domingo, 29 de enero de 2012

Prensa de Antígona (El Observador)

ESPECTÁCULOS - TEATRO
Antígona Oriental, el arriesgado cruce de teatro y realidad sube hoy al Solís
La dramaturga uruguaya Marianella Morena y el director alemán Volker Lösch ponen a dialogar el clásico de Sófocles con ex presas políticas y exiliadas de la dictadura militar uruguaya




Seis actores profesionales y 19 ex presas políticas coexistirán en la sala principal del teatro Solís
Diecinueve ex presas políticas, hijas y exiliadas de la dictadura militar uruguaya, junto a seis actores profesionales subirán a escena esta noche a la sala principal del Teatro Solís, en Antígona Oriental el nuevo texto de la dramaturga uruguaya Marianella Morena que se verá bajo la dirección del destacado artista alemán Volker Lösch.
El proyecto de investigación teatral tiene varios atractivos. Por un lado, supone la presencia en Uruguay de Lösch, un prestigioso creador del teatro contemporáneo europeo que se caracteriza por proponer un diálogo directo entre la realidad y la representación teatral, a través de la interacción en sus espectáculos de actores profesionales y personas portadoras de testimonios reales silenciados (ex presos, desocupados, habitantes de zonas desfavorecidas).
Así, en el caso de Antígona oriental, el director alemán optó por crear un coro femenino integrado por ex presas políticas, hijas y exiliadas de la dictadura militar uruguaya.
Otro punto de interés es la posibilidad de ver el resultado de la interacción de la dupla Lösch - Morena, dos artistas interesados en reescribir clásicos a partir de temas contemporáneos. No solo Lösch tiene experiencia en la materia con puestas en escena comoMarat, qué ha sido de nuestra revolución (Hamburgo, 2008) en la que conformó un coro con desocupados reales, o más recientemente con su versión de La Ilíada en la que incluyó testimonios de soldados afectados por la guerra de Afganistán.
Morena, también ha recorrido ese camino recientemente, con Las Julietas, una adaptación lúdica de Romeo y Julieta que unía el texto shakesperiano con la hazaña del Maracaná.
Entre otro de los atractivos de Antígona oriental , que sube hoy al Solís, se destaca la participación de artistas locales destacados como Martín Blanchett (iluminación), Paula Villalba (escenografía y vestuario) y Carolina Besuievsky (preparación corporal).
La obra tuvo un largo proceso de elaboración. “Arrancó en 2009 cuando le propuse al Instituto Goethe hacer un intercambio cultural con Alemania. Ellos se mostraron abiertos y me pidieron que eligiera un director. Propuse traer a Volker Lösch, por varias razones. Primero porque es un director alemán contemporáneo determinante entre las nuevas miradas políticas del teatro, pero a su vez porque el vivió en Uruguay cuando era niño. Él tuvo que marcharse con su familia cuando se dio el golpe de Estado. Estas marcas personales me resultaron interesantes porque entonces su relación con Uruguay podría imprimirse desde lo afectivo.
Cuando Lösch llegó en diciembre de 2009 para ponerse en contacto con diversas instituciones y conocer varias puestas en escena, mostró mucho interés por el tema de la ley de caducidad. “No entendía la combinación de un gobierno de izquierda con esta ley”, contó Morena a El Observador a horas del estreno.
Movilizado por esta temática, Lösch propuso trabajar sobre el texto de Antígona de Sófocles y conformar un coro de 20 presas políticas. A partir de esta consigna, Morena fue la responsable de la escritura del texto y el asesoramiento continuo del director, debutando así como dramaturgista.
Entre febrero y marzo de 2011, ambos artistas realizaron una convocatoria a presas políticas, hijas y exiliadas en la que se presentaron cerca de 40 mujeres. “Para nosotros fue muy sorprendente la convocatoria. En este aspecto, tuvo un rol muy importante Ana de Marco, la primer ex presa, con la que nos pusimos en contacto. Ella fue fundamental a la hora de generar puentes con cada uno de los colectivos”, contó Morena.
Finalmente se seleccionaron 19 mujeres a quienes se le realizaron entrevistas individuales y colectivas, cuyos testimonios fueron grabados, desgrabados, editados y colocados en diferentes partes de la obra.
Según Morena, Antígona de Sófocles es claramente reconocible en esta puesta. “Se conservan los personajes de Antígona, Ismene, Creonte y Hemón, pero todos se presentan en un estado evolucionado, ya que fueron colocados en un presente uruguayo. En la medida que se intercalan los testimonios contemporáneos los propios personajes del texto original piden una transformación (...). Hay un denominador común, entre las mujeres del coro y el personaje de Antígona y es que todas luchan por sus derechos individuales oponiéndose al derecho del Estado. La figura de Creonte es la figura del poder autoritario. La lucha de Antígona contra él se asemeja mucho a la lucha de las mujeres abusadas en la dictadura”, explicó.
En Alemania, la introducción por parte de Lösch de testimonios reales en sus puestas desencadenaron tantos elogios como críticas. El director incluso fue tildado de propiciar una suerte de zoológico social o de “exhibicionismos gratuitos”.
A Morena le resulta una gran incógnita la reacción que tendrá el público uruguayo ante esta experiencia de mezcla de teatro y realidad. “No se cuál va a ser la respuesta pero me parecería bárbaro que se generara polémica. A los uruguayos nos cuesta mostrar temas que sabemos que nos van a herir o que no tenemos la madurez suficiente para enfrentar. El espectáculo es muy provocador pero no en un sentido efectista sino porque gira en torno a un tema que todavía no terminamos de resolver. Por otra parte, el tema no está por encima del espectáculo. Si bien contiene testimonios reales, hay un cuidado enorme sobre como están articulados y como se llevan a la escena”, afirmó.
La interacción entre actores y testimonios vivos provoca una gran impacto emocional a favor del espectáculo artístico, según Morena.“El espectador está más acostumbrado a tener la comodidad de saber que el que está en frente está representando un personaje. En el caso de Antígona oriental, tenemos la oportunidad de enfrentarnos a una historia viva. Esto, además de poner un tema sobre la mesa, activa una zona emocional diferente en el público”, opinó.
La ruptura del juego teatral significó un gran desafío para los seis actores que están en escena, según contó.“No me olvido más una frase que me dijo la actriz Sofía Espinosa, que hace de Ismena en uno de los primeros ensayos. ´Cuando yo hablo represento a otra, pero cuando ella me contesta (en referencia a una de las ex presas) me responde por ella´”.
Las mujeres, por su parte, a pesar de revivir episodios dolorosos en la escena, se muestran aliviadas al poder expresarse.
“En 1986 estábamos simplemente felices de haber sobrevivido. Hace diez años seguíamos sintiendo lo mismo, aunque acotamos en voz baja que teníamos algo para decir. Hoy queremos y debemos contar nuestras historias. Se trata del derecho a elaborar el pasado, el derecho a la memoria, el derecho a la vida en dignidad y justicia. ”, dice la ex presa política Ana Demarco en el prólogo de la obra.
FICHA TÉCNICA
ELENCO. Sofía Espinosa. José Pedro Irisisty, Sergio Mautone, Victoria Pereira, Bruno Pereyra y Fernando Vannet.
TESTIMONIOS. Anahit Aharonian, América García, Ana Demarco, Ana María Bereau, Cecilia Gil Blanchen, Carmen Maruri, Carmen Vernier, Graciela San Martín, Gloria Telechea, Irma Leites, Laura García-Arroyo, Lilian Hernández, Ethel Matilde Coirolo, Mirta Rebagliatte, Myriam Deus, Nelly Acosta, Nibia López, Tatiana Taroco y Violeta Mallet.

FUNCIONES. Desde hoy y hasta el 5 de febrero, todos los días menos el 1° de febrero a las 21.30 horas y los domingos a las 20 horas. Entradas en venta en Red UTS a $150.
INÉDITO. Para el estreno de la obra que cuenta con el respaldado del Instituto Goethe Uruguay, la Dirección Nacional de Derechos Humanos del MEC, la Intendencia de Montevideo, la Fundación Mario Benedetti y el PIT-CNT, llegarán a televisión y radio de la Doutche para registrar la obra y difundirla en Europa.

Antígona Oriental





viernes, 27 de enero de 2012

Antígona oriental

Las voces de las víctimas en un coro griego: "Antígona oriental"


Estreno. El sábado sube a escena en el Teatro Solís una obra ambiciosa.


Este sábado el escenario mayor del Teatro Solís recibe a "Antígona oriental", un cruce entre teatro testimonial y tragedia griega que cuenta con la participación en escena de ex presas políticas, hijas y exiliadas de la dictadura.

Se trata de una coproducción germano-uruguaya, con dirección del destacado director alemán Volker Lösch, que se dará por ocho funciones, hasta el domingo 5 de febrero. La obra cuenta con un equipo de artistas uruguayos de primer nivel, entre los que se encuentran Marianella Morena (a cargo de la dramaturgia), Paula Villalba (escenografía y vestuario) y Carolina Besuievsky (preparación corporal).

Seis actores profesionales (Sofía Espinosa, José Pedro Irisity, Sergio Mautone, Victoria Pereira, Bruno Pereyra y Fernando Vannet) encarnarán los papeles de protagónicos, mientras que el coro de la tragedia griega estará integrado por quienes vivieron de primera mano los testimonios que la pieza relata. Al respecto, se incorporan al texto discursos personales de esas mujeres, interpretados por ellas mismas, que se entrelazan con el material dramático de Sófocles y el de Morena.

La primera etapa de trabajo tuvo lugar en febrero de 2011, cuando se realizaron los trabajos de investigación y de dramaturgia, elaborándose una versión actualizada de Antígona. Luego de convocar un casting, se realizaron las entrevistas, referidas fundamentalmente al pasado de ese grupo de mujeres, focalizando en la prisión, la tortura, y también en sus relaciones familiares y a la situación política de ese momento. También se habló acerca de sus actuales condiciones de vida, sus reclamos, y la situación de la izquierda en Uruguay.

Así se pudo reunir un copioso material que fue condensado para volcarlo en el texto del espectáculo, el coro incluido. También se procedió al trabajo en escena con las mujeres convocadas, para quienes esta presentación significa una experiencia fuertemente removedora. Bajo la conducción de la directora Luciana Lagisquet (quien cumple el rol de asistente de dirección), las participantes se encuentran dos veces por semana, para trabajar sobre la asimilación de los textos. Más adelante se desarrolla la relación de los textos con la escena, para ir incorporando aportes de los rubros técnicos en una producción de gran despliegue.

Pero en realidad este proyecto tiene raíces más profundas, que se remontan a la visita de Lösch a Uruguay en 2009, cuando tomó contacto con el Museo de la Memoria y demás protagonistas de este proyecto.

Antígona, de Sófocles, aborda el poder del Estado y sus límites, y en particular el derecho del individuo a oponer resistencia a la autoridad. En ese sentido, la protagonista de la pieza representa ese derecho privado que se contrapone al público. En este montaje, además, esa mirada se complementa con un tipo de teatro testimonial, que multiplica los sentidos en juego.

Una de las integrantes del coro, Ana Demarco, ex presa política, respondió ante la pregunta si subiría a escena para encarnar su propia vivencia: "En 1986 estábamos simplemente felices por haber sobrevivido. Hace diez años seguíamos sintiendo lo mismo, aunque acotamos en voz baja que teníamos algo para decir. Hoy queremos y debemos contar nuestras historias. Se trata del derecho a elaborar el pasado, el derecho a la memoria, el derecho a una vida en dignidad y justicia. Se trata de la verdad".

Antígona oriental va desde el sábado hasta el 5 de febrero, por ocho funciones, todos los días menos el 1° de febrero. Se da a las 21:30 horas menos los domingos, que es a las 20 hs. Entradas en Red UTS a $ 150.

"No es teatro importado"


Esta es la primera vez que Volker Lösch realiza una puesta en escena en Uruguay, aunque el director alemán cuenta con una notable carrera que incluye trabajos con las mayores instituciones teatrales alemanas. En sus inicios este artista trabajó como actor, contratado por el Deutsches Nationaltheater de Weimar y el Neumarkt Theater de Zürich.

En 1995 realizó su primera puesta, y desde entonces se dedica solo a los montajes escénicos, habiendo trabajado en los teatros oficiales de Berlín, Berna, Bonn, Bremen, Dresden, Düsseldorf, Essen, Freiburg, Graz, Hamburgo, Leipzig, Oberhausen, Saarbrücken, Stuttgart, Tübingen, Wuppertal y Zurich. En esas y otras ciudades puso en escena más de 50 grandes espectáculos, entre ellos "Marat: ¿qué ha sido de nuestra revolución?".

"Con excepción de mi persona, el equipo es cien por ciento uruguayo y, en ese sentido, estamos haciendo teatro uruguayo: no es una importación desde Alemania", asegura.
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miércoles, 25 de enero de 2012

Homenaje a Luís Pérez Aguirre (Perico)



Una huella…dos historias

“No está todo dicho. Queda por delante la monumental tarea de aprender a construir
una sociedad solidaria y fraternal. Nos queda por hacer el esfuerzo de escuchar con el
corazón al que tiene prohibida la palabra, el grito sofocado. Nos falta agarrar coraje
para no temer el gemido del que sufre, la palabra del pobre {…} No está todo dicho
porque los derechos humanos todavía no son el referente primordial de la comunidad
y de la acción educativa en y con el pueblo”.
Luís Pérez Aguirre (La opción entrañable)
“…Romper con el rito por el rito y buscar el sentido, porque si eso no funciona, no
Funciona la comunidad. Perico traducía “compartir” como “partir el pan”, alimentarse
De la vida del grupo para actuar sobre problemas concretos. Mi manera de entender
La parábola de los talentos es que todos recibimos un conjunto de oportunidades y la
Invitación a jugarlas a favor de la sociedad, que en última instancia es a favor de uno
Mismo”.
Mario Costa (A campo traviesa)

RED DE AMIGOS DE LUIS PÉREZ AGUIRRE 25 DE ENERO DE 2012.

lunes, 23 de enero de 2012

Walter Medina asesinado en la dictadura uruguaya.

Retoma la palabra
Documental sobre Walter Medina realizado por su sobrina motiva una nueva denuncia por su asesinato durante la dictadura.

“Consulta popul…”. Walter Medina no pudo completar la frase. Antes de que terminara de pintarla sobre un muro de Piedras Blancas, el 8 de julio de 1973, cuando tenía 16 años, un policía lo ejecutó por la espalda. Treinta y seis años después, su sobrina Natalia Medina, hija de exiliados nacida en Suecia, vino a Uruguay para rescatar la historia y plasmarla en el documental La memoria de Walter. A partir de su estreno, en diciembre, aparecieron poesías que se daban por perdidas, el testimonio de compañeros de militancia, nuevos recuerdos y también la necesidad de hacer la denuncia ante la Justicia.

Cuando Natalia Medina tenía 15 años, su padre le dijo que ella era muy parecida a Walter. “Mi papá siempre tenía una foto del hermano al lado de su cama. Yo había empezado a hacer poesía y teatro, y creo que por eso me decía que me parecía a él”. Así se encontró con la historia Natalia, que ahora tiene 25 y que el sábado partió de regreso a Suecia, donde, desde el exilio en 1978, también residen sus padres.

Su hermano, Martín Medina, también nació en Suecia pero vive en Uruguay desde los tres años. “Siempre tuve la referencia histórica del mártir estudiantil. No fue tanto por el lado familiar sino por el lado de mi militancia”, contó a la diaria. De adolescente, Martín, que ahora tiene 30, militaba en el Partido Comunista. “No sé cuándo supe que Walter era mi tío. Era una historia conocida en el ámbito de la militancia”, indicó.

Walter inició su militancia en la Unión de Juventudes Comunistas, pero al momento de su homicidio pertenecía a la Juventud del Partido Socialista. La noche del 8 de julio, el joven fue asesinado de un tiro en la espalda efectuado por un policía mientras él escribía la pintada “consulta popular” en un muro ubicado en Campamento y Teniente Rinaldi, como entonces se llamaban las calles. Pero hasta ahora se sabe poca cosa más.

Registrar
Documentalista de profesión, Natalia pensó en trabajar con la historia de su tío hace cuatro años, cuando vino a Uruguay a visitar a sus abuelos, los padres de Walter. “Me contó mi abuela que había una calle nombrada Walter Medina en Piedras Blancas. Ahí empecé a pensar lo que él significaba acá. Era más que un hermano de mi papá y del hijo de mis abuelos, porque todos no tienen una calle”, dijo a la diaria. Pero también quería saber más: “Pensaba que si yo hacía el documental me daba tiempo para hacer todas las preguntas, todo lo que no me decían. Así que también era una excusa”.

La vida de sus abuelos Elsa y Hugo transcurre en el documental durante la última campaña electoral en 2009 y culmina con la segunda victoria frenteamplista. “Walter murió escribiendo ‘consulta popular’, así que era muy natural filmar justo cuando estaban las elecciones, y sabía que éstas eran una parte grande de la vida de mis abuelos. Era muy importante votar para ellos. También se tenía que hacer la película en ese momento porque los abuelos eran muy viejos y sabía que mucho tiempo no me iba dar”, señaló Natalia.

Elsa y Hugo, protagonistas del documental, fallecieron antes de que el material estuviera pronto. “Nunca les pregunté por qué no hicieron la denuncia”, dijo Martín, que ahora sí se lo cuestiona. Los abuelos decían que “la versión” que les había llegado era que el policía que asesinó a Walter fue procesado con prisión. “En parte eso los frenaba”, añadió Martín, quien reconoció que hasta ahora esa información no tiene sustento y que además existen distintas versiones de lo sucedido.

Natalia piensa que no denunciaron porque “les dolía demasiado”. “No hablaban de eso juntos. Era como que los dos estaban en su pensamiento y en su dolor. Los dos perdieron un hijo juntos, pero también es cierto que me decían cosas cuando el otro no estaba presente”, continuó. “Como que nunca cerraban su dolor”, coincidió su hermano. “Las pocas cosas que me comentó mi abuela, no estaba mi abuelo presente. El tema no lo trataban cuando uno estaba con el otro”, concluyó.

Aquella elección tan importante para los abuelos también significó el fracaso de una consulta popular, la de la anulación de la Ley de Caducidad. “No se tendría que haber plebiscitado, esas cosas no se plebiscitan. Es como decidir si te pueden matar o no, ¿quién tiene derecho a decidirlo?”, se preguntó Martín.

Aquellos vecinos
La memoria de Walter se estrenó el 11 de diciembre en el Festival Internacional de Cine de Uruguay Atlantidoc y simultáneamente en Suecia, en el reproductor de DVD de la casa de los padres de Natalia y Martín. “Estaban muy emocionados. Mi papá no decía mucho, pero lo más importante era que decía ‘gracias’”, contó Natalia. En Atlántida, varias personas se acercaron a ella para intercambiar sobre la historia. Una de ellas fue Pablo Carrió, compañero de militancia de Walter en la juventud comunista.

Carrió contó a la diaria que se enteró de la historia y de la proyección del documental escuchando una emisora (Radio Nacional) y que fue a verla. Le dijo a Natalia que varias veces, con otros compañeros, habían querido hacer la denuncia ante la Justicia pero no tenían información sobre lo sucedido ni habían podido contactar con familiares directos, y la alentó a hacerlo. “Desde ese momento fue que pensé en denunciar”, dijo Natalia. Carrió todavía recuerda la pintada: “A principios del 77 caigo preso, pero tengo entendido que durante mucho tiempo, bajo innumerables capas de cal y pintura, seguían volviendo a surgir las letras cada vez más desprolijas por el apuro de la frase ‘consulta popular’”.

También se comunicó con Natalia Antonio Gómes. Como Carrió, se enteró de la realización del documental a través de un medio de comunicación (Radio Uruguay), y le entregó las poesías de Walter a su sobrina. “Creíamos que se habían perdido, pero no. Estaban ahí”, dijo Natalia. Gómes contó a la diaria que era amigo de los padres de Walter y también de José María Castro, “un viejo anarco de toda la vida”, ya fallecido. “Castro era mueblero, profesor de la UTU y tenía una gran inquietud literaria y cultural como mucha gente de izquierda. Él tenía poesías de los años 40, de Rubén Lena, de Serafín J García, y tenía las de Walter”, señaló Gómes. Un día, Castro compartió con Gómes la poesía de Walter, como lo hizo con otros tantos libros. Castro, además, impulsó y realizó las gestiones para que una calle del barrio llevara el nombre Walter Medina. “Él es un mártir del pueblo uruguayo, de Piedras Blancas y de la juventud. No hay que embanderar partidariamente porque empobrece el mensaje”, resaltó Gómes.

La decisión de radicar la denuncia por el homicidio de Walter Medina ya está tomada. “Ahora estamos tratando de encontrar testigos en el barrio de Piedras Blancas para saber qué paso esa noche”, explicó Natalia. Su hermano se sumó a la búsqueda: “Queremos saber qué fue lo que pasó. Y una sentencia que diga que ese policía es un asesino. No sé si irá a prisión o no, pero que sea acusado, que sea culpable. Todo esto es parte de cerrar la historia”.

Lourdes Rodríguez

viernes, 20 de enero de 2012

Una huella ....dos historias

Perico Pérez Aguirre y Mario Costa

Una huella... dos historias

La Red de Amigos de Luis Pérez Aguirre les invita a participar
en el acto de recordación de Perico el 25 de enero de 2012.

En la misma ocasión evocaremos a Mario Costa,
compañero de vida de Pérez Aguirre y fundador de la Red.

Miércoles 25 de enero

11 horas
En el Parque Batlle junto al Obelisco
Montevideo

20 horas
Plaza del balneario Costa Azul
Canelones
ESPERANDO CONTAR CON SU PRESENCIA, LES ROGAMOS DIFUNDIR ESTA INVITACION.
SALUDOS CORDIALES.

lunes, 16 de enero de 2012

Encuentro de expresas políticas

video

Buenos Aires, 12/1/2012 ( Agencia de Noticias Aratiri – A.N.A. )

Buenos Aires, 12/1/2012 ( Agencia de Noticias Aratiri – A.N.A. ) El Colectivo de Ex Detenidas Políticas del Paraguay “Carmen Soler” entregó a los tres poderes del Paraguay el manifiesto de la campaña “ Querellar a los represores stronistas, es frenar la represión en contra del pueblo campesino.”
Nos comunicamos con Teresita Asilvera, referente del Colectivo, quien nos comentó que “la Campaña sigue firme, porque todavía hay funcionarios estatales que han estado implicados en el terrorismo de estado. En especial, los stronistas que aún, hoy, están cumpliendo funciones en las fuerzas armadas y de seguridad. Esta situación de impunidad de los crímenes de la dictadura, tiene la consecuencia nefasta de habilitar la represión de la protesta social que vemos permanentemente en Paraguay, especialmente la salvaje represión contra la lucha por la reforma agraria.” Asilvera nos comentó que “ se han sumado a las querellas penales contra los stronistas un número significativo de víctimas de la dictadura stronista. En el Colectivo – manifestó - estamos muy esperanzadas, porque los querellantes vemos que la Campaña ha dado un salto cualitativo, no solo por el número de víctimas que se sumó a las querellas adhesivas, sino porque el grupo inicial, entre los que me cuento, ha presentado formalmente el pedido para que se nos considere querellantes particulares.” Como se sabe, este cambio de figura liberaría a las víctimas de la dictadura de la iniciativa de los fiscales, para avanzar en los procesos que se siguen contra los stronistas.
En A.N.A. venimos denunciando que Paraguay, junto a Guatemala, son los únicos países del mundo, que carecen de la figura del querellante particular en su código procesal penal, lo cual hace que los querellantes dependan del Ministerio Público para iniciar y avanzar en los procesos penales. Es decir, dependen de la voluntad política de los poderes fácticos para enjuiciar a los represores.
En el mes de diciembre del año pasado, el presidente de la Corte Suprema, Doctor Benitez Riera recibió una delegación de 5 víctimas del stronismo, quienes le entregaron el manifiesto de la Campaña con las firmas de adhesión de organismos y personalidades de alto prestigio tanto nacional como internacional.



( En la fotografía, la delegación junto al Presidente de la Corte Suprema del Paraguay )
Asilvera, nos comentó que el Doctor Benitez Riera celebró la actitud del Colectivo y los estimuló para que sigan luchando, hasta lograr que se aplique la figura del querellante particular en los casos de terrorismo de estado. “El Doctor recordó que con esta herramienta jurídica se logró investigar, descubrir y castigar a los asesinos del jóven Mario Scharer Prono. - sostuvo la referente del Colectivo.”Luego del autogolpe stronista, se reformó la constitución ( en el año 1992, ) bajo la atenta mirada de la USAID, como lo recordase recientemente su actual titular Rose Rankas. Esta agencia de EE.UU. tuvo a su cargo asegurar la impunidad de los crímenes de lesa humanidad, excluyendo el querellante particular y la consiguiente juridicidad de los DDHH.
Después de 20 años, un puñado de víctimas de la dictadura llevan, en soledad, el intento de llevar al banquillo de los acusados a los stronistas responsables del terrorismo de estado, a pesar que Paraguay ratificó los tratados internacionales que legislan la materia.
Redacción Aratiri

martes, 10 de enero de 2012

Daniel Rey Piuma.

Las fotos que trajo el mar
Ex marino uruguayo entregó registros para megacausa ESMA en Argentina.
En una comunicación desde Amsterdam, donde está radicado desde hace 31 años, Daniel Rey Piuma, el ex marino de Prefectura que huyó del país con registros de los cuerpos que aparecieron en las costas uruguayas entre 1976 y 1979, relata cómo entregó parte de ellos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 1982 y asegura que es el mismo material que el mes pasado recibió el juez Sergio Torres, que investiga la megacausa ESMA en Argentina. Anuncia que está dispuesto a entregar los archivos completos que aún conserva y a declarar ante los juzgados que lo soliciten, y cuestiona a la Comisión para la Paz, en la que declaró sobre estos hallazgos; afirma que la certeza que tenían sus integrantes respecto de que los cuerpos eran todos de argentinos es una suposición que no está comprobada.
-En 1980 salió de Uruguay hacia Brasil y allí realizó sus primeras denuncias sobre violaciones a los derechos humanos en la Marina.
-Nunca tuve interés en venir a Europa. Quería sacar los archivos, pero quedarme en Latinoamérica luchando contra las dictaduras. La venida a Holanda se debió a que en Brasil estaban operando los servicios de inteligencia de Brasil, Argentina y Uruguay, y procuraron secuestrarme tres veces y matarme una. Había un ministro de Relaciones Exteriores holandés llamado Van derStoel, que ayudó mucho a uruguayos y chilenos a salir para Europa. Yo estaba como refugiado en Brasil y él consiguió una invitación de la Casa Real para que me fuera para Holanda.
-¿Dónde declaró en Brasil?
-Hice declaraciones ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados [ACNUR], pero las más importantes fueron en San Pablo ante la Orden de Abogados de Brasil [OAB], que presidía en ese momento el abogado Belisario dos Santos Jr. Ante la CIDH declaré el 19 de noviembre de 1982 en Washington, invitado por la Organización de Estados Americanos.
-¿En esa instancia entregó las fotos y documentos de los cuerpos encontrados en la costa uruguaya?
-Sí, el único que presentó ese tipo de documentos y fotografías fui yo. En esa época el presidente de la CIDH, al finalizar mi presentación, ante el pleno, dice que es el informe más minucioso y completo que había recibido sobre violaciones a los derechos humanos. Por entonces pensé que la Justicia se iba a mover y que iban a trabajar con esos documentos. Tengo una sensación de irritación y de alegría porque me asombra que después de tantos años un joven argentino encuentre este tipo de reportes escondidos en un sótano, porque, si no, hubieran seguido allí durante 50 años más. Tengo comprobantes de esas declaraciones y tengo tres archivos donde tengo todo guardado, uno en Ámsterdam, uno en Bélgica y otro en Suiza. Ese día en Washigton también estuvo presente el presidente de la OAB, que era más o menos como mi abogado y tenía mucho peso internacional.
-¿Y entregó todo el material que tenía?
-Entregué la parte más grande, pero hay otras cosas que no, porque en aquella época decir un nombre, dejarlo caer a nivel internacional, era complicado. Había que ser muy cauto con los nombres.
-¿Cómo se publicó el libro Un marino acusa (*) en Uruguay?
-En 1985 vino Raúl Sendic (padre) a Bruselas y hubo reuniones entre compañeros. Yo trabajaba con una religiosa belga que habló con Sendic y le dijo "Mirá lo que tengo", y le dio el material, y él le dijo "Esto vamos a publicarlo". Entonces voy a Uruguay de manera clandestina por Brasil, me fui a la casa de Sendic, en la calle Ejido, y le presenté una carta que espero que el MLN aún tenga. Le dije que publicara todo eso y que el dinero que se pudiera generar se lo dieran a los presos políticos. Luego llevó el material a la editorial y al año lo publicaron. Ese libro fue censurado por el editor porque había varios análisis políticos que hice sobre lo que estaba pasando en 1987 que fueron eliminados. Antes, estando en Brasil, las primeras informaciones de lo que yo había hecho se publicaron en la revista Veja, fue un informe como de 40 páginas.
-¿Hasta cuándo recibió amenazas?
-Llegaron hasta Holanda inclusive. Para recibir correo le pedimos a una compañera argentina que nos pasara su dirección para que nuestras familias mandaran correspondencia, y una vez entraron en su casa, en pleno centro de Ámsterdan, unos uruguayos o argentinos y rompieron todo buscándome. Yo vivía a kilómetros de distancia. Y así en otras casas donde recibíamos correo.
-Tiene mucha información relevante para investigaciones en Argentina y Uruguay. ¿Está dispuesto a declarar y aportar sus archivos para que los jueces obtengan de una manera más directa y completa esa información?
-Por supuesto que lo estoy. Volvería a Uruguay o a Argentina a contar detalles porque hay cuestiones que nadie conoce. Pensaba en estos días que este tema va a durar hasta mediados de enero y luego a nadie le va a interesar más. Pero ojalá me equivoque.
-¿Qué funciones cumplía exactamente en la Inteligencia de Prefectura?
-Era oficialmente planimétrico, el que hace los planos en el lugar de homicidios, pero también era fotógrafo, perito criminal, especialista en abrir toda clase de cerraduras, en detectar drogas. Personal técnico, como en cualquier servicio de Inteligencia del mundo.
-En el libro cuenta que a partir de la aparición de los cuerpos a lo largo de la costa hicieron un estudio de las mareas para ver de dónde llegaban.
-Ese estudio lo hice yo. Se lo pedí al capitán, que era jefe del Servicio de Meteorología, y él tenía el registro de vientos y mareas. Me interesaba saber si eran cuerpos de Uruguay o de Argentina. Hicieron un estudio de mareas y se presentó un informe súper completo. La prensa trabajó durante años con la teoría de que se trataba de asiáticos. Eso fue una campaña bien orquestada. Dijeron que había sido un altercado en un barco coreano y que se habían matado a hachazos.
-Pero después las apariciones empezaron a ser sistemáticas.
-Sí, durante dos o tres meses viene la corriente de los ríos Uruguay y Paraná que es muy fuerte y traslada todo al Río de la Plata. Uno de los últimos cuerpos que yo registré, en la playa Pocitos, era sólo huesitos. Y entonces terminó mi reporte, porque después de eso en la Dirección de Inteligencia de Prefectura [Dipre] se planteó que ya era un problema serio porque daba para suponer que había muchísima más gente que se había descompuesto en el agua y lo que aparecía eran los huesos. En 1979 se encontraron dos cuerpos, uno masculino y otro femenino, a los que les habían quemado las caras con soplete y para eso los milicos no estaban preparados, porque ya no tenían ninguna excusa, y eso se empezó a ocultar a la prensa.
-¿Sabé dónde están todos esos cuerpos?
-Están registrados en cada unos de los mapas que presenté ante la CIDH.
-¿Cuántos registró en total?
-26.
-Se supone entonces que hay muchos cuerpos que fueron arrojados al mar pero nunca llegaron a la costa.
-Sí, claro. Los cuerpos aparecieron por casualidad, pero las corrientes van para varias zonas del sur de Argentina también. La corriente que viene es tan fuerte que desparrama por todos lados.
-¿Cuando aparecían los cuerpo se daba intervención a la Justicia?
-Sí. Siempre estuvieron los jueces de instrucción, que fueron cómplices porque se presentaba un reporte de un cuerpo con tres heridas de bala, por ejemplo, o con hematomas, y los jueces no investigaban nada. En cada reporte que yo tengo, al lado de cada foto, está el nombre del juez de instrucción que se encargó.
-¿Ustedes comprobaron que los cuerpos eran de argentinos?
-Algunos. Pero no sabíamos de todos. Había algunos cuerpos que tenían ropas argentinas, otros estaban atados con cuerdas de cortinas. Después de una pericia descubrimos que ese tipo de cuerdas no se vendía en Uruguay sino en Argentina, pero había otros cuerpos sobre los que siempre quedó la duda de si eran argentinos o uruguayos. La Comisión para la Paz dijo que los cuerpos que aparecieron en las costas uruguayas eran de argentinos, y eso no es verdad. En las pericias técnicas criminológicas hay que procurar la mayor exactitud posible, y en algunos cuerpos se podía decir eso con 90%, no había grandes dudas, pero de otros cuerpos no se podía determinar.
-¿Qué declaró ante la Comisión para la Paz?
-Cuando fui, ellos partieron de la base de que los cuerpos eran todos de argentinos. Además nunca quisieron saber nada de la Armada, ni de las torturas, ni de nombres, lo único que les interesaba eran los cuerpos. Igual pensé que podía llegar a pasar algo, pero nada. Fijate qué organización: cuando fui a declarar, tuve que pagarme el pasaje yo mismo. Lo que quería la Comisión para la Paz era que yo dijera que todos los cuerpos eran argentinos, y lo otro no les interesaba. El propio Gonzalo Fernández me dijo dos veces: "Daniel, esto no le interesa a nadie porque no es la tarea de la Comisión, sólo hay que hablar de los cuerpos".
-El tuyo es uno de los únicos testimonios de alguien que estuvo dentro del sistema represivo y que desertó y se llevó información para denunciar, pero recién 30 años después parece que puede ser útil a la Justicia ¿Cómo te hace sentir eso?
-No me he bajado nunca de mis convicciones de izquierda y pienso que vale la apuesta por la vida. Les digo a las generaciones más jóvenes que hay que vivir de la manera más ética posible para confirmarse a uno mismo. Todo esto ha generado en mí un conflicto de emociones gigantesco, pero si algún fiscal o juez de Argentina, Brasil o Uruguay me llamara yo iría con mucho gusto, porque me fui de Uruguay para eso, para que la verdad de lo que estaba pasando se pudiera saber.
(*) Un marino acusa, Daniel Rey Piuma. Tupac Amarú Ediciones (TAE), Montevideo, 1988.
Luis Rómboli
La Diaria

MINISTROS DE SUPREMA CORTE CON PODER DE SACERDOTES MAYAS

2012, la profecía del ‘calendario Charrúa’



La ley de caducidad no esta muerta. Aún falta una confirmación del Poder Judicial sobre la constitucionalidad de la ley que la eliminó. Los cinco miembros de la Suprema Corte de Justicia tienen el poder de los sacerdotes mayas para terminar con la impunidad en Uruguay. En un año de profecías, cada ministro evaluará ante el espejo de su propia historia el fin del ‘calendario Charrúa’.



ROGER RODRIGUEZ

rogerrodriguez@adinet.com.uy



Durante el año 2012, mientras en el mundo se buscarán señales que confirmen las profecías mayas sobre el supuesto fin de la historia, Uruguay definirá en el escenario de su Suprema Corte de Justicia si ha dejado definitivamente atrás la era de la caducidad, o si aún sufre síntomas del virus de impunidad que desde 1986 había infectado a la sociedad y a todos los poderes del Estado.

Desde febrero de 2011, a partir de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el Caso Gelman, la institucionalidad uruguaya buscó fórmulas para cumplir con una condena que le obligaba a eliminar la ley de caducidad e impedir que el pasado primero de noviembre se produjera la prescripción de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura (1973-1985).

A mediados de año, el presidente José Mujica revocó los actos presidenciales por los que sus predecesores en el Poder Ejecutivo habían amparado en la caducidad las denuncias judiciales de violación a los derechos humanos y en octubre, las dos cámaras del Poder Legislativo aprobaron una ley que devolvió la pretensión punitiva al Estado y habilitó la acción de la justicia.

Sin embargo, esa ley será denunciada como inconstitucional por los abogados defensores de los militares y policías implicados, para que el tema derive, más temprano que tarde, a manos de los cinco miembros de la Suprema Corte de Justicia, quienes tendrán el poder de definir si la norma se ajusta a derecho o si todo vuelve a quedar en las sombras de la impunidad.



Los sacerdotes mayas

La civilización Maya -de la que tanto se hablará y escribirá este año-, estaba encabezada por un gobernante supremo (Halach Uinik), que estaba rodeado por una casta de nobles (Almenehoob: “los que tienen padres y madres”), jefes militares (Batab), funcionarios (Popolna), policías (Tupiles) y sacerdotes (Ahkin), quienes se encargaban de los rituales y sacrificios.

Cinco eran los chamanes mayas que decidían y ejecutaban los sacrificios humanos: un jefe (Nacom) que era el encargado de abrir el pecho de las víctimas para sacarles el corazón y cuatro ayudantes (Chacoob), quienes sostenían las extremidades del condenado y arrojaban luego sus cuerpos pintados de azul por las escaleras de la pirámide.

Cual sacerdotes mayas, los cinco miembros de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) uruguaya tendrán que resolver en cada uno de los casos que se les presenten recursos de inconstitucionalidad contra la “ley de punitividad”, pero se descuenta que su primer pronunciamiento tendrá los argumentos de fondo que serán repetidos en cada uno de los casos siguientes.

En el año 2012, también se definirá -junto a las profecías Mayas- si en Uruguay se llega al fin de la historia de la impunidad y el Poder Judicial recupera una libertad que perdió desde aquel 15 de abril de 1972, cuando la Ley de Seguridad permitió que la justicia militar actuara sobre civiles, y que no pudo recuperar luego de la dictadura, por la aprobación de la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado.



Contradicción de Corte

Desde el retorno a la democracia, la SCJ ha tenido pronunciamientos contradictorios en materia de derechos humanos. Durante años, el organismo legitimó la constitucionalidad de la Ley 15.848, pero a partir de 2009, solo días antes de las elecciones, opinó que la ley de caducidad era inconstitucional y habilitó una indagatoria judicial que en el homicidio de Nibia Sabalsagaray llevó al procesamiento con prisión de un general en actividad.

En un sistema judicial donde no se impone jurisprudencia, la integración coyuntural de la SCJ determina sus fallos. Así ocurrió con el impuesto del IRPF que en abril de 2008 se sentenció inconstitucional para un grupo de militares retirados que hizo el reclamo y pasó a ser constitucional en mayo del mismo año, después que uno de los miembros del organismo cesara en el cargo.

El mismo grupo de ministros de la Corte que consideró inconstitucional la ley de caducidad sentenció, paradójicamente, que no se puede calificar los delitos de la dictadura como crímenes de lesa humanidad. Ese argumento llevó a que los casos de desaparición forzada terminaran siendo tipificados como homicidios especialmente agravados. Se mantuvieron las penas a los responsables, pero sobre otros fundamentos jurídicos.

El máximo órgano judicial, como parte del Estado, debe cumplir también con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que ordenó “que ninguna otra norma análoga, como prescripción, irretroactividad de la ley penal, cosa juzgada, non bis in idem o cualquier excluyente similar de responsabilidad, sea aplicada y que las autoridades se abstengan de realizar actos que impliquen la obstrucción del proceso investigativo”.



Secretos bajo la toga

La Suprema Corte de Justicia esta hoy presidida por el abogado Daniel Ibérico Gutiérrez Proto, e integrada por sus colegas Jorge Ruibal Pino, Jorge Tomas Larrieux Rodríguez, Jorge Omar Chediak González y Leslie Alberto Van Rompaey Servillo, quien será sustituido este año por uno de los dos jueces más antiguos: Julio César Chalar Vecchio o Alfredo Gómez Tedeschi.

Pasa a tener relevancia la historia personal, los antecedentes y los casos en los que como jueces han actuado los actuales miembros de la Suprema Corte de Justicia, cuyas decisiones individuales -como los sacerdotes mayas- pueden definir la sobrevivencia de una causa judicial donde se indaga la verdad sobre la vida y muerte de víctimas cuyos cuerpos también fueron vejados.

Por ejemplo, el flamante presidente de la SCJ, Daniel Gutiérrez con sólo 32 años de edad, era el juez letrado de primer turno de Maldonado que debió actuar el 9 de mayo de 1977 cuando en la Playa Solanas del Mar apareció el cuerpo de un hombre víctima de los vuelos de la muerte de la dictadura argentina. Las imágenes de esos cuerpos que llegaban a las costas uruguayas y se enterraban como N. N. (no nombre) impactaron al mundo días atrás.

Aunque no decidirán el fin de la historia de la humanidad, como advierte el calendario Maya, los cinco ministros de la SCJ definirán un ciclo de treinta años en la historia del Uruguay. Treinta años en los que la impunidad se impuso a la Constitución, a las leyes y al propio sistema judicial. Treinta años, en los que como una profecía ancestral se ha reclamado por verdad, memoria y justicia.

viernes, 6 de enero de 2012

Viviendas de Militares en Colonia.

La ciudad de Colonia del Sacramento, que fue nominada por las Naciones Unidas como Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad, ha tenido un cambio radical en los últimos 30 años, fundamentalmente a partir de la reestructura del barrio antiguo, que se llevó a cabo gracias al esfuerzo de una comisión de reestructura y a la valiosa colaboración del arquitecto Miguel Ángel Odriozola.
Ello trajo aparejado el interés por la compra de propiedades por parte de turistas, principalmente de Argentina, elevando los precios de las mismas. Al día de hoy, casi agotadas las posibilidades de compra de casas antiguas, se están construyendo de forma acelerada gran cantidad de viviendas, edificios y hoteles.
En el período de la dictadura, el Ejército adquirió un enorme predio en una zona privilegiada de la costa, frente al Balneario Municipal, en el que construyó gran cantidad de casas de gran categoría, para el usufructo de los altos mandos. Las mismas lucen un hermoso entorno arbolado con césped prolijamente cortado, tarea que realizan los militares de bajo rango que están al servicio de sus superiores. El valor de el complejo es difícil de evaluar, pero sin duda ha de alcanzar cifras verdaderamente considerables.
Este privilegio es pagado por todos nosotros, los ciudadanos que vivimos en el Uruguay, los trabajadores que cumplen horarios de 8 o 12 horas ganando el salario mínimo o poco más, los pequeños y grandes empresarios, los consumidores que aportan a través de impuestos y los jubilados y pensionistas que perciben sumas de miseria, hasta los ex presidentes con jubilaciones privilegiadas.
Todos debemos colaborar para el disfrute de parásitos que no se avergüenzan de su pasado y gozan de un bienestar que muy pocos ciudadanos pueden darse.
Ya ha pasado la mitad del segundo período de gobierno del Frente Amplio y a nadie se le ha ocurrido poner en el tapete esta injusticia. Se ha hablado de vender algunos inmuebles "improductivos", pero nadie le pone el cascabel al gato en este tema.
¿Es que todavía vivimos bajo el miedo.? Tal vez sea hora de ir corrigiendo estas injusticias, sería bueno que algunos legisladores se ocuparan de este tema y se desviaran esos fondos para construir viviendas para los que más las necesitan.
Ojalá que alguna autoridad recoja el guante.
Griselda Leal Rovira