritos, fue algo muy fuerte, muy potente para mí: siempre digo que fue un antes y un después, se me habla por primera vez de la tortura, de la desaparición, de las fuerzas conjuntas, de cuánta gente embarazada, adolescentes, estaban desaparecidos. Es como un golpe en la cabeza: no sabía qué sentir, qué pensar, tuve un efecto de shock: afuera no se notaba nada, pero por adentro sentía algo muy fuerte: cosas que no tenían sentido empezaban a tener explicación. Como que cuando mi madre (adoptiva) se iba yo me ponía muy mal, algo que se llama angustia de la separación de la madre: horror a que la madre desaparezca como si realmente se fuera a morir. Tenía pesadillas, sensación de vacío y dolor, síntomas que después entendí que eran depresivos.”

Claudia Victoria Larrabeiti Yañez es Victoria Julien Grisonas, la hermana de Anatole, los niños secuestrados el 26 de septiembre de 1976 cuando tenían año y medio y cuatro años de edad; que después de pasar por un centro clandestino en Buenos Aires y otro en Montevideo terminaron abandonados en Chile por fuerzas del Plan Cóndor. En aquel momento la prensa chilena los presentó como posibles hijos de “requeridos argentinos”. El acento de Anatole, la ropa, los comentarios de los lugares que habían recorrido o la dificultad de él para pronunciar el nombre de sus padres eran algunos motivos por los que los nombraban de esa forma. Anatole declaró la semana pasada en el juicio por el plan sistemático de robo de bebés. Victoria declaró ayer desde el Consulado argentino en Chile. Antes de empezar, les pidió a los jueces del Tribunal Oral Federal 6 que, como no había psicólogos ni otra asistencia para las víctimas cerca, dejasen estar a su novio dentro de la sala.

–¿Su nombre? –le preguntó la jueza María del Carmen Roqueta.

–Claudia Victoria Larrabeiti Yañez –dijo Victoria.

–¿Nacionalidad?

–Chilena –dijo y rió–: aunque nací en Buenos Aires.

–¿Fecha de nacimiento?

–En mi cédula chilena, el 2 de agosto, y la verdadera el 7 de mayo de 1975.

Y luego:

–¿Tiene algún vínculo de enemistad, amistad o parentesco con los acusados?

–Yo soy víctima de las cosas cometidas por ellos, ésa es mi relación.

El operativo

“Desde los nueve años tuve noción de mi verdadera identidad, que venía de otra familia, pero hace tres o cuatro años empecé una investigación respecto de las personas que nos conocieron cuando éramos bebés. En un aniversario de Abuelas de Plaza de Mayo tuve oportunidad de conocer a un testigo directo del operativo.”

El testigo era un kiosquero: “Conocía a mis padres, a nosotros, porque íbamos a comprar golosinas y dulces y socializaron bastante con ellos, en comidas, en reuniones sin él saber la naturaleza de un compromiso político de mis padres: para él eran sus vecinos y nosotros sus hijos”.

El kiosquero vio el despliegue del enorme operativo el día del secuestro de sus padres, Victoria Grisonas y Roger Julien. Tanquetas, hombres de civil, militares, gente armada y un allanamiento. “Habla de que hay disparos, de que ve a mi madre cuando la tienen detenida. Me cuenta que mi padre intenta escapar por el patio trasero tratando de esconderse y avisando a otra familia. Había disparos. Trata de hacerse pasar por residente de esa casa porque afuera iban tocando las puertas del vecindario. Como se puso una toalla de turbante, no lo reconocen de inmediato hasta que sale y es donde la atrapan. Mi madre trata de escapar conmigo y mi hermano, la capturan, somos separados de ella. Mi hermano tiene el recuerdo de haberla vista herida. El recuerda comentarios de algún policía o militar que le decía: la yegua de tu madre ya no va a estar más”.

Los niños terminaron en Orletti. El kiosquero todavía vio a su madre sujetada de las extremidades del cuerpo, golpes contra el pavimento, la intención de alguien de parar. Alguien apuntándola. No hay otros datos: la idea de que a él lo mataron, la opción de una pastilla de cianuro. La incerteza sobre ella.

El traslado

Victoria y Anatole pasaron de Orletti a un centro clandestino uruguayo. Luego hubo un hotel, aparentemente en Buenos Aires. Y el traslado a una plaza de Valparaíso, en Chile. El poeta Juan Gelman habló de ellos en su declaración de la semana pasada convencido de que llegaron ahí destinados a alguien y que como el contacto no apareció, decidieron dejarlos. Ellos todavía no tienen certeza. “Lo que no se entiende a esta altura de la historia es por qué nos llevan a Chile: algunos dicen que como mi hermano tenía cuatro años y quizá había visto demasiado, la opción más fácil era desvincularnos de Uruguay y Argentina, entonces Chile era un país más lejano.” Los llevaron tres mujeres y dos hombres. Un auto “aparentemente lujoso” los dejó en un parque de diversiones: “Una supuesta tía Mónica nos dice que vamos a ir a los jueguitos, pero que la esperemos ahí, que vuelve en un momento: lo que sucede es que se retiran y no vuelven más, de hecho nos dejan ahí esperando y nadie nos viene a buscar por horas y horas y horas. La gente se dio cuenta de que somos como niños perdidos, que teníamos acento, que no éramos de ahí, estábamos bien vestidos, en una situación extraña, que no había ningún adulto que preguntara por nosotros”.

“Mi hermano tenía conocimiento de muchos lugares con ciertas características, era muy consciente de cómo se llamaba él y yo, y tenía como indicaciones de no hablar del nombre de nuestros padres: mamucha y papucho les decíamos y así empezaron a sospechar que nosotros podíamos venir de gente requerida en Argentina.”

Estuvieron en un hogar de menores. Luego con dos familias. Luego otra aceptó la idea de que “los hermanos de sangre no se separan” y eligió quedarse con los dos. Tres años después, con la difusión de las fotos en diarios que recorrieron el mundo, logró encontrarlos su abuela Angélica. “Ahí apareció otro gran revuelo y la pregunta de: ¿con quién se van a quedar? Mis padres (adoptivos) estaban a un par de días de firmar la adopción plena y se abstuvieron mostrando buena fe.” En ese momento Victoria dejó de hablar. Tomó agua. “Hubo mucho conflicto, obviamente mi abuela se sentía con el derecho de llevarnos, mis padres estaban hechos pedazos con la posibilidad de perdernos; mi hermano y yo no necesitábamos una nueva pérdida. Se dio en entender finalmente que lo más sano era mantener los vínculos, pero no perder a nuestros padres de nuevo, aunque fueran adoptivos. Mi abuela accedió con la condición de que visitáramos y tuviéramos contactos con Uruguay.”

En la audiencia, casi al final, Roqueta le preguntó si todavía recordaba algo o más bien si recuperó alguna imagen o algún olor de esos años. “A mi modo de ver –dijo Victoria– la realidad se construye no sólo de imágenes, sino de sensaciones, de cosas. Tengo sensaciones de ruido fuertes, cierto tipo de sonidos de ruido a golpes y repetidas relaciones vinculares de separación y de abandono. Eso podría mencionar.”

lunes, 7 de noviembre de 2011

Difundirlo es sembrar Memoria.







Sábado 5 de noviembre, se realizó el festival de Madres y Familiares de Detenidos –Desaparecidos en el Velódromo, con el objetivo de recaudar fondos para continuar la lucha por reclamo de Verdad y Justicia.

Les dejo algunos párrafos de la oratoria hecha por Oscar Urtazún representando a la Asociación.

“Los pueblos son porfiados: quieren que aparezcan más y más. Quieren más justicia y quieren más verdad. Quieren que los políticos gobiernen y no se olviden de ellos, que no mientan más, quieren que los poderes de la justicia no legitimen más los atropellos y violaciones de los agentes del Estado, y que sepan reconocer un delito de Lesa Humanidad.

Sí, esos que no prescriben. Esos que hacen que los asesinos que tenían 30 o 40 años, vayan presos aunque tengan hoy 70 o más.

70 años cumplidos como no pudieron cumplir sus víctimas nuestros familiares.

Y los pueblos tienen jóvenes porfiados y con creatividad y mujeres con ganas de decirle al mundo de los crímenes aberrantes.

… la lucha continuará con o sin nosotros los familiares, pero estamos seguros que esa bandera no se arriará por la sencilla razón de Todos Somos Familiares.

Muchas gracias.

Por Verdad y Justicia.


MARTHA PASSEGGI.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Viejitos…de mierda

PUBLICADO EN CARAS&CARETAS EL VIERNES 4 DE NOVIEMBRE DE 2011

DENUNCIAN VIOLENCIA SEXUAL COMO CRIMEN DE LESA HUMANIDAD

Viejitos…de mierda

Las presas políticas de la dictadura denunciaron que fueron violentadas sexualmente en una práctica sistemática del terrorismo de Estado y señalaron como victimarlos a conocidos criminales de lesa humanidad. Algunos, que se encuentran presos, podrían quedar bajo arresto domiciliario si prosperara una iniciativa que beneficie a los mayores de setenta años. El testimonio de las víctimas sacudió a la teleaudiencia uruguaya. La justicia actúa ante masivas denuncias por torturas y la defensa de los represores prepara recursos de inconstitucionalidad.

ROGER RODRIGUEZ

rogerrodriguez@adinet.com.uy

El Goyo Álvarez, Gavazzo, Arab, Ramas, Cordero, Calcagno, Chialanza y Araújo Umpiérrez, serían algunos de los criminales que se beneficiarían con una ley que admita la prisión domiciliaria para los “viejitos” (mayores de 70 años) que se encuentran hoy procesados por violaciones a los derechos humanos en los años de la dictadura y que permanecen recluidos en la cárcel exclusiva de la calle Domingo Arenas, en celdas acondicionadas de la Guardia de Coraceros o en salas especiales del Hospital Militar.

Precisamente, esta semana, los propios Álvarez, Gavazzo, Arab, Cordero, Chialanza, y otros militares también encarcelados, como Jorge Silveira, Gilberto Vázquez, Miguel Dalmao y Luis Maurente, han sido denunciados, junto a todos los oficiales y suboficiales que operaba en determinadas unidades militares de la dictadura, por practicar en forma sistemática la violencia sexual -como una herramienta de tortura- sobre una treintena de ex presas en el Penal de Libertad y otros centros de reclusión de todo el país.

La causa colectiva de las mujeres se suma a las que ya han presentado otras víctimas de la tortura. Primero fueron los detenidos en la unidad aérea de Boisso Lanza, y a ellos se agregaron los que sufrieron reclusión en Artillería Nº 1 de La Paloma, el grupo de jóvenes torturados en la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII), las estudiantes abusadas en Treinta y Tres, los sobrevivientes de la Operación Morgan contra el Partido Comunista y los que cayeron en La Tablada a principios de los años ochenta.

Todas las causas –como otras que se elaboran contra cada unidad militar- plantean a la tortura como un crimen de lesa humanidad imprescriptible. Todas las causas serán recurridas por los abogados de los indagados, quienes ya redactan los recursos de inconstitucionalidad con que -cuando sus defendidos sean convocados- derivarán el tema a una Suprema Corte de Justicia que ya ha obligado a tipificar como homicidio casos de desaparición, pero que no se expidió aún sobre si los delitos de la dictadura son o no de lesa humanidad.

Este cuerpo es mío

La denuncia por violencia sexual, realizada ante el juzgado Penal de 7º turno, conmovió esta semana a la opinión pública uruguaya luego de que cuatro de las víctimas se presentaron en el programa “Esta boca es mía” que en Canal 12 conduce Victoria Rodríguez junto a un equipo de panelistas. El inédito testimonio vertido el lunes en ese programa vespertino, colocó por primera vez -y como nunca antes- el tema de los derechos humanos en el living de una audiencia habituada a otros contendidos.

Aunque ningún noticiero o programa de televisión se hizo eco del impacto de los desgarradores relatos de esas mujeres, quienes contaron en detalle los vejámenes a los que las sometieron en distintas unidades militares y policiales durante la dictadura, lo ocurrido se convirtió en motivo de conversación en peluquerías y cafeterías de Montevideo, a la vez que se multiplicaban las visitas y el registro de internautas a la página web de Teledoce con el objetivo de volver a ver el programa, que retransmitió el canal de cable Nuevo Siglo.

Ante las cámaras de televisión, la ex tupamara Beatriz Benzano subrayó el carácter de género de las violaciones que sufrieron y la ex comunista Mirta Macedo relató en forma descarnada el proceso de tortura al que eran sometidas, mientras otras dos víctimas que se encontraban en la tribuna del programa, terminaron por aportar el testimonios de sus terribles vivencias como mujeres vejadas y cuyas secuelas les persiguen a más de treinta años de lo ocurrido. “Lo que sufrimos afecta la dignidad de la humanidad toda”, dijeron.

La denuncia judicial presentada, abarca a todos los oficiales y suboficiales que en el período entre 1972 y 1985 se encontraban en el Penal de Punta de Rieles, el “300 Carlos”, Caballería Nº 9, el cuartel del Km. 14 de camino Maldonado, el establecimiento La Tablada, la Casa de Punta Gorda, la Cárcel de Pueblo (Parque Rodó), Caballería Nº 4, el Hospital Militar, Artillería Nº 1 (La Paloma), el Batallón de Ingenieros Nº 1, Infantería Nº 5 de Mercedes, el 5º. de Artillería, Infantería Nº. 7 de Salto y los cuarteles Nº. 13 y Nº. 6 de Caballería.

Como “botín de guerra”

“La conducta desarrollada por los denunciados formó parte de un plan sistemático orquestado por quienes detentaban el poder en forma ilegítima, cuya finalidad era la destrucción física, moral y psicológica de las detenidas con particular énfasis en su condición de mujeres, menoscabando su integridad física y mental y su dignidad con prácticas tales como la desnudez, la introducción de objetos en la vagina y ano, tocamientos, así como insultos degradantes y amenazas por la sola condición de ser mujeres llegando en muchos casos a la consumación de la violación”, dice el escrito judicial.

“Las detenidas eran doblemente victimizadas, tanto por su ideología como por su condición de mujer, utilizándose su cuerpo como un botín de guerra. Todas estas prácticas realizadas no sólo buscaban destruir a las detenidas sino que también procuraban morbosamente el placer de los torturadores en sus distintas manifestaciones, ya sea tocándolas, impidiéndoles el aseo por tiempo prolongado y cuando lo permitían observándoles permanentemente y apuntándoles con un arma, realizándoles plantones totalmente desnudas, no dejándolas dormir, soltándoles perros, no brindándoles agua ni alimentos, impidiéndoles realizar sus necesidades básicas e incluso colocándole ratas en los genitales habiendo sido previamente untadas con grasa”, se narra.

“Dado que se procura denunciar a los responsables directos e indirectos sobre el presupuesto de estar frente a una violación de los DDHH realizada en forma sistemática y orquestada, es del caso resumir más allá de lo ya expresado que se cometieron las siguientes torturas: plantón, golpes en todo el cuerpo, picana en la vagina, desnudez, manoseo constante, amenazas de violación y violación consumada, estando encapuchadas, no recibiendo alimentos ni agua y que como consecuencia de tales apremios algunas de ellas terminan siendo internadas en la sala 8 del Hospital Militar, submarino húmedo y seco, quemaduras con cigarros, picana en los brazos, cuello y genitales, entre otra.”

“La denuncia judicial agrega que “algunas de ellas eran acosadas e insultadas por su ascendencia racial. Las detenidas sufrieron: colgamientos con los brazos atados hacia atrás, les colocaban un arma en la boca y recibían golpes en el estómago y en las costillas quedando fisuras como consecuencia de ello, empalamiento con tolete, caballete con electricidad, exhibicionismo. También tortura de caballete y picana hasta sangrar y perder control de esfínteres. Imposibilidad de ir al baño y cuando lo hacían era en presencia de la guardia quien les apuntaba con el arma”, se expresa en la denuncia.

“Viejitos” depravados

En el año 2005, tras la asunción del presidente Tabaré Vázquez, el ministro del interior, José Díaz, propició la aprobación de la Ley 17.897, conocida como la ley de humanización de cárceles, que para mejorar la situación de los presidios, preveía el otorgamiento de la prisión domiciliaria para mayores de setenta años (Artículo 9º), pero expresamente se excluía del beneficio a quienes habían cometido homicidios con agravantes, el delito de violación o crímenes previstos en el Estatuto de Roma, ratificado el 27 de junio de 2002.

Un año antes de que fuera procesado algún militar en Uruguay (las primeras detenciones se produjeron el 11 de setiembre de 2006), el Poder Legislativo había excluido específicamente del amparo a un arresto domiciliario a los detenidos mayores de setenta años, fueran civiles o militares, que hubieran cometido, precisamente, los mismos delitos que practicaron los “viejitos” represores de la dictadura: la violación, el homicidio agravado y otros crímenes que internacionalmente son calificados como delitos de lesa humanidad.

El dictador Gregorio Álvarez (1925), quien sería el primer beneficiario de una ley a los “viejitos” ya fue encarcelado por la desaparición de uruguayos en 1978 y por el homicidio de Roberto Luzardo y, ahora, también se le acusa por el abuso de un grupo de estudiantes en una unidad militar de Treinta y Tres bajo su mando. Otro tanto ocurre con Ernesto Ramas (1936), José Gavazzo (1939), Ricardo Arab (1940) y Carlos Calcagno (1941), quienes pese a su participación en la desaparición masiva de persona en el marco del Plan Cóndor y ser ahora acusados por violencia sexual, podría obtener la prisión domiciliaria.

Una ley de excarcelación también beneficiaría al miembro del escuadrón de la muerte Nelson Bardesio (1931), al torturador de la Fuerza Aérea José Araújo Umpiérrez (1932), al ex canciller Juan Carlos Blanco (1934), al homicida del Nibia Sabalsagaray, coronel José Chialanza (1935), al aún prófugo Manuel Cordero (1938), quien ya goza de prisión domiciliaria en Argentina y a dos de los militares acusados por la fiscalía en el caso de la desaparición de Horacio Helós Bonilla: Juan Tucci (1938) y Aquiles Moraes (1934)… Si se concretara la ley mencionada por voceros del gobierno, en pocos años todos los criminales estarían en sus domicilios, aunque sean culpados y condenados.

Diez a domicilio

Álvarez, Bardesio, Araújo, Blanco, Chialanza, Ramas, Cordero, Gavazzo, Arab y Calcagno, nacidos antes de 1941, quedarían bajo arresto domiciliario si se concretara una ley que saque de prisión a los represores mayores de 70 años. En menos de una década todos los criminales de lesa humanidad quedarían fuera de las rejas…

NOMBRE CAUSA DELITO PRISION NACIDO

Álvarez, Gregorio 3º traslados/R. Luzardo Homicidio D. Arena 1925

Araújo Umpiérrez, José U. Chávez Sosa Homicidio Domiciliaria 1932

Blanco, Juan Carlos Z. Michelini/ E. Quinteros Homicidio C. Central 1934

Chialanza, Jose N. N. Sabalsagaray Homicidio G. Coraceros 1935

Ramas, Ernesto 2º Vuelo/Gelman Homicidio H. Militar 1936

Cordero, Manuel Plan Cóndor Homicidio Domiciliaria (Arg.) 1938

Gavazzo, José N. 2º V/Gelman/R.Gomensoro Homicidio D. Arena 1939

Arab, Ricardo 2º Vuelo/Gelman Homicidio D. Arena 1940

Bardesio, Nelson Escuadrón de la muerte Homicidio C. Central 1941

Calcagno, Carlos G. Insaurralde- N. Santana Desaparición D. Arena 1941

Gomez, Juan C. R. Gomensoro Homicidio D. Arena 1942

Gómez Graña, Héctor G. Alter Homicidio G. Coraceros 1942

Vázquez, Gilberto 2º Vuelo/Gelman Homicidio D. Arena 1945

Silveira, Jorge 2º Vuelo/Gelman Homicidio D. Arena 1945

Larcebeau, Juan Carlos 3º traslados Homicidio D. Arena 1946

Maurente, Luis 2º Vuelo Homicidio D. Arena 1947

Tróccoli, Jorge 3º traslados Homicidio Prófugo 1947

Sande, José 2º Vuelo Homicidio D. Arena 1948

Medina, Ricardo 2º Vuelo/Gelman Homicidio D. Arena 1948

Ohanessian, Antranig Plan Cóndor Homicidio Requerido 1949

Soca, Ernesto 2º Vuelo Homicidio D. Arena 1949

Machado, Tranquilino R. Peré Homicidio G. Coraceros 1949

Dalmao, Miguel Ángel N. Sabalsagaray Homicidio G. Coraceros 1951

Rivero, Enrique U. Chávez Sosa/ H. Ramos Homicidio D. Arena S/dato

Fleitas, Pedro Escuadrón de la muerte Homicidio C. Central S/dato

Gula, Walter H. Ramos Homicidio G. Coraceros S/dato

Aguerre, Arturo G. Alter Homicidio G. Coraceros S/dato

Hermes Tarigo G. Alter Homicidio Prófugo S/dato